10 autores que ocultaron su identidad

Mucho antes que Elena Ferrante, ahora de actualidad, grandes autores como Charles Dickens o Samuel Langhorme Clemens utilizaron pseudónimos para firmar sus obras.

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Recientemente, el periodista italiano Claudio Gatti ha publicado que, tras el pseudónimo Elena Ferrante, se esconde la traductora Anita Raja. Ello ha supuesto toda una conmoción en el mundo de las Letras. Y no sólo porque hablamos de la autora de la saga ‘Dos amigas’, una de las más exitosas de los últimos años, sino y sobre todo porque ha desatado una enorme polémica acerca del derecho a la intimidad de quien -como parece ser el caso de Raja- quiere permanecer en el anonimato. En cualquier caso, la noticia nos da pié para hablar de otros escritores que, por un motivo u otro, se escondieron en un momento de su carrera tras un pseudónimo.

  1. Voltaire: como muestra de que en todas las épocas se han usado “alter egos” para firmar las obras literarias, situamos en primer lugar al galo François-Marie Arouet, quien renunció a su auténtico nombre para no ser confundido con un poeta de la época. Curiosamente, hoy nadie se acuerda de éste y todo el mundo conoce a Voltaire.
  2. Molière: compatriota del anterior fue Jean-Baptiste Poquelin, escritor de comedias del Siglo de Oro francés, entre ellas algunas tan famosas como ‘El avaro’ o ‘Tartufo’. Adoptó ese pseudónimo por motivos familiares: su padre era un acaudalado burgués que se dedicaba al negocio tapicero y ese era el destino de Molière; pero éste renunció para marcharse con una compañía de teatro, profesión mal vista entonces, y así preservó la honra de la familia.
  3. Boz: el gran Charles Dickens, magnífico retratista de la Inglaterra de la Revolución Industrial con sus desigualdades sociales en novelas como ‘David Copperfield’ u ‘Oliver Twist’, se inició en el mundo del periodismo. Concretamente lo hizo en el ‘Morning Chronicle’ haciendo reseñas sobre política pero pronto pasó a escribir escenas costumbristas y satíricas que firmaba con ese alias. De hecho, su primer libro publicado fue una recopilación de esos textos al que tituló justamente ‘Esbozos por Boz’.
  4. Mark Twain: por demás curioso es el pseudónimo adoptado por el norteamericano Samuel Langhorme Clemens, mundialmente famoso por ‘Las aventuras de Tom Sawyer’. Antes que escritor, fue capitán de barco en el Mississippi y, entre los marinos de ese río, se usaba la expresión “mark twain” para señalar que una zona del mismo era navegable sin riesgo de encallar (por cierto, significa “dos brazas”).
  5. George Sand: mención aparte debe hacerse de aquellas mujeres que cultivaron la Literatura en una época donde no estaba bien visto que el género femenino escribiera. Es el caso de la francesa Amandine Aurore Lucile Dupin, una personalidad audaz y autora de obras como ‘Indiana’, ‘Lélia’, ‘Consuelo’ o ‘El compañero de Francia’. Pero también hubo otras muchas, sin ir más lejos nuestra Ceciclia Böhl de Faber, mejor conocida por Fernán Caballero.
  6. Clarín: uno de los pseudónimos más conocidos es el usado por Leopoldo García-Alas, famoso autor de ‘La Regenta’, numerosos cuentos y también implacables críticas literarias. Al parecer, tomó ese nombre por indicación del director del periódico para el cual trabajaba, quien deseaba que todos sus redactores firmaran con el nombre de un instrumento musical.
  7. George Orwell: pseudónimo tras el que se ocultaba el británico Eric Arthur Blair, una de las grandes figuras de la ciencia ficción distópica y lúcido analista de la sociedad y sus defectos, que nos ha legado obras tan visionarias como ‘Rebelión en la granja’ o ‘1984’. En su caso, utilizaba un alias para no molestar a sus padres, quienes –al parecer- no tenían una buena opinión de los escritores.
  8. Pablo Neruda: algo parecido le ocurría al poeta chileno Ricardo Eliécer Neftalí Reyes Basoalto, autor de ‘Veinte poemas de amor y una canción desesperada’ o ‘Residencia en la Tierra’ y Premio Nobel de Literatura en 1971. En este caso, sus padres no consideraban la lírica una profesión respetable y el escritor, para no agraviarlos optó por firmar con pseudónimo.
  9. Anne Rice: el verdadero nombre de la famosa autora de ‘Crónicas vampíricas’ es Howard Allen O’Brien y no debió parecerle muy literario, así que se lo cambió para firmar sus obras. Sin embargo, no es el único pseudónimo que utiliza: también escribe relatos eróticos y para ellos usa Anne Roquelaure.
  10. Ricardo Reis: hemos dejado a posta para el final uno de los alias utilizados por el portugués Fernando Pessoa. Y decimos uno porque llegó a usar 72 de los cuales los más populares fueron Alberto Caeiro, Álvaro de Campos y el antes mencionado. Claro que en el caso del autor de ‘El banquero anarquista’ se trata de auténticos heterónimos, es decir, de personalidades literarias alternativas a la suya propia. Así, por ejemplo, Ricardo Reis era el nombre que usaba cuando se transformaba en poeta clásico al más genuino estilo renacentista.

Vía: ‘El Periódico’y ‘ABC’.

Foto: © robertsrob

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