El vals lento de las tortugas de Katherine Pancol

Si acaso “Los ojos amarillos de los cocodrilos” contenía un realismo mágico más mágico que realista, en El vals lento de las tortugas esa expresión es potenciada hasta llegar al romanticismo inverosímil.

“El vals lento de las tortugas” retoma la historia donde Los ojos amarillos de los cocodrilos se habían ido, es decir, cuando Josefina Cortés, la protagonista, comienza su nueva vida como una mujer liberada de su antiguo complejo.

Se avanza así, rodeada de sus dos hijas, su mejor amiga y su hermana Iris, que es la nueva situación de celos. La vida de Josephine estará marcada por la búsqueda de pistas que le llevan al amor, la inspiración, y en especial a la resolución de un puzzle importante.

En la primera parte de la saga, Los ojos amarillos de los cocodrilos, Katherine Pancol ha inventado un mundo donde todo era posible. Dicho esto, el resto de la historia narrada en El vals lento de las tortugas, excede los límites de la verosimilitud. Por ejemplo, cuando Hortense, el joven diseñador todavía en la escuela debe presentar un desfile de moda, Kate Moss cae del cielo, algo que, evidentemente, no sucede en la vida real.

Así que si el universo en el que los protagonistas han evolucionado hacia una historia ultra romántica era el camino en la primera parte de las aventuras de Josefina y su familia, esta vez es mucho adorno y a algún lector puede parecerle excesivo.

Dicho esto, aunque los protagonistas parecen moverse con demasiada facilidad, y que, a diferencia de la primera parte, no es fácil ya distinguir el marco de la historia con la misma facilidad, El vals lento de las tortugas es, por lo menos, un libro agradable de leer, incluso es posible decir que ha tenido más éxito que los ojos amarillos de los cocodrilos, la primera novela.

Los protagonistas han madurado y evolucionado, pero no han perdido nada de su profundidad. Nos encontramos con el mismo tono sutil, y se centra más en los personajes principales.

En este libro, los ricos deben aprender a vivir más allá de los de lujo, los caprichos ya no se fabrican y los niños crecen, convirtiéndose en la versión mejorada de lo que fueron sus padres.

Esta segunda novela es mucho más atractiva que una historia de detectives se lleva a cabo, un misterioso asesino al acecho en el entorno de Josephine. Así que no hay más suspenso, pero hay pasajes más oscuros, lo que añade intensidad a la historia.

En resumen, si quieres leer historias de amor, es el momento de leer El vals lento de las tortugas pero ten cuidado, sin embargo, de no ser muy decepcionado, ya que como Los ojos amarillos de los cocodrilos, el autor ha decidido cerrar la historia, casi en el medio de una frase, para mantener al lector en suspenso por un tercer componente de la saga.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...