La dama del perrito, un cuento de Antón Chejov

Decían que por el paseo marítimo había aparecido una cara nueva: una dama con un perrito“. Así empieza uno de los relatos más conocidos del escritor ruso Antón Chejov, La dama del perrito, autor prolífico donde los haya en lo que se refiera a la escritura de relatos cortos. Nada más empezar la historia que presentamos, el lector se dará cuenta del aire decadente y tedioso que rodea ese microscosmos donde transcurre la primera parte del relato, una pequeña ciudad balneario. Los paseos por el malecón son habituales y en las terrazas todos se conocen, por lo que la llegada de una frágil dama es vivida como toda una novedad.

"Ojos Negros", con Marcelo Mastroianni, se basa en tres cuentos de Chejov, incluido "La dama del perrito".

La dama del perrito puede que sea el cuento más conocido de Chejov y, desde luego, uno de los que recoge las bases de su estilo literario de manera más explícita. Tanto por la temática escogida como por la manera de narrar. Son dos los personajes que dominan el relato y que soportan el peso narrativo del mismo: Anna Sergueevna, una mujer de gran sensibilidad, y Gurov, un seductor nato que ve en ella a su siguiente ‘presa fácil’. Estos personajes, sin embargo, no son ni héroes ni villanos, sino personas corrientes y aburridas. Y es que, pese a narrarnos un episodio de amor adúltero, lo cierto es que Chejov declina la exploración del dramatismo, en una especie de pose que bascula hacia el descreimiento existencial.

Los acontecimientos no son lo importante. Lo verdaderamente capital es el detalle, lo cotidiano. Y es que Chejov narra una historia que podría parecer corriente, pero que sin embargo consigue que nos maravillemos con su forma de describir situaciones y sensaciones mundanas. De este modo, ni las grandes palabras ni los gestos altivos de los protagonistas son merecedores de las líneras de Chejov. Al contrario, son los detalles más nimios los que conforman lo extraordinario de la (corriente) historia de amor entre Gurov y Anna. A través de pequeños detalles ‘intrascendentes’ y anécdotas, Antón Chejov completa el puzzle emocional que es La dama del perrito. Junto a este sentimiento otro que lo complemente: la fuerte melancolía que caracteriza cada una de las líneas del escritor, que traduce sobre el papel sensaciones como la soledad, la resignación o la desesperanza.

Son precisamente estos detalles, redimensionados en la cabeza del lector, aquello que propicia que, cuando el relato concluye, la historia no termina. La condensación de sus líneas , como hemos apuntado, es rica en detalles insulsos y hace que al acabar la lectura los ecos de La dama del perrito resuenen en nuestra cabeza.

Puedes leer el relato completo en este enlace.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...