Tennessee Williams es el reflejo sin compasión de lo que fue el sur de EE.UU

Un 25 de febrero de 1983 fallecía en un hotel de la ciudad de Nueva York el poeta estadounidense, ahogado en medicamentos. El poeta de la tristeza, el abuso y el erotismo sureño. Treinta años después sus obras siguen siendo el espejo del sur de Estados Unidos.

Tennessee Williams

Un tranvía llamado deseo“, “El zoo de cristal“, “La gata sobre el tejado de zinc ardiente“, “Dulce pájaro de juventud”, “La rosa tatuada”, “De repente el último verano” o “La noche de la iguana” son algunas de las obras más conocidas del célebre autor Tennessee Williams, escritor de grandes relatos.

Obras que sirven de lupa para observar las dificultades que causaban las relaciones humanas, con deseos ocultos o reprimidos y la falsa moralidad que había en aquella época, que todavía hoy siguen representándose en todas las partes del mundo.

Y obras que han sido llevadas a la gran pantalla con un tremendo éxito y que van unidas a caras tan conocidas como las de Paul Newman, Marlon Brando, Elizabeth Taylor, Richard Burton, Ava Gardner, Vivian Leigh o Deborah Kerr.
Tennessee Williams nació el 26 de marzo de 1911, en el estado de Misisipi, hijo de un popular representante de zapatos y de una cantante sureña, Thomas Lainer Williams, nombre real del poeta, se licenció en Filosofía y Letras por la Universidad de Iowa en el año 1938.

Antes de dedicarse a escribir a tiempo completo, Williams en los años 40, trabajó de maquinista, limpiabotas y lavaplatos, mientras escribía pequeñas piezas teatrales que comenzaban a ser representadas en algunos teatros. Gracias a ellas encontraba apoyo económico, ya que pasaba por una crisis económica personal.

No fue hasta el año 1945 cuando alcanzó el éxito como escritor, cuando llegó a Broadway y fue galardonado con el premio del Círculo de Críticos Teatrales en la ciudad de Nueva York, por su obra “El zoo de cristal”. Desafortunadamente esta fama no le sirvió a Williams para abandonar la insatisfacción, la inseguridad o la adicción a las drogas y al alcohol.

En 1948 recibió el premio Pulitzer de Teatro por la obra “Un tranvía llamado deseo”, premio que volvió a obtener en el año 1955 con “Una gata sobre el tejado de zinc caliente”. En 1951 también fue homenajeado con el premio Tony por “La rosa tatuada”.

Unos años felices para Tennessee Williams ya que coincidieron con la estabilidad y tranquilidad que le aportó su relación con Frankie Merlo, soldado estadounidense con quien vivió entre los años 1947 y 1962 y cuya muerte efímera volvió a dejar abandonado al escritor. Motivo por el que recayó en las drogas y el alcohol, y fallecía a los 71 años, mientras buscaba halagos y caricias en multitud de amantes jóvenes que no sirvieron para curar su roto corazón.

Su hermana Rose fue una persona determinante en su vida, y la vemos personalizada en personajes como el de Laura en “El zoo de cristal” y en la mítica Blanche Dubois en “Un tranvía llamado deseo”. Quien padecía esquizofrenia, motivo por el que tuvieron que practicarle una lobotomía. Rose marcó profundamente a Williams, ya que estaban profundamente unidos. En uno de sus poemas escribía sobre ella: “Rose. Su cabeza cortada, abierta/Una navaja punzando su cerebro. Yo aquí fumando“.

Tennessee Williams siempre se identificó con personas débiles, sensibles, atractivas, incomprendidas e incluso maltratadas por la agresividad de los hombres de una América atrasada. Y cuando le preguntaban por el motivo por el se dedicó a escribir, el respondía que escribía porque encontraba la vida injusta y era su vía de escape. Gracias a esa desdicha, el cine de Hollywood vivió con sus obras una época sin igual.

Treinta años después, como cada año, se entregan los Óscar, y la industria del cine no sería igual sin las grandes obras del escritor, Tennessee Williams.

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