Posada de Pueblo de Guelfo Civinini

Guelfo Civinini escribe el cuento Posada de pueblo, donde presenta a Gosto, un ciego que supera su limitación por su impulso vital, su conocimiento de gente, pueblos y ciudades. Además se gana la vida contando historias en las posadas para recibir liras de sus espectadores. Cunado llega a su pueblo natal, reconoce a su antigua amada la pelirroja y por el tacto, ve que la hija de esta, Zaira se parece bastante a su madre de joven.

Guelfo Civinini (1873-1954), narrador, poeta y músico tiene la sensibilidad desarrollada para llevarnos a la psicología de un ciego, Gosto, que se resiste a actuar como tal. Este hombre va de un lado a otro, sube a los trenes, reconoce a sus conocidos y amigos por sus voces o sus pasos. Esta aventura de la memoria y el acomodo con la vida sucede en su cuento Posada de Pueblo, donde se encuentra con su antiguo amor, una pelirroja gorda y avejentada que trabaja con su joven y hermosa hija Zaira.

Gosto al tocar la cara de Zaira reconoce los rasgos de la pelirroja cuando esta era joven y celebra la belleza de la jovencita, ríe, se muestra jovial y como todas las mujeres están trabajando en la posada, camina hasta la entrada para reconocer a sus amistades que son clientes regulares de ese local. Gosto desarrolla el sentido del tacto y del oído para superar su ceguera, producto de la explosión de una mina. No quiere paralizarse por su limitación, es conocido en la costa desde Liguria hasta Nápoles.

   

La memoria vital: Gosto desde que sufrió la ceguera ha desarrollado su tacto y oído para acomodarlos a sus registros de vida. El siendo un viajero asiduo ha seguido conociendo personas a quienes identifica por sonidos. Puede despedirse de sus conocidos al salir de la posada, no necesita ayuda para caminar, se vale de un bastón y vive libre como un nómada. Gosto es un narrador por su experiencia en viajes, la gente lo conoce y se detiene a escucharle. El público ríe y se complace en sus historias.

El tiene memoria para reconocer a todo el mundo, se dirige por sus recuerdos a sus conocidos que tiene registrados por afectos y emisiones sensoriales. Como viaja y desaparece, la pelirroja creía que había muerto. Este hombre sobrevive porque se aferra a la vida, lleva su ceguera de la forma más vital posible, sin desanimarse por las circunstancias y ampliando y reforzando sus registros sobre hechos, lugares y personas. El amor también es un registro, por eso recuerda su romance con la pelirroja.

Gosto tiene la memoria de su pueblo natal, al que vuelve en este relato, él ha recogido sus pasos, como si la habilidad de la ceguera fuese un estado de conocimiento post mortem. La ceguera para el no es un manchón de niebla uniforme, hay intensidades por los sonidos que le traen recuerdos, su memoria modela este nubarrón que tiene frente a los ojos. El pueblo es tradicional, no ha cambiado mucho, Gosto se sigue orientando de memoria entre las calles.

 

El narrador interesante: Gosto recibe algunas liras de la gente que oye sus relatos, el se mantiene al día de las novedades del pueblo, no sabemos si alguien le lee diarios o si conoce el método Braile. Tiene que estar enterado de literatura para saber narrar, más por la época de Civinini en que la lectura reemplazaba a la televisión. Gosto tiene habilidad para sobrevivir atrayendo simpatías y para valorar su existencia, sin perder las ganas de comenzar un nuevo día más.

Gosto puede narrar las famosas historias de sobremesa que se contaban en público después de merendar. Estas narraciones para socializar y confraternizar luego de las comidas están recogidas en el Quijote de Cervantes; solo que estas correspondían a episodios o lecturas seleccionadas. Gosto como ciego, no puede leer, otra vez se basa en su memoria extraordinaria, para que sus historias sean un vaso comunicante entre los diferentes pueblos que el visita para vivir a su gusto.

Estos narradores de historias de sobremesa eran hombres cultos que entretenían al auditorio, a manera de expositores, y sabían dar matices con su voz a la narración. La actividad de narrar lo vuelve conocido en los pueblos que va, también necesario como sujeto pintoresco y proveedor de información. Este narrador ciego sigue ejercitando su intelecto, las historias como toda narración son idealización de la realidad, tendríamos que leer en el cuento un fragmento de su narración para apreciarlo.

 

La ceguera no asumida: A modo de los videntes que queman sus ojos al ver la verdad para retornar iluminados, este personaje potencia sus capacidades sensoriales para volverlas todas fuente de conocimiento, mediación de la realidad y nexo con el mundo. La explosión de la mina, un lugar de por sí oscuro, manda a Gosto a la luz, al mundo superior, lo hace cambiar de vida. Quizá en la mina no desplegaba su talento narrativo, o no usaba sus ojos como debería embotándolos en la sombra.

Gosto no asume su ceguera, la redirecciona a una exploración del mundo, a una mejora de su estado de conciencia. Este personaje imita en cierta forma a un aedo ciego como Homero, que viajaba de ciudad en ciudad recitando sus historias. Para un cuento informado de literatura importan las condiciones que reproduzcan el feedback con el arte, el narrador necesita receptores, los tiene y colaboran con él donándole dinero. El tema de sus historias son los viajes, la gente de otros pueblos.

Gosto ha visto otros pueblos ya estando ciego, pues ha superado su limitación interactuando con la gente de otras ciudades. La memoria es otra forma de ver, como el no nació ciego, su mente reconstruye formas y colores, o los transfiere a su sensibilidad con el tacto, como hizo con el rostro de la bella Zaira, que hasta el color rojo de su cabello infirió por su textura. La ceguera se compensa por el desarrollo de la mente, por la creatividad para narrar e interactuar con el mundo.

Conclusión: La ceguera es un estado físico que cuando se adquiere por accidente no elimina el registro vivencial del tiempo en que el ser humano gozaba de vista, tampoco quita la habilidad para interpretar la forma, colores y texturas de los objetos a los que el ciego se acerca a conocer. Gosto supera la ceguera como limitación viajando, conociendo gente y reviviendo su pasado con amistades y descendientes de ellos. Su impulso vital no se detiene para que siga disfrutando la vida.

 

 

Fotos:

«via__leccosa_1910» de lnx.rmwebmedia.com

«guelfo_civinini_biografia» de lnx.rmwebmedia.com

«liguria_five_lands_cornilia» de welcometuscany.it

«cieguito» de blocs.esquerra.cat

«braile2» de servicios.universia.edu.ve

«s320x240» de pics.livejournal.com

«img» de mercadolibre.cl

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