‘Un enemigo del pueblo’, de Henrik Ibsen

Las grandes obras de la Literatura Universal son atemporales. Tienen siempre vigencia porque se centran en el análisis del ser del Hombre. Este es el caso de la creación del noruego Henrik Ibsen, dramaturgo que abre las puertas al teatro moderno. ‘Un enemigo del pueblo’ es una dura crítica a la corrupción de la democracia, convertida en demagogia, para que sus mandatarios puedan seguir enriqueciéndose. No cabe mayor vigencia.

Las grandes obras de la Literatura Universal son atemporales. Su mensaje es aplicable a cualquier etapa histórica porque tratan acerca de la personalidad humana, de sus virtudes y debilidades, y ésta no varía sustancialmente ya nos encontremos en la época romana, en el siglo XIX u hoy en día.

Henrik Ibsen

Henrik Ibsen

Uno de los grandes dramaturgos de todos los tiempos es el noruego Henrik Ibsen (Skien, 1828-1906), precisamente porque sus obras resultan indagaciones en el ser del Hombre y de la sociedad. Dedicado al teatro durante toda su vida, ejerció la dirección artística de varios coliseos, para los que escribía sus obras.

En su producción pueden distinguirse, tras unos inicios marcados por el Romanticismo, dos etapas. La primera de ellas es la de los dramas realistas, probablemente los mejores, entre los que destacan ‘Casa de muñecas’ y ‘Un enemigo del pueblo’. Mientras que la segunda presenta dramas simbólicos, cuyos mensajes se esconden tras un sentido alegórico: ‘Hedda Gabler’ y ‘El maestro constructor’ son los más significativos.

‘Un enemigo del pueblo’ fue estrenada en 1882. Es una crítica social acerca de la corrupción en que puede caer la democracia en manos de políticos interesados y medios de comunicación que, de acuerdo con ellos, manipulan y adoctrinan a las masas en beneficio de la oligarquía dominante.


El doctor Thomas Stockmann vive en una ciudad cuyo principal medio de vida es un balneario de aguas medicinales. Un buen día descubre en esa agua una bacteria que puede hacer enfermar a la población y los visitantes. Hombre decidido, se propone alertar a todos del peligro.

Informa a las autoridades –su hermano es el Alcalde-, pero éstas no están dispuestas a perder los pingües beneficios económicos que el balneario proporciona. Por ello, se proponen acallar el descubrimiento, aunque con ello se ponga en peligro la vida de las personas. Los periódicos, viles portavoces del poder establecido, los apoyan en su decisión.

Una vista de Skien, ciudad natal de Ibsen

Una vista de Skien, ciudad natal de Ibsen

El doctor Stockmann, aunque se ve sólo, decide publicar su descubrimiento. Pero se ha buscado malos enemigos: los políticos, apoyados por la prensa, inician una campaña difamatoria contra él, manipulando las ideas de los ciudadanos, de tal suerte que el honesto doctor se convertirá en el enemigo del pueblo, que, desde entonces, hará la vida imposible a su familia.

Hoy, que vivimos en un mundo en que los gobernantes, ayudados por muchos medios de comunicación que ejercen de portavoces serviles de sus intenciones, nos bombardean constantemente con mensajes que nos indican qué debemos pensar y qué es lo políticamente correcto, todo para perpetuarse en el poder y seguir obteniendo sus excelentes ganancias, la obra de Ibsen no puede tener mayor vigencia y actualidad. Desgraciadamente, el mundo evoluciona muy poco.

Fotos: Ibsen: Dionysos Proteus en Wikipedia | Skien: Norro en Wikipedia

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