La Bella Durmiente del Bosque, de Charles Perrault

Pese a que el nombre de Charles Perrault pueda sonar a mucha gente de manera vaga y difuminada, lo cierto es que sus historias han llegado hasta nuestros días en plena forma: aún populares y apreciadas, aunque evidentemente manipuladas o suavizadas por el obligado paso del tiempo. Historias como La Cenicienta, El Gato con Botas o Barba Azul siguen estando vigentes y han sido adaptadas por distintos escritores o directores (no olvidemos la contribución de Walt Disney) pasando a formar parte de la cultura popular. Y es que, precisamente, los cuentos de Perrault no son invenciones suyas, sino una recopilación de los relatos del folklore francés donde princesas, ogros, animales parlantes, brujas y demás personajes han alimentado la imaginación de niños de toda Europa.

"La bella durmiente" por Edward Burne.

Uno de los relatos más populares es, sin lugar a dudas, el de La Bella Durmiente del Bosqueel cuento de hadas por excelencia con permiso de La Cenicienta. No en vano hay siete. Pese a que nos centraremos en la versión de Perrault, puede que la más popular, no hay que olvidar que existen varias versiones, una de las cuales corre a manos de los Hermanos Grimm (La Bella Durmiente). Este cuento fue publicado en 1697 dentro del volumen Cuentos de Mamá Ganso y cuenta la historia de un rey y una reina cuyo mayor deseo era tener un hijo. Después de muchos intentos nació la Princesa y los monarcas decidieron dar una fiesta en la corte.

Todos los miembros de la aristocracia estaban allí, sin olvidar a las siete hadas que le concedieron seis dones que toda princesa de cuento debe poseer: belleza, bondad, gracia, talento para el canto y el baile, y capacidad para tocar todos los instrumentos. Sin embargo, el rey había olvidado invitar a la bruja malvada, que ante tal desagravio maldijo a la recién nacida: el día en que ésta cumpla 16 años se pinchará con una aguja y morirá. Sin embargo, aún quedaba un hada que no había ofrecido su regalo, con lo que anunció que la Princesa no moriría, sino que dormiría 100 años esperando que un Príncipe la despertara con un beso.

Pese a lo que todo el mundo piensa, el cuento de Perrault no acaba con el idilio entre la Bella Durmiente y su Príncipe, sino que continúa más allá. Y es que, pese a que la versión popularizada se acaba con el “fueron felices y comieron perdices”, lo cierto es que el francés nos cuenta qué pasó después de que la Princesa despertara y se casara con su enamorado. No exento de humor e ironía, el cuento de Perrault describe a la madre del Príncipe como una ogra que desea comerse a sus nietos. Pese a que sea un cuento de hadas, la Princesa no puede evitar que, como en muchos matrimonios, la suegra se entrometa.

Si deseas leer el cuento completo, puedes mirar aquí.

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