Los gustos literarios de los líderes mundiales

William Shakespeare, García Márquez o Ivo Andric se encuentran entre los autores favoritos de Barack Obama, Felipe González o Bill Clinton.

Obama

Entre los trabajos más pesados de todo gobernante está el de leer plomizos informes técnicos sobre diferentes asuntos que le envían sus colaboradores. Desde economía hasta agricultura, pasando por asuntos exteriores, deben hacerlo para tener conocimiento de las decisiones que tienen que tomar. Por ello, es lógico que en sus momentos de asueto prefieran leer obras literarias. Además, también en éstas se aprende teoría política.

De hecho, Joseph Badaracco, profesor de la prestigiosa Harvard Business School, dice que se aprende tanto sobre liderazgo leyendo el ‘Julio César’ de William Shakespeare como en los libros de economía. Y el recientemente fallecido Martín de Riquer, que fue profesor del Rey Juan Carlos I, exigía a éste leer, no sólo el ‘Quijote’, sino también las obras de Alfonso X el Sabio y de Jaime I el Conquistador.

Más aún, en una reunión del Fondo Económico Mundial celebrada hace tres años en China, Adi Ignatius ?redactor jefe de la revista de la citada escuela de negocios- ejerció como moderador de un coloquio que versaba sobre los libros clásicos y contemporáneos que deberían leer los grandes mandatarios asiáticos. Precisamente fue Ignatius quién nos reveló los gustos lectores de Bill Clinton, expresidente de Estados Unidos: entre sus veinte obras favoritas, se hallaba ‘Cien años de soledad’, de Gabriel García Márquez. Más datos tenemos aún de quién ocupa ese cargo en la actualidad, Barack Obama. Éste ha señalado en varias ocasiones que las tragedias de Shakespeare le han influido poderosamente y, junto a ellas, ‘Equipo de rivales’, la obra de Doris Kearns Goodwin en la que se basó Spielberg para su película sobre Abraham Lincoln.

Justamente Obama protagonizó una curiosa anécdota hace un tiempo. El escritor Jonathan Franzen obtuvo una gran publicidad gratuita para su novela ‘Libertad’ cuando se supo que el presidente norteamericano había pedido un ejemplar por adelantado para leerlo en sus vacaciones de verano.

Felipe Gonzalez

También, aunque más modestamente, los mandatarios españoles han brindado difusión a las obras de algunos escritores. Hace unos años, se dispararon las ventas de ‘Memorias de Adriano’, de Marguerite Yourcenar, al ser citada por Felipe González como uno de sus libros de cabecera. Éste, una vez retirado de la política, ejerció como mediador de la Unión Europea en la guerra de los Balcanes y protagonizó otra anécdota cuando señaló que había aprendido más sobre este conflicto leyendo ‘Un puente sobre el Drina’, del Nobel Ivo Andric, que en todos los informes oficiales que había revisado.

Más gracioso aún fue el caso de José María Aznar al dejarse ver leyendo ‘Habitaciones separadas’, de Luis García Montero, a la sazón militante de Izquierda Unida. Por no mencionar a Mariano Rajoy, quién recientemente señaló que le había encantado ‘Victus’, de Albert Sánchez Piñol, que trata sobre la toma de Barcelona por las tropas de Felipe V y cuyo autor se ha confesado partidario de la independencia de Cataluña. Como vemos, los gustos literarios de los líderes mundiales son muy variados. Pero no deja de sorprender que ninguno cite entre sus lecturas a ‘El príncipe’, de Nicolás Maquiavelo, tratado de teoría política que ha dado lugar al calificativo de “maquiavélico”.

Fuente: ‘El País’.

Fotos: Becky F. y Das Blaue Sofá.

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