Entrevista a José Carlos Carmona, autor de “Sabor a canela”

Tras el éxito conseguido con Sabor a choclate, su primera novela, José Carlos Carmona nos muestra en Sabor a canela (editorial Planeta) la lucha por conseguir un sueño y cómo los azares de la vida y la ignorancia torpedean las ilusiones.
Hablamos con el autor sobre su libro, los sueños y su trabajo como escritor.

La pequeña Cecile Goldberg descubrió a los tres años que de mayor quería ser Música. El amor la llevó a descubrir que lo más cercano era convertirse en Directora de Orquesta y la vida la enseñó que los sueños son una batalla diaria contra el destino, que te mantienen vivo y te ayudan a  seguir adelante.
Tras el éxito conseguido con Sabor a choclate, su primera novela, José Carlos Carmona nos muestra en Sabor a canela (editorial Planeta)  la lucha por conseguir un sueño y cómo los azares de la vida y la ignorancia torpedean las ilusiones.

Hablamos con el autor sobre su libro, los sueños y su trabajo como escritor.

José Carlos Carmona. Planeta 2010.

Leergratis: Sabor a canela es su último libro, ¿cómo resumiría el argumento de esta novela?¿Qué va a encontrar el lector en sus páginas?
José Carlos Carmona: Sabor a canela es la historia de un ser humano que primero descubre varias emociones nuevas en la vida, luego se hace preguntas  sobre esas emociones, bueca un objetivo para su vida y lucha por él. Esa es a grandes rasgos la historia que puede encontrar el lector. Más en particular, Sabor a canela es la historia de una niña que descubre la emoción de la música y que , una vez dentro de ese ambiente, no sabe muy bien qué es lo que quiere hacer. Se siente perdida y a eso hay que sumarle una serie de acontecimientos en el ámbito  familiar que van a  marcar su evolución como persona. Finalmente , esta  niña, Cecile, va a descubrir que su sueño es ser directora de orquesta y eso  es por lo que va a luchar a lo largo de la novela.

LG: La de Cecile es la historia de una mujer que lucha constantemente y contra todo pronóstico por llegar a hacer realidad sus sueños. ¿Qué papel ocupan los sueños en la vida de José Carlos Carmona? ¿Ha cumplido usted sus sueños o sigue persiguiéndolos?
JCC: Yo creo que un apersona siempre tiene que luchar por conseguir sus sueños. Si no luchas por tus sueños ¿qué haces? Si tienes algunos sueños y renuncias a ellos, para mí personalmente, eso es como renunciar a una parte de ti. El día en que renuncias a tus sueños es como si estuvieras muerto o esperando la muerte. Si una persona tiene un sueño, solo concibo la vida luchando por ese sueño. Pero,  además;  hay una cosa importante  que es que, cuando una lucha por sus sueños, no cabe la más mínima posibilidad de fracaso. Hay cero posibilidades porque mientras que estas intentando alcanzar ese sueño, tienes la felicidad de la batalla que estas luchando y la esperanza de conseguirlo. Muchas veces, cuando digo esto, la gente me dice, ¿y si no los consigues? Y yo siempre respondo que , solo en el caso de que tu sepas que te vas a morir y que no lo has conseguido, puede haber un momento de tristeza , pero no te quedaba otra que luchar por ello. La resignación, para mi es el mayor fracaso.

LG: Hay quien podría pensar que lo que usted dice es una utopía…
JCC: Es complicado aceptarlo cuando estas luchando por algo que no consigues, pero esa es la máxima que yo he seguido en mi propia vida y la que sigue Cecile en Sabor a canela. En mi caso, como en el de la protagonista, mi batalla personal consistió en llegar a ser director de orquesta. Eran 17 años de estudios… Cuando terminé me convertí ene catedrático, di clases en el Conservatorio y sí, finalmente he conseguido dirigir orquestas. Sin embargo, mi sueño aún está vigente, porque me queda la espina clavada de dirigir la orquesta de un teatro. Eso es por lo que lucho y lo que me mantiene vivo día a día.  Con 46 años sigo luchando por mi sueño.

Por supuesto, también es cierto que , mi profesión , en este sentido, se presta a seguir luchando por mi sueño. Es decir, que yo aún puedo lograr dirigir una gran orquesta. Es diferente al sueño de alguien que, por ejemplo, quiere ser futbolista o bailarín, que si no lo consigue a una determinada edad, es imposible que lo vea realizado. En mi casa, yo he vivido muy de cerca ese ejemplo, porque el hermano de mi madre era jugador de futbol profesional. Llego a jugar incluso en el Real Madrid, pro yo le recuerdo hablando siempre de lo que había sido.  Nunca mirando hacia el futuro. Yo no quería esa vida para mí. Yo creo que uno siempre puede tener un sueño. La vida te da tanta felicidad que cuando a uno se le va un sueño, siempre puede aparecer otro. Conseguir esos sueños te hace vivir realmente la vida, te da un motivo para levantarte cada mañana. Lo peor que puede haber en la vida es la resignación y eso es lo que el personaje de Cecile quiere transmitir a los lectores.

Sabor a Canela. Planeta 2010.

LG:Hablaba usted de la música, de ser director de orquesta; como uno de sus sueños. ¿Hasta qué punto la literatura formaba también parte de ese sueño que le hace levantarse cada mañana?
JCC: Puede soñar extraño, pero yo soy escritor desde pequeño, es decir que yo no tenía que soñar con ser escritor. Otra cosa distinta era publicar un libro. Son cosas diferentes. Hay gente que puede tener  el sentimiento de que no llegas a ser escritor hasta que no públicas. Para mí llegar o no a publicar nunca ha sido algo primordial porque la escritura siempre ha formado parte de mi vida. Por ejemplo, cuando estaba en el colegio, tenía un amigo que se había marchado a vivir a Madrid , durante la clase de historia, que era muy aburrida, me dedicaba a escribirle cartas. Le escribí durante dos años todos los días de clase y así descubrí que me encantaba poder volcar mi vida en el papel y que eso nunca jamás me iba a abandonar.

De hecho, tengo conciencia exacta de que todas las cosas que he hecho desde que tenía seis o siete años, las he dejado por escrito porque, en mi inocencia, siempre pensé que algún día iba a venir un historiador  que iba a rebuscar entre los papeles de cuando el niño José Carlos Carmona había empezado a escribir… De hecho, guardo incluso fotocopias de las cartas que escribí durante años a una chica…

LG: Se puede decir entonces que, para usted, publicar ha sido solo un complemento a su labor de escritor, como un regalo que nos ha permitido tener acceso a sus obras…
JCC: El placer de escribir yo ya lo tenía antes, sí. No obstante, publicar es un motivo más de satisfacción para un escritor porque te das cuenta  de que la gente te lee, que tus historias llegan a de los demás. Pero tampoco me importaba la publicación, porque para mí ser escritor es distinto que ser un vendedor de los que se escribe.  La cuestión de la publicación surgió  a través de un taller de escritura que organicé en la Universidad de Sevilla. Los alumnos me preguntaban  constantemente qué había publicado y me di cuenta de que, aunque para mí publicar no era importante, sí marcaba la diferencia para los demás.

LG: Es curioso  que mencione eso, porque realmente vivimos en una sociedad en la que se ha dado mucho valor a que uno publique un libro y a que ese libro se venda muy bien, pero sin embargo, se da también mucha controversia entre si lo libros que se vender  bien pueden ser buenos libros….

JCC: Yo creo que uno tiene que escribir lo que siente, por eso publicar no era algo fundamental para mí. Tú puedes tener una idea y que la editorial quiera que la desarrolles de una forma que a ti no te convence, porque, obviamente, la editorial está interesada en obtener un beneficio comercial con ese libro… En mi caso, llegar a publicar en Planeta ha sido algo casi anecdótico, que ha llegado por las ventas que obtuvo mi anterior novela.  Pero no era mi principal preocupación y de hecho, entre Sabor a chocolate y Sabor a canela he escrito dos libros que no se han publicado.  Yo creo que el interés comercial de una publicación y el oficio de escritor sin cosas distintas. Escritor es el que escribe, se publique o no. Ese libro está ahí, esperando a que alguien lo lea. El escritor escribe porque necesita escribir.

LG: Usted  se dedica tanto al mundo de la música como al de la escritura. Si tuviese que elegir uno de esos dos mundos, ¿cuál diría que es más efectivo a la hora de transmitir emociones y sentimientos?

JCC: Es una pregunta difícil… En realidad la música consigue expresar muchas cosas que no se pueden plasmar en palabras. El Adagieto de la 5º Sinfonía de Mahler, por ejemplo, transmite cosas que las palabras nunca podrán expresar. Pero también es cierto que , a veces, la música encuentra dificultad para expresar y transmitir coas que se evidencian a través de la palabra. Sin embargo, si tuviera que elegir, me quedaría  con la palabra, porque creo que el mundo actual de la música las nuevas técnicas de composición,  es algo que no domino y cada arte se tiene que adaptar a su tiempo para tener significado.

LG: ¿Por qué sabor  canela?

JCC: En Sabor a canela, la canela funciona de una manera muy similar a  la magdalena de El tiempo perdido de Proust. En ese libro, la magdalena le recuerda al protagonista, en un momento en el que ya es mayor, un instante de su infancia. Para mí, la canela es algo que me recuerda a la infancia y al cariño del hogar. Mi madre tenía la costumbre de ponernos siempre en el té  de después de comer una ramita de canela. Esto era algo que hace treinta años no era nada común, aunque ahora hay ya mucha gente que toma té.  Pero para mí, en ese momento, eso era algo normal, algo con lo que siempre había convivido.

Cuando sales fuera de casa, en tu inocencia, piensas que todo el  mundo va  a hacer lo mismo, que todos te van a poner el té con la ramita de canela. Y te das cuenta de que las cosas no son así y de que esa ramita de canela , de alguna manera, era mucho más que canela, era la manera que tenía tu madre de hacer algo que fuera especial. Y en ese momento te das cuenta que es un detallito de amor que te identifica y te diferencia… Es algo que tanto mi hermano como yo  aprendimos y que  ahora, seguimos usando como vínculo de cariño y de unión. Y cuando estaba escribiendo la historia de Cecile, quise trasladar este gesto de cariño. Cecile crece en un ambiente de generosidad y entrega y, a medida que va  pasando el tiempo, todo empieza a dispersarse, cada uno tiene sus propios problemas  y vivencias y  para Cecile, el aroma de ese té con canela quedará como el recuerdo de ese cariño y esa generosidad, de lo que fueron esos días felices junto a su madre.

LG: Muchas gracias por compartir este rato con Leergratis y mucha suerte.
JCC: Muchas gracias a vosotros. Ha sido un placer.

Enlaces relacionados:

Primer capítulo de Sabor a canela: http://www.saboracanela.es/media/FRAGMENTO–Sabor-a-canela.pdf

Web de la novela: http://www.saboracanela.es/

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