“Idilios”, los poemas de amor que Juan Ramón Jiménez nunca publicó

Una serie de poemas inéditos de Juan Ramón Jiménez, verán la luz en una nueva publicación.

Juan Ramón Jiménez

¡Dame tu carne! ¡Quiero ir en ella loco jinete/al norte, al sur, al este y al oeste!/Quiero cruzar el mundo/con tu cuerpo luciente, derramarlo, un instante, más allá/en la vida y la muerte” El poeta onubense más aclamado de la literatura española, Juan Ramón Jiménez, reaparece en nuestras librerías con su obra “Idilios“, que empezó a escribirse en 1912 aunque nunca saliera a la luz, y que contiene poemas de amor dedicados a su reverenciada mujer Zenobia Camprubí.

Un total de 98 poemas son los que componen este libro único, 38 de los cuales son completamente inéditos. Los demás se habían ido divulgando de forma fragmentaria en otros escritos y transcripciones dispares.

Publicado por la editorial La Isla de Siltolá, con prólogo de Antonio Colinas y con la introducción, edición y estudio de la profesora y experta juanramoniana Rocío Fernández Berrocal, “Idilios” es, en opinión de ésta última, la obra que concluye su etapa de retiro en Moguer (la localidad de Huelva en la que nació) fechada entre 1905-1912, que después continuó al conocer a Zenobia Camprubí, en Madrid en el año 1913.

El poeta preparó a conciencia esta obra y la dejó archivada en unas carpetas que hoy día se encuentran en la Sala Zenobia-Juan Ramón Jiménez de Puerto Rico (país donde falleció), con instrucciones precisas para su publicación. Dentro de la carpeta se hallaron manuscritos y mecanuscritos de los textos, portadas y portadillas, la dedicatoria y la división de la obra en dos partes: “Idilios clásicos” e “Idilios románticos“. Los primeros eran poemas dedicados a los amores pasados y los segundos iban dirigidos a su esposa Zenobia.

A ésta es a la que dedica casi exclusivamente la obra. El autor dejó escrito que los poemas de “Idilios“, junto con los libros “Diario de un poeta recién casado“, que supone el inicio de lo que los expertos denominan su etapa intelectual, y “Monumento de amor“, eran por y para Zenobia. “Forman parte de mi conocimiento de Zenobia hasta mi casamiento con ella“, expresó.

De hecho, la dedicatoria que un día escribió para “Idilios” va dirigida a su mujer: “In Memoriam/Z.C.A,/ muerta para el amor“, decía

Para Antonio Colinas, este volumen resumen la década (que Fernández Berrocal denomina la “encrucijada clave”), comprendida entre los años 1908 y 1917, que el autor inició escribiendo “Platero y yo” en Moguer, y que culminó con “Diario de un poeta recién casado”, escrito durante su viaje a Estados Unidos de Luna de Miel con Zenobia.

Precisamente ahora -ante esta hermosa y cuidada edición de ‘Idilios’- podríamos pensar que éste es precisamente el libro que resume esta década prodigiosa“, explica Colinas, quien destaca que “nos hallamos ante otro de los más grandes libros emblemáticos del poeta de Moguer”.

Primero, por estar escrito entre 1912 y 1913 y entre esos dos polos decisivos en su vida que fueron Moguer y Madrid, luego porque ‘Idilios’ podría ser como el fruto decantado, esencial, de esa etapa que ha sido reconocida con fulgurantes calificativos: la de los ‘libros amarillos’, ‘borradores silvestres’ o ‘fastuosos tesoros‘”.

Al encontrarte, Amor, hallé el Idilio” escribió Juan Ramón en estas páginas, refiriéndose de nuevo a su adorada Campubrí, y Fernández Berrocal matiza, “El idilio en mayúsculas, el verdadero, y, a partir de ahí, su vida y su obra, ‘Obra de vida’, se transformó“.

Pero esta no será la última aportación que Juan Ramón Jiménez ofrecerá a nuestra literatura, próximamente llegará, “Vida”, el inédito y esperado libro autobiográfico que está dando tanto que hablar.

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