En la muerte de Henning Mankell

Creador del popular inspector Kurt Wallander, contribuyó como pocos a la difusión internacional de la novela negra escandinava.

Henning Mankell

Hubo un tiempo en que la narrativa policíaca de los países nórdicos era casi desconocida en el resto del mundo. Surgieron entonces los suecos Maj Sjöwall y Per Wahlöö, quienes, escribiendo en pareja, renovaron el género y sentaron las bases para que los novelistas posteriores lograran difusión internacional. A esta segunda generación de escritores pertenecía Henning Mankell, que murió el pasado lunes a la edad de 67 años tras una larga enfermedad sobre la cual incluso publicó el libro ‘Arenas movedizas’.

Nacido en Estocolmo (Suecia) el 3 de febrero de 1948, Mankell abandonó pronto los estudios para experimentar aventuras a bordo de un barco mercante. Más tarde vivió en París y, de regreso a Suecia, trabajó como actor en el Teatro Nacional. Para éste, escribió su primera obra, una comedia titulada ‘Feria popular’.

Curiosamente, quien estaba llamado a convertirse en uno de los grandes de la narrativa policíaca, se iniciaba así en la Literatura de la mano del género dramático. Porque Mankell empezó a ser conocido internacionalmente gracias a su saga protagonizada por el inspector Kurt Wallander, que abarca 11 novelas. La primera de ellas fue ‘Asesinos sin rostro’ y la última ‘Huesos en el jardín’. Entremedias, aparecieron títulos como ‘Los perros de Riga’, ‘La falsa pista’ o ‘El hombre inquieto’. Incluso convirtió a la hija del policía -Linda- en protagonista de ‘Antes de que hiele’.

Wallander es un auténtico “alter ego” de Mankell. Nacido el mismo año, es inspector en una pequeña localidad cercana a Malmö llamada Ystad. Melancólico y anárquico en sus costumbres, su mentor fue Rydberg, quien le enseñó todo sobre el trabajo policial. En éste es no menos desordenado pero, poco a poco, consigue que sus investigaciones avancen hasta llegar a la solución. No obstante, ésta es lo de menos en las novelas de Mankell. Lo que realmente interesa al autor es mostrar la realidad sueca, con sus contradicciones y no siempre tan perfecta como parece desde el exterior.

El éxito de Wallander permitió a su creador vender más de 40 millones de libros en todo el mundo. Incluso se rodaron -que sepamos- dos series de televisión sobre el personaje: una en Suecia protagonizada por Rolf Lassgard y otra para la BBC con el famoso Kenneth Branagh en el papel del detective.

Pero la trayectoria literaria de Mankell no se reduce al teatro y la narrativa policíaca. También escribió varias novelas para los más jóvenes. Entre ellas, destacan las series protagonizadas por Joel Gustafsson que se agrupa bajo el titulo genérico de ‘Viaje al fin del mundo’ y por Sofía, una niña africana a cuyo crecimiento asistimos. Precisamente, en los últimos años, Mankell pasaba mucho tiempo en Mozambique, cuyo Teatro Nacional dirigía, y estaba muy sensibilizado con los problemas de aquellas tierras.

Estaba casado con Eva, hija de otra gran personalidad de la cultura sueca: el famoso director de cine Ingmar Bergman, y tenía un hijo, Jon. Como decíamos, una larga enfermedad terminó con su vida el pasado lunes. Pero nos queda su extraordinaria saga del inspector Kurt Wallander, por la cual obtuvo -dicho sea de paso- el Premio Vázquez Montalbán en 2006. Descanse en paz.

Vía: ‘El País’.

Foto:360b / Shutterstock.com

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