“Llámame por tu nombre”: Viaja hasta los años 80 con Elio y Oliver

El drama, la pasión y el amor de esta novela te cautivara y te llevara a los años más hermosos de la historia

Descubre una historia de amor que te hara recordar los anos 80

La pasión y el drama acompañan a una historia de amor que se desarrolla en un pueblito al norte de Italia, donde se viaja hasta los años 80 para conocer sus protagonistas; Elio, un joven precoz en la plenitud de su adolescencia y Oliver, un estudiante universitario veinteañero.

Novela homónima escrita por André Aciman, y llevada al cine por el aclamado director italiano Luca Guadagnino, “Llámame por tu nombre”, empalma diferentes emociones condicionadas por el descubrimiento de la vida, amor, sexualidad, la naturaleza y el arte, que invitan a disfrutar de una narrativa cargada de sensibilidad y belleza.

Conociendo más de este amor veraniego

En un ambiente remontado en el año 1983, aparece Elio quien es un adolescente de 17 años que viaja a las costas de Italia junto a sus padres, para disfrutar de unas vacaciones de verano. Esta familia tiene como tradición recibir algún estudiante o académico deseoso de aprender de la cultura grecorromana, de la cual el padre de Elio es profesor experto. Allí es cuando llega Oliver, un joven profesor universitario que fácilmente se adapta a las rutinas y actividades familiares.

Día tras día, la relación de Elio y Oliver va haciéndose más fuerte y atractiva, donde las comidas suculentas, los paseos en bicicleta, el toque de un piano de cola,  conversaciones intelectuales, son de las tantas circunstancias, ocasionadas o no, que llevan a los protagonistas acercarse, descubrirse y enamorarse, donde el primer paso de abrirse a este sentimiento fue del joven adolescente.

Belleza y sutileza definen a esta historia que viaja hasta los años 80

Cuando temas como la homosexualidad y el SIDA eran tabúes muy acentuados en la década de los 80, la pluma de Aciman y la genialidad de dirección de Guadagnino, hacen que la historia de Elio y Oliver se desprenda de cualquier prejuicio, máscara o artificio y muestre un amor delicado y abundante de emociones, donde los verdaderos sentimientos emergen de manera natural y pura.

Es un la delicia de trama que se desenvuelve desde la perspectiva de su personaje estrella, Elio, donde el espectador no pierde de vista todos los elementos positivos e influyentes, en el descubrimiento de ese primer amor de un adolescente locuaz e intelectualmente maduro para su edad pero con confusiones propias de ésta; pareciera ser parte de un diario escrito con mucho detalle y sin censura alguna, es una confesión de amor.

Personajes en la historia

Cautivantes, carismáticos y emocionalmente atractivos, son las definiciones para los personajes que conforman a esta maravillosa novela homónima, y cuyos actores en la producción cinematográfica interpretan con profesionalismo y madurez, sobre todo la de Timothée Chalamet, de 21 años, que indudablemente es un actor completo artísticamente, cuya carisma, madurez y frescura es poca vista.

Elio (Timothée Chalamet)

Es un joven adolescente de 17 años que mantiene una relación armoniosa con sus padres, un admirado profesor de arqueología y una intelectual amante de las artes. De físico delgado y juvenil, Elio tiene una personalidad dulce y elocuente debatiéndose entre la timidez y el orgullo para enfrentar las situaciones que surgen a su alrededor. Tiene un maduro intelecto forjado por las enseñanzas de sus padres y es un prodigio en la música, espacialmente en el piano y la guitarra.

Oliver (Armie Hammer)

Estudiante de postgrado de 24 años de edad, de personalidad cálida, amable y carismática, aunque a veces puede tornarse arrogante e indiferente por su forma de hablar o actuar. Posee un aspecto físico atractivo, de un adonis fornido, de ojos azules y cabello castaño claro. Muestra seguridad y cierto dominio, en la relación que establece con Elio, pero que no opaca la personalidad y emociones de este cándido joven.

Profesor Perlman (Michael Stuhlbarg)

Profesor universitario especializado en la arqueología. Se muestra como un hombre inteligente, apasionado con la cultura grecorromana, tolerante y sensible. Su relación son Elio es envidiable, por su nivel de comprensión y comunicación, además de que es aleccionadora, y muestra de ello es la conversación con su hijo donde espléndidamente destaca la necesidad de amar sin contratiempos o estándares sociales, aprender a disfrutar de los momentos que da la vida.

Dato interesante a saber

Una frase emblemática en la novela, y de allí su nombre, es cuando en un momento inolvidable de intimidad, Oliver le dice a Elio “Llámame por tu nombre, y yo te llamaré por el mío”. De acuerdo a escritores y críticos de esta obra, la misma rememora a una anécdota acaecida en la antigua Grecia, con el rey Alejandro Magno y su general Hefestión, quienes eran íntimos amigos y amantes.

De acuerdo a la historia, Alejandro y Hefestión conocieron a Estatira y Sisigambis, mujer y madre de Dario III Condomano respectivamente. Estatira ante la figura alta, imponente y bella de Hefestión, muestra sus respetos creyendo que era el rey y lo llama “Alejandro”, pero su séquito le hace ver que se había equivocado y rápidamente se postra ante el verdadero Alejandro, quien la levanta y le dice: “No te has equivocado, madre -le dice Alejandro-, este hombre también es Alejandro”.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...