‘El llano en llamas’, de Juan Rulfo, cumple sesenta años

Magistral volumen de relatos que expresa a la perfección el mundo del autor de ‘Pedro Páramo’, fue publicado el dieciocho de septiembre de 1953.

juan rulfo

Tal día como hoy pero hace seis décadas llegaba a las librerías, publicado por el Fondo de Cultura Económica de México, ‘El llano en llamas’, compilación de cuentos escritos por Juan Rulfo (Sayula, Jalisco, 1917-1986) que con el tiempo se ha erigido en uno de los libros fundamentales de la literatura hispanoamericana. Sin embargo, en un principio pasó desapercibido. Sería tras la publicación de su novela ‘Pedro Páramo’ en 1955 cuando la crítica volvió sus ojos hacia aquel pequeño volumen de relatos breves para comprender su capital importancia.

Muchos de los cuentos contenidos en el libro habían ido apareciendo, antes de su publicación conjunta, en revistas como ‘Pan’ -a la sazón editada por Juan José Arreola y Antonio Alatorre- y ‘América’. El primero de ellos fue ‘Nos han dado la Tierra’ y, sobre él, Rulfo les dijo: “Ahí a ver si les sirve esta cosa; y si no, pos tírenla”.

Y es que el escritor siempre fue un personaje peculiar, atormentado por su trágico pasado (toda su familia fue asesinada durante la Revolución Mexicana y la posterior Guerra Cristera). No es casual, por tanto, la constante presencia de la muerte en su obra ni que Comala, el fantasmagórico escenario donde se desarrollan ‘Pedro Páramo’ y también muchos de los cuentos de ‘El llano en llamas’, sea un lugar en el que coexisten vivos y muertos. Tampoco es una coincidencia que estos relatos se ubiquen cronológicamente en la época de la citada Revolución y, especialmente, en los años posteriores a ella, cuando los campesinos que se han visto despojados de sus tierras malviven como pueden.

En este sentido, muchos de los relatos de ‘El llano en llamas’ pueden incluirse dentro de la llamada narrativa de la Revolución Mexicana, todo un género novelístico cuyo mejor exponente es ‘Los de abajo’, de Mariano Azuela. No obstante, si estas obras se caracterizan por su inclinación realista, no puede decirse lo mismo de los textos de Rulfo.

juan rulfo

Porque el mundo presentado tanto en ‘El llano en llamas’ como en la posterior ‘Pedro Páramo’ se caracteriza por su onirismo o, más bien, por parecer una pesadilla inacabable: paisajes áridos y estériles donde malviven seres humanos humillados que son presa de supersticiones atávicas y en los que la violencia campa a sus anchas. Una constante presencia de lo irreal que vincula la obra de Rulfo con el realismo mágico, ese estilo literario que sólo puede darse en Hispanoamérica por ser fruto directo de su peculiar idiosincrasia. Igualmente, la estrecha ?casi indisoluble- unión entre los personajes y la tierra donde viven acerca ‘El llano en llamas’ a otro género narrativo propio de las letras del Nuevo Mundo: la novela de la tierra, que llevaron a su máxima expresión autores como Horacio Quiroga o Rómulo Gallegos.

Por todo ello, este magistral libro de Rulfo es una obra maestra que, como todas las grandes creaciones de la Literatura, se presta a diversas interpretaciones. ‘El llano en Llamas’ albergaba, inicialmente, quince relatos pero en posteriores ediciones fueron añadidos otros dos. Entre estos cuentos se hallan ‘Macario’, ‘Es que somos muy pobres’, ‘¡Diles que no me maten!’, ‘La cuesta de las comadres’, ‘La noche que lo dejaron solo’, ‘No oyes ladrar a los perros’ o ‘Lavinia’. Algunos de ellos figuran entre las obras más relevantes de la cuentística universal. Para conmemorar el aniversario de la publicación de la obra, la Universidad Autónoma de México ha organizado una serie de actos entre los que destaca la instauración de la Cátedra Juan Rulfo.

Fuente: ‘Milenio’.

Fotos: Gildardo Sánchez y Álvaro Qc.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...