Juan Gelman, poeta de la vida

El gran autor de ‘Violín y otras cuestiones’ o ‘Cólera buey’ murió el pasado día catorce en su casa de Ciudad de México, donde vivía desde hace muchos años.

Juan Gelman en Premios Democracia 2011

Tradicionalmente, se ha clasificado a los poetas en dos grupos. De una parte, aquellos entregados a su creación al margen del mundo o, por utilizar una frase hecha, «encastillados en su torre de marfil», de los cuales sería buen ejemplo nuestro Juan Ramón Jiménez. Y, de otra, quienes cultivan una poesía comprometida con su sociedad y época, entre los que podríamos citar -por seguir con autores españoles- a Gabriel Celaya. Sin embargo, esta distinción no es exacta porque siempre hay excepciones.

Una de las más brillantes ha sido el argentino Juan Gelman (Buenos Aires, 1930-2014), de cuya muerte ocurrida en su casa de Ciudad de México, donde vivía exiliado, hemos tenido noticia el pasado día quince. Porque en su obra es imposible separar la poesía y la vida.

Gelman empezó a trabajar como periodista en los años sesenta del pasado siglo. Por entonces se adscribió a distintas organizaciones guerrilleras como los Montoneros, para los que desempeñó una importante labor de comunicación y propaganda. Precisamente se encontraba en el extranjero cuando se produjo el golpe militar en Argentina a causa del cual iniciaría un largo exilio que le llevaría sucesivamente a Roma, Madrid, Managua, París, Nueva York y, finalmente, a México. Aunque él mismo manifestaba que había comenzado a cultivar la poesía para agradar a una chica, un luctuoso suceso marcaría su vida y su obra: la desaparición de su hijo Marcelo y su nuera embarazada a manos de los militares argentinos. Desde entonces y sabiendo que ésta había dado a luz, desarrolló una constante lucha en busca de su nieta y de los cuerpos de su hijo y nuera. Ese dolor se vio en parte mitigado cuando halló a la niña hace dos años en Uruguay.

Violin

Como decíamos, en Gelman resulta imposible separar poesía y vida: la denuncia de las injusticias y el tono político son constantes en su obra pero también lo son lo íntimo y cotidiano. En los años cincuenta fundó, junto a otros autores, el grupo «Pan duro», que cultivaba una poesía de hondo compromiso social. A esta época pertenece uno de sus libros más conocidos: ‘Violín y otras cuestiones’.

Sin embargo, a partir de ‘Gotán’ se produce un giro en su obra. Sin abandonar lo popular, este libro supone un esfuerzo por alejarse del tono panfletario característico de la poesía social. ‘Gotán’ es «tango» al revés y de este género musical adopta lo existencial y trágico, que ya nunca dejaría. No obstante, en sus obras siguientes se renueva a sí mismo mediante la experimentación. Así ocurre en ‘Cólera Buey’, ‘Los poemas de Sidney West’ o ‘Fábulas’. Por su parte, ‘Carta abierta’ está dedicada al hijo desaparecido y ‘Citas y comentarios’ supone un repaso por la historia de la lírica en castellano.

En fin, otros muchos libros como ‘Carta a mi madre’, ‘Dibaxu’, ‘Valer la pena’ o ‘Mundar’ completan una producción variada y muy rica que le reportó a Gelman Numerosos premios. Entre ellos, el Nacional de Poesía en 1997, el Reina Sofía de Poesía Iberoamericana en 2005 y el Cervantes en 2007 como colofón a su dilatada carrera literaria. El pasado día quince conocíamos la noticia de que había muerto rodeado de su familia. Descanse en paz.

Vía: Instituto Cervantes.

Fotos: Víctor Santa María y Born 1945.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...