Amigas de pensionado de Villiers de L’Isle Adam

Auguste Villiers de l´Isle de Adam se adentra en la psicología de las meretrices para describir la competencia entre estas colegas del gremio, basadas en el respeto del hombre favorito de cada una de ellas como una declaración de voluntad para separar al amor o al placer espontáneo de la rutina del trabajo y permitirse así una intimidad separada del oficio público.

Auguste Villiers de L’Isle Adam (1838-1889) escribe con sutileza e ironía sobre temas sociales como la prostitución en mujeres de clase educada que han sido forzadas por la ruina económica. Dos hermosas jóvenes Félicienne y Georgette se hacen amigas toda su infancia y adolescencia en el internado de la señorita Barbe Désagrémeint. Ya por terminar su educación, salen del pensionado por la ruina de sus familias, quienes intentan casarlas sin éxito por carecer de dote.

Con el tiempo, estas amigas caen en la prostitución y deben seguir códigos de honor de este antiguo oficio. Una ley fundamental es respetar al amigo de corazón de la amiga, es decir que el novio de la prostituta era intocable para su colega. Una noche Georgette se acuesta con Enguerrand de Testevuyde, el amante de Félicienne, esta se entera y pasan por un momento de hielo en su amistad, hasta que Georgette confiesa que había sido pagada por este hombre y Félicienne vuelve con él.

  

La amistad no tolera el engaño: El cuento Amigas de pensionado, muestra como la amistad de toda una vida se puede quebrar por los celos y el engaño. Al momento de confesar Georgette que Testevuyde fue un mero cliente, las mujeres retoman su amistad. Félicienne se burla de Enguerrand al final diciéndole que gasta su dinero en rameras, siendo ella otra prostituta. Ella no le cobra el servicio por tenerlo como una especie de novio, y se da el lujo de simplificar a su amiga como puta siendo ella lo mismo.



La amistad nace del reconocimiento de la afinidad, ambas eran delicadas, sensibles, empeñosas en el estudio y procedían de buenas familias. Sólo la miseria las junta en el gremio de las prostitutas, aunque lo que sí es cierto adquieren placer por practicar su oficio. Dentro de las rameras se vive el chisme de un grupo reducido de trabajadoras del sexo. Testevuyde, que es aficionado a la prostitución y tiene algo de proxeneta se verá tentado a probar a Georgette, pues en el relato iguala en belleza a Félicienne.

El apellido Testevuyde suena a testículos, que se reproduce parecido en inglés, francés y español, es el encargado de brindar la testosterona a las dos amigas del internado. Un amigo de corazón, que tiene más testes que cariño, pues necesita probarlos en cuerpos distintos. Las prostitutas no pueden engañarse a sí mismas queriendo pasar por señoritas ni pueden ser engañadas por alguien que no las ama, su experiencia en los azares del sexo les hace diferenciar el placer, el fingir y el querer de verdad.

  

La situación de la mujer en el siglo XIX: Villiers de L’Isle Adam nos lleva a una época en que las enfermedades venéreas, que eran todas menos dañinas que el sida llevaban a la muerte. La salubridad era menor en el mundo y estas rameras se jugaban la vida en una ocupación que podía ser la única renta para una mujer sin el sostén de un marido y sin una profesión u oficio decente. Estas dos amigas suplen sus necesidades con la prostitución, se compran vestidos, andan en carruaje, no pasan penurias.

El ambiente de la prostitución en el cuento es cotidiano, este oficio no alcanza en el relato el relieve de leyenda que tuvo con Mesalina, la esposa del Emperador Claudio, quien hizo una competencia con todas las meretrices de Roma para ver quien se unía sexualmente a más hombres en un plazo determinado y ganó. Incluso aquí dos prostitutas jóvenes y hermosas están subordinadas a un solo hombre, cliente para una y amante para la otra, en tanto arriesgan su amistad por el malentendido.

La particularidad de Félicienne  es que desde la prostitución aún tiene aspiraciones de señorita y quizá de llegar a señora de Testevuyde, por eso le afecta tanto que su mejor amiga pueda interesarse por él. Por la controvertida personalidad de Villiers de L’Isle Adam, alguno podría pensar que en este cuento es misógino pero lo que hace es rescatar el fondo humano de la meretriz, quien como persona puede contemplar la necesidad de cambio en su vida ahorrando dinero o en casos extraordinarios, casándose.

Los códigos de honor en la prostitución: Entre las meretrices, el proxeneta es un protector privilegiado por ellas con sus favores sexuales. El caficho recibe dinero de las rameras por protegerlas de delincuentes y rescatarlas de la policía. El bajo mundo tiene sus códigos de honor, así el proxeneta de un determinado grupo de putas no va a pasar al bando de la competencia sin arriesgar su vida y su oficio. Además cansadas del sexo como algo mecánico, buscan a alguien con quien puedan disfrutarlo.

Al contemplar el fondo humano de las meretrices, el cuento adquiere nuevas lecturas, se piensa en la amistad desde el reconocimiento de la común marginación. Ellas están condenadas por los hombres decentes y necesitan aferrarse a un amigo de corazón, quien será el que canalice el verdadero Eros de estas mujeres, o permita que se desborde en toda su intensidad. Cansadas de fingir placer con sus clientes ocasionales o habituales, ellas necesitan desplegar su sexualidad fuera del espacio del trabajo.

El honor entre las prostitutas es una regulación de derechos entre ellas, con límites que les garantiza la convivencia y honra la amistad de estas mujeres. Reconocer al amigo de corazón de la otra es una declaración oral de voluntad, que delimita la distancia entre el oficio y el verdadero placer, que descansa como derecho último de las meretrices a construirse un tiempo y un espacio para el Eros de una forma espontánea, sin mediatización del factor monetario.

Conclusión: Villiers de L’Isle Adam rescata el fondo humano de las prostitutas, quienes unidas por la reprobación social, pueden establecer códigos de honor como no tocar al favorito de la otra. La vigencia de estos convenios verbales de mutuo acuerdo se refuerza por la amistad entre Georgette y Félicienne, quienes recién han salido de la adolescencia y están en el vigor y esplendor de su capacidad para el oficio. El favorito es el último vínculo con el amor espontáneo que se pueden permitir.

Fotos:

«lisleadam» de edicionesdelsur.com

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«Auguste_de_Villers_de_L%27Isle-Adam» de upload.wikimedia.org

«fotovilliers» de temakel.com

«villiers3» de sedice.com

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