Tiempos Dificiles, de Charles Dickens

Tiempos Difíciles, de Charles Dickens, es una novela que trata sobre la lucha de clases. El escritor inglés conforma dos mundos antagónicos: el de los propietarios y el de los obreros. Dos universos que están destinados a chocar siempre. Con el mismo realismo social que le caracteriza y haciendo gala de su ya habitual idealismo, Dickens critica las redes industriales que transforman en mercancia al ser humano.

Los devastadores efectos de la sociedad industrial

Tiempos Difíciles se publica en 1854 y es la décima novela del maestro Charles Dickens. Se trata de una de sus obras más densas, donde se dan las características estilísticas que le son propias y que ya te hemos contado en anteriores artículos dedicados a Oliver Twist o Historia de dos Ciudades. Sin embargo, en el caso que nos ocupa hay determinados rasgos ques son llevados al límite. En particular todo aquello que se refiere a la lucha de clases y a las características de la sociedad industrial de mitad del siglo XIX.

En primer lugar te podemos hablar de un idealismo exascerbado para con los personajes, en los que los malos son muy malos y los buenos son irremediablemente puros de conciencia. No abandonando sus ideales pese a estar rodeados de perversión y maldad. En Tiempos Difíciles el escenario ya no es Londres, sino una ciudad obrera llamada Coketown. En ella transcurre la vida de dos clases sociales antagónicas: los propietarios industriales y el proletariado. La vocación crítica típicamente dickensiana se pone de manifiesto a través de la utilización del realismo social, con el que el autor criticará duramente a esas redes industriales que hacen que unos pocos hombres provilegiados controlen el destino de cientos de trabajadores.

Así, los desheredados tienen su voz en la novela. Cuando Dickens publica el manuscrito, Inglaterra vive el éxito industrial, pero el escritor preferirá denunciar la cosificación de la mano de obra y los pocos escrúpulos de los dirigentes antes que regodearse en las mieles del sentimiento nacional. Cierto es que la crítica explícita aparece en las últimas páginas de la novela, pero los contrastes entre los personajes privilegiados y los proletarios se hacen evidentes desde el primer momento. Por otro lado, Dickens incluirá una tercera clase social representada por el circo, aquellos que no desean participar del sistema de producción y que viven de forma alternativa.

Charles Dickens en su estudio de Gadshill

Si hay algo curioso e interesante, es la relación que establece Charles Dickens entre el amor y el capital y/o clase social. Así, el personaje de Esteban no puede casarse con su amante Raquel porque no tiene dinero para el divorcio. Se encuentra de este modo atado a una mujer borracha y perversa, a la que no ama en absoluto. La unión del señor Bounderby y Luisa tampoco funcionará, pero en cambio conseguir la separación no es una tarea costosa si se cuenta con el capital necesario. Para cualquier persona, las diferencias entre un banquero y un obrero son evidentes. Para Dickens, se trata de dos univeros separados y antagónicos, cuya única relación es la que se establece entre la víctima y su verdugo.

Muerte de un trabajador por Aaron Escobar en Flickr

Grabado por Samuel Hollyer en Flickr


Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...