El Sol Desnudo, Isaac Asimov

En LeerGratis ya hemos hablado de El Fin de la Eternidad, probablemente la mejor novela de Isaac Asimov (1920-1992). Ahora le toca el turno a El Sol Desnudo, una joya infravalorada dentro del género de ciencia ficción, que representa el cuarto libro de la Saga de la Fundación y la segunda novela con los robots como eje central.

Dentro de la obra de Asimov es importante comenzar citando sus tres leyes fundamentales de la Robótica, que en el caso de El Sol Desnudo son el tema principal de la trama.
· Primera Ley: Un robot no puede hacer daño a un ser humano o, por inacción, permitir que un ser humano sufra daño.
· Segunda ley: Un robot debe obedecer las órdenes dadas por los seres humanos, excepto cuando éstas entren en conflicto con la Primera Ley.
· Tercera Ley: Un robot debe proteger su propia integridad, siempre y cuando ésto no impida el cumplimiento de la Primera y Segunda Ley.

En este caso, se trata una continuación de la aceptable (pero inferior) Bóvedas de Acero, en donde repiten los protagonistas, el veterano detective Elijah Baley y el androide Daneel Olivaw. En el siglo 47, Baley es convocado para resolver el asesinato de Rikaine Delmarre en el planeta Solaria (una de las 50 colonias de la Tierra). Los solarianos (apenas 20.000) están especializados en la fabricación de robots, con lo cual les asignan todas las tareas de relevancia confiando en su eficacia. Esto contrasta con el uso de los robots por parte de los terrestres, quien en mayor medida los rechazan por desconfianza o por pensar que son poco útiles.

Lo que hace que este caso sea realmente complicado viene dado por el modo de vida de los solarianos. Rodeados siempre de robots, viven en enormes parcelas y aislados del resto, de forma que se comunican con el resto por aparatos electrónicos, a modo de videófonos. Es por ello que cuando llega Baley, un humano, a interrogar a Gladia Delmarre, la atractiva mujer de la víctima, éste siente pánico y pudor al contacto con otras personas.

La principal sospechosa es Gladia, ya que Baley sabe que es prácticamente imposible que un humano vea a otro si no son cónyuges. No hay arma ni móvil, y esto hace de El Sol Desnudo una novela de intriga trepidante y siempre interesante. Apenas decae, ya que si Asimov no nos mete directamente en la trama policiaca, nos habla del modo de vida solariano, repleto de imaginación y propenso a que el lector se haga preguntas de si alguna vez podría ocurrir esto en la realidad.

A su vez, el tratamiento de los personajes es sumamente efectivo. Si bien Gladia cae en el estereotipo por tratarse de la típica femme-fatale, Baley es un policía del futuro que encaja perfectamente en cualquier tipo de thriller, y Olivaw es un androide que irradia carisma y empatía con el lector, por su ingenuidad y docilidad respecto a los seres humanos, derrochando bondad e ingenuidad.

Asimov admitió que su principal influencia a la hora de elaborar novelas de suspense era la famosa escritora británica Ágatha Christie, y esto es palpable en el esquema argumental de El Sol Desnudo. Hay que indicar que la novela fue publicada en 1957, en pleno auge de este tipo de literatura. Sin embargo, Asimov va más allá, profundiza, de modo analítico, en los motivos de los personajes, deteniéndose en los detalles de suma importancia y trivializando lo demás, economizando las palabras y la trama hasta lograr un resultado muy pulido y acertado.

Como ya se ha mencionado, el ritmo es la mayor virtud de esta novela. Con un sistema de capítulos extraordinario, uno va pasando de capítulo en capítulo sabiendo que le aguardan nuevas sorpresas, nuevos giros argumentales. Las hipótesis que el propio lector puede hacerse, podrían desecharse y buscar otras nuevas. Sobretodo es interesante formular la propia búsqueda del asesino, hasta llegar a un final que no deja ningún cabo suelto, quedando satisfecho con el ingenio y perspicacia de Elijah Baley. También es muy representativa la agorafobia de Baley, común en todos los terrestres (viven en núcleos subterráneos), y cómo eso supone un problema a la hora de hacer su trabajo en Solaria, en donde residen en espacios abiertos.

Una novela muy disfrutable. Por contra tenemos que al leer El Sol Desnudo, nos damos cuenta de que no estamos ante una obra maestra: eso se nota enseguida, dadas sus limitaciones narrativas y, en ocasiones, su carácter convencional. Aún así, merece la pena leer este libro sólo por pararse a observar el modo de vida solariano y echar las tardes ante una verdadera novela de intriga.

Aquí puedes leerlo gratis.

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