William Shakespeare a través de diez de sus mejores obras teatrales

Grandes creaciones de la Literatura Universal como ‘Julio César’, ‘Hamlet’, ‘Macbeth’, ‘Otelo’ o ‘Romeo y Julieta’.

Shakespeare

El pasado 23 de abril se cumplió el cuarto centenario de la muerte de William Shakespeare (Stratford-upon-Avon, 1564-1616), el más genial autor de la Literatura Británica y uno de los más grandes de la Universal. Curiosamente, la vida de una figura tan importante está aún hoy llena de pasajes oscuros a los cuales dedicamos, por cierto, un post hace tiempo en este blog. Pero, como una de las mejores formas de conocer a un escritor es a través de sus obras, aquí os presentamos las diez creaciones más destacados del inglés para el teatro, género al que se dedicó sin olvidar la poesía (está considerado uno de los mejores sonetistas de todos los tiempos).

  1. ‘Tito Andrónico’: la primera en el tiempo y la más violenta obra de Shakespeare (de hecho, se prohibió su representación en la época victoriana) nos traslada a las últimas décadas del Imperio Romano para contar la venganza de la reina goda Tamora, quien, convertida en Emperatriz, somete a toda clase de castigos al protagonista porque éste ha sacrificado cruelmente a su hijo Alarbo.
  2. ‘Romeo y Julieta’: quizá la más universal y desde luego la más popular de sus obras. Ambientada en la Verona renacentista, cuenta la historia de dos jóvenes enamorados que pertenecen a sendas familias enfrentadas desde años atrás: los Capuleto y los Montesco. Tal circunstancia provoca que su amor sea imposible y una serie de trágicas circunstancias conduce a la muerte de los amantes. Curiosamente, ello propicia la reconciliación de sus familias. El drama se basa en un cuento del italiano Mateo Bandello, quien a su vez habría tomado el tema de los romances. En cualquier caso, aborda temas tan universales como el amor, el destino o la percepción de la realidad.
  3. ‘Julio César’: también de ambientación romana es esta pieza que trata el asesinato del conquistador de la Galia y todo lo que lo rodeó. Sin embargo, no puede considerarse a éste como protagonista sino a Bruto, uno de los criminales y muy cercano a la víctima. En sus motivaciones, dudas y sentimientos se centra Shakespeare. Por otro lado, buena parte de la crítica opina que la obra translada a época romana la situación de Inglaterra en aquel momento, con Isabel I resistiéndose a nombrar sucesor lo cual podía llevar a la guerra civil, justo lo que sucedió en Roma tras la muerte de César.
  4. ‘Hamlet’: con ella llegamos al ciclo de las grandes tragedias de Shakespeare. Nos lleva al castillo danés de Elsinor para contar los sucesos posteriores a la muerte del Rey, asesinado por su hermano Claudio para usurpar el trono y casarse con su viuda. La obra se centra en la venganza de Hamlet, hijo del monarca, quien es impulsado a consumarla por el fantasma paterno. Todo ello para tratar temas como la traición, la locura, la corrupción moral o la propia venganza.
  5. ‘Otelo’: es la tragedia de los celos. A grandes rasgos, su trama es como sigue. Otelo se ha casado en secreto con Desdémona. Poco después, el protagonista parte a luchar contra los turcos que amenazan los dominios venecianos y nombra como lugarteniente a Casio, lo cual provoca la rabia del alférez Yago, quien aspiraba al puesto. Como venganza, urde una trampa para que Otelo crea que Desdémona le engaña con el citado Casio. Ciego de celos, el héroe cometerá todo tipo de atrocidades.
  6. ‘El Rey Lear’: quizá sea ésta la tragedia más perfecta desde el punto de vista técnico de Shakespeare y podría subtitularse ‘De los malos hijos’. Porque cuenta la historia del monarca que le da título quien reparte su reino entre dos de sus hijas, dejando a la tercera, Cordelia, sin nada al ser la única que no ha halagado sus oídos. Pronto descubrirá la perversidad de las dos beneficiadas, Gonerilda y Regania.
  7. ‘Macbeth’: basada en un rey de la Escocia medieval, en este caso, nos hallamos ante el drama de la ambición sin escrúpulos, que lleva a traicionar, matar y, en general, cometer todo tipo de atrocidades. Unas brujas auguran a Macbeth, primo del Rey Duncan, que un día ocupará el trono. Sin poder esperar e instigado por su esposa, asesina al monarca y, al huir los hijos de éste, se convierte en dueño del trono. Pero las mismas hechiceras han vaticina a Banquo, compañero de Macbeth, que será padre de reyes. En consecuencia, el ambicioso protagonista también mata a su antiguo amigo e intenta hacer lo propio con su hijo Fleance, aunque éste logra escapar. No son los únicos crímenes de Macbeth pero pagará cara su ambición.
  8. ‘Antonio y Cleopatra’: como su propio título indica, esta obra cuenta la relación sentimental entre la famosa Reina de Egipto y el general romano, al tiempo que Shakespeare aborda, una vez más, la época en que Octavio Augusto instauró el Imperio. La crítica suele considerar a esta Cleopatra como uno de los mejores personajes femeninos creados por el autor británico.
  9. ‘Coriolano’: último de los dramas de Shakespeare inspirados por la antigua Roma. En este caso, el protagonista es un general desterrado de la capital que se refugia entre los volscos a quienes había sometido y a los cuales ahora subleva contra el Imperio para vengarse de éste. A las mismas puertas de la gran urbe es convencido por su madre de que desista de sus intenciones, lo cual supondrá su propia muerte.
  10. ‘La fierecilla domada’: incluimos una de las comedias de Shakespeare a modo de añadido puesto que sus obras de humor están muy lejos de la calidad de sus tragedias. La protagonista es Catalina, una joven díscola cuyo temperamento asusta a sus pretendientes. Ello provoca que Blanca, su hermana menor, no pueda casarse pues –según la tradición- no se le permitirá hacerlo hasta que se despose la mayor. Llena de enredos y equívocos y con unos agudos diálogos, es una de las comedias más populares del autor británico.

Vía: ‘Biografías y Vidas’.

Foto: Shakespeare vía Shutterstock

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