Hombre de Hielo de Haruki Murakami

El cuento Hombre de hielo es un viaje al congelamiento de la vitalidad, a la inercia hacia la quietud, que contagiará el hombre de hielo a su mujer. Murakami otra vez hace de personajes anónimos arquetipos de complejos humanos y carencias volitivas. La mujer deja toda su vida social y familiar por seguir a un hombre de una raza extraña que termina por cosificarla y aislarla de la civilización.

Haruki Murakami es un narrador hábil para instalar una atmósfera de extrañeza en sus cuentos. Las circunstancias que hace vivir a sus personajes salen de lo común, para eso recurre a una fantasía muy cerebral, muy racionalizada pero interesante a la vez. En su cuento Hombre de hielo, presenta a dos personajes anónimos que se compenetran rápidamente y se aíslan del mundo por la inusual condición física del hombre de hielo. Este ser no es de hielo pero si frío como tal, no tiene nombre ni padres.

El hombre de hielo se casa con una mujer normal de 20 años de edad, ella se aburre de la monotonía de la quieta vida de su marido y le propone viajar al polo sur. Eso será una pésima idea porque su marido se hace amigo de los habitantes de la región, la logra embarazar en ese clima y se quedan a vivir ahí, quedando ella sumergida en el pasado que el hombre de hielo era capaz de adivinar en cualquier ser humano. Ella se enamora de él en unas vacaciones en un campo de ski.

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El aislamiento: Cuando ella está en el campamento de ski, ve al hombre de hielo, lejos del fuego, se interesa en él y conversan, el puede adivinar su pasado porque el hielo retiene las formas en el tiempo, sin embargo no tiene nombre, no sabe su propia edad ni está seguro de haber tenido padres. La madre de ella y su hermana no están de acuerdo con la boda piensan que se va a derretir. Este hombre habla como en las tiras cómicas, su aliento helado dibuja las palabras que dice en el aire.

Pasan tiempo sin salir una vez casados, ella se ocupa en la lectura mientras el trabaja en un almacén de cosas congeladas. Lo que ella si disfruta es el sexo con él, pues siente que su enorme pene de hielo contiene información del pasado de mucha gente, llega a amar ese frío en su centro de gravedad. Es curioso que en la ciudad no salga embarazada, pero en el polo sur sí. Por un momento ella quiso cambiar el viaje a España, pero el hombre de hielo desistió por el clima cálido.



Ella tiene una pesadilla, sueña que queda atrapada en un foso de hielo, esto se cumple cuando ella gesta a su hijo, siente el frío del feto y su líquido amniótico como nieve fundida. Han llegado a un paraje ideal para el hombre de hielo y su descendencia pero no para ella. Se quedan en un poblado con un solo hotel y habitantes que sólo se entienden con el hombre de hielo. Ella siente que se aísla en un pasado lejos de todo futuro, en un lugar de cese de todo movimiento por su frialdad.

El pasado: El hombre de hielo es un varón de una raza desconocida, ni él sabe cual es su origen, como no tiene pasado no puede vaticinar el futuro de los demás, además tiende a la quietud por inercia, sabe trabajar pero no hacer vivir a su esposa una vida de recreación. Su matrimonio es extraño, no tienen luna de miel, sólo un modesto pastel. El no tiene como referirse a sí mismo porque no sabe su nombre. Ha conservado la memoria de todos los que se acercan a él.

El hombre de hielo quiere a su mujer, la hace parte de su Eros, la consuela cuando llora sólo que es muy extraño en su actuar, duerme casi sin respirar como si estuviese muerto. Es un ser que vive la vida en letargo, que recuerda el pasado a su mujer como una forma de interrupción del presente, llevándolo al pasmo. Parece que el polo sur fuera el pasado del hombre de hielo, por ello tiembla al llegar ahí. El se solaza en el pasado, en su quietud, carece de un impulso vital humano normal.

Este hombre parece un ser prehistórico congelado durante un ciclo geológico de glaciación, como un mamut atrapado en un bloque de hielo. Sus dedos emanan una escarcha fría y su voz un vapor que se cristaliza en el aire. Está vivo pero no es vital, es como si hubiera dejado atrás su vida mucho tiempo atrás. Este hombre vive como continuando un pasado que no recuerda en una suerte de criogenia. Lo que lo hace humano es su conciencia, aunque la mujer dice que sus genes son distintos.

La frialdad: Vivir bajo cero es como suspender la vida, esa temperatura congela el movimiento molecular. Además el frío es entumecimiento, ella se siente así y más pesada aún por su embarazo en el polo sur. El hombre de hielo acostumbrado a climas extremos puede interactuar con los habitantes y vivir al ritmo aletargado que acostumbra mantener a su mujer. La frialdad extrema reproduce la raza del hombre de hielo, porque permite que procree descendencia en mujer.

La frialdad forma parte de esta mujer en todo aspecto de su vida, hasta el sexo es una pasión que la congela, sin embargo ella aprecia el pene gélido de su marido. La narración está en pasado desde antes de compartir la frialdad con el hombre de hielo hasta llegar a internarse en el polo sur. Su vida familiar y social se anula, ni siquiera su familia quiere verla por transgredir el sentido común al casarse con un hombre que ha sufrido una extraña mutación.

La narración se subordina al aumento de intensidad del frío, cada vez mayor, hasta que la mujer se siente cosificada en un paraje sin futuro, por su atraso y su aislamiento del mundo. Ella siente también que ha llegado a un punto grave de estancamiento en su vida, sumergiéndose en un pasado absorbente, en la plena inacción. Está tan golpeada por el hastío que ni siquiera su embarazo es un motivo de alegría, sino una especie de mutación que comienza a congelarla desde dentro.

Conclusión: La relación con el hombre de hielo es insólita, es un  ser que enfriará todo aspecto de la vida de su mujer, desde los vínculos con su familia, la temperatura de su cuerpo al penetrarla y al embarazarla. Ella termina sin vida social y condenada a vivir en el polo sur, en un pueblo abandonado cuya gente le es extraña. Sólo se mantiene el amor insólito pero sincero, aunque sin mucho que ofrecer para mejorarlo por parte del varón.

Fotos:

“ency4beta_getimage” de encyclopedia.com

“lone_wolf_narrowweb__300x350,0″ de theage.com.au

“CopStorie50″ de storie.it

“murakami-haruki-cp-11015642″ de cbc.ca

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