‘Memorias del subsuelo’, de Dostoievski, en versión ilustrada

Sexto Piso reedita la novela del autor ruso con la traducción que en los años treinta realizó Cansinos Assens y dibujos de Jorge González.

Portada Crimen y Castigo

Cualquiera que se proponga trasladar a imágenes las obras de Dostoievski se encontrará con una seria dificultad. Porque el novelista ruso no sólo es una de las grandes figuras de la Literatura Universal sino también un pionero en la indagación sobre el alma humana a través de sus textos (su colega Stefan Zweig lo calificó como la persona que mejor la conocía) y ésta nunca es fácil de reflejar. Por ello tiene mérito el trabajo del ilustrador Jorge González para la edición de ‘Memorias del subsuelo’ que acaba de publicar la editorial Sexto Piso.

Considerado, junto a León Tolstoi e Iván Turguénev, el máximo representante de la “edad dorada” de la Literatura rusa, Fiódor Dostoievski (Moscú, 1821-1881) fue un hombre desgraciado cuya amargura se vio agudizada por la epilepsia, enfermedad que padeció desde muy joven y que, quizá, le proporcionó una especial sensibilidad para comprender las partes más oscuras de la psicología humana.

Ingeniero militar de profesión, mientras estudiaba comenzó su carrera literaria. Curiosamente, el que estaba llamado a ser uno de los grandes narradores de todos los tiempos escribió primero teatro. Fueron dos obras tituladas ‘María Estuardo’ y ‘Boris Godunov’ de tono romántico y que no se conservan. No obstante, cuando tradujo ‘Eugenia Grandet’ de Honoré de Balzac, se despertó su vocación novelística. Dejó el ejército y se consagró a ella. Nació así ‘Pobres gentes’, que tuvo gran éxito, y a continuación ‘El doble’, ‘Noches blancas’ y ‘Niétochka Nezvánova’.

Plaza de Moscu

Sin embargo, su prometedora carrera se vio truncada temporalmente por un hecho ajeno a la Literatura. En 1849, fue arrestado por participar en una conspiración contra el Zar. Condenado a muerte, la pena le fue conmutada por cinco años de trabajos forzados en Omsk (Siberia). Tras cumplirlos, era un hombre distinto, cristiano convencido y partidario de la Rusia tradicional.

A esta nueva etapa pertenecen sus grandes obras: ‘Crimen y castigo’, una profunda indagación sobre los remordimientos de conciencia de un estudiante que ha cometido un asesinato, y ‘Los hermanos Karamazov’, monumental reflexión acerca de la fe, la duda y el libre albedrío. Pero, antes que éstas, publicó ‘Memorias del subsuelo’, la novela que ahora nos trae Sexto Piso. Estructurada en dos partes, la primera viene a ser un monólogo interior del protagonista, típico antihéroe de Dostoievski. Es un hombre frustrado, enfermizo, adulador y resentido que se complace en contarnos las humillaciones a las que, muchas veces, él mismo se presta.

La segunda parte, en cambio, viene a ser una larga aclaración que nos proporciona el narrador respecto de los pensamientos que el personaje ha vertido de forma deslavazada en las páginas anteriores. Se trata en suma de una novela compleja que ensaya los temas principales de las dos grandes obras antes citadas y prefigura –en palabras de Sartre- el existencialismo posterior. La reedición del libro que nos ofrece Sexto Piso, además, toma la traducción de la obra que, en los años treinta, realizó otro excelente escritor hoy un tanto olvidado: Rafael Cansinos Assens, destacada figura del Novecentismo.

Fuente: Luventicus.

Fotos: Mahadeva y Josef Stuefer.

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