4 grandes consejos de salud que aprenderás en las novelas de Jane Austen

Jane Austen enseñó al mundo grandes lecciones sobre la salud, más allá del peso corporal o el IMC

4 grandes consejos de salud que aprenderás en las novelas de Jane Austen

Muchos de nosotros nos hemos enfocado en el romanticismo en las novelas de Jane Austen, lo que realmente tenía fascinando al mundo de ella era su visión sobre la salud.

Imagen de la salud

Si bien es cierto que la escritora Jane Austen tenía una visión un tanto estrecha sobre el matrimonio, señalando que la clave del éxito radica en encontrar un caballero guapo y con fortuna, en lo relacionado con la salud no era en absoluto reduccionista. A diferencia de los parámetros que se tienen en consideración en la actualidad, como el peso corporal o el IMC, Austen analizaba la salud de un modo más amplio.

Para Austen la salud era algo que debía aportar una integridad rejuvenecedora tanto al cuerpo como al espíritu y la mente. Así, muchos de los personajes más sanos de Austen no se preocupan por cómo se veían en el salón de baile, sino que tenían en cuenta muchos otros factores: relación con la comida, felicidad mental, brillo de la piel, etc.

Foodie

Si bien es cierto que existen muy pocas referencias a la comida en las novelas de Jane Austen, todo apunta a que la autora consiguió entender la actual cultura de los “foodies” mejor que muchos de nosotros a día de hoy. La clase alta de Inglaterra tenía comida en abundancia y, además, mucho tiempo para disfrutar de ella. Una combinación que conllevaba una serie de riesgos para la salud.

Austen consiguió reflejar a la perfección esta preocupación en el señor Hurst de “Orgullo y Prejuicio“. Un hombre que, tal y como ella misma definió, vivía solo para comer.

Ejercicio

Austen fue una gran defensora del ejercicio, sobre todo para las mujeres. El culto a la sensibilidad propio del Siglo XVIII consiguió debilitar en parte la definición de feminismo, vinculando este concepto a la debilidad. La autora británica, más allá de las pesas que hay en los gimnasios en la actualidad, creía en el ejercicio intuitivo, con movimientos naturales y fáciles, sin necesidad de forzar al cuerpo.

Los entrenamientos diarios que se describen en las novelas de Austen implican muy poco estrés y sudor. La autora no recomienda más que el movimiento rutinario y frecuente.

Gusto por la naturaleza

Y, por último, Austen estaba plenamente convencida de que una dieta naturalmente saludable requería sí o sí de una dosis diaria de naturaleza. En muchas de sus novelas se fomenta la importancia de salir y tomar el aire fresca.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...