‘De la obra al texto’, de Roland Barthes

‘De la obra al texto’, de Roland Barthes es un ensayo estructuralista que pone de relieve las diferencias entre los términos obra y texto, donde el segundo engloba al primero cuando lo convierte en objeto de estudio. La lectura de la obra es de consumo y placer, mientras que la del texto es de análisis porque se da cuenta de su sentido plural.

Roland Barthes (Francia, 1915-1980) semiólogo y crítico literario estructuralista fue de los más influyentes en sentar y dilucidar la terminología para el análisis de los textos literarios, entendidos como objeto de estudio. En su ensayo ‘De la obra al texto’ (1971) presenta dos términos próximos en significado pero con particularidades que han pasado a ser reconocidas en los sílabus de los programs universitarios de literatura a nivel mundial. La obra es producción de un autor, tiene filiación y puede reflejar bastante de su biografía o de un momento importante de las coordenadas espacio y tiempo de su historia de vida.

Un caso en que el referente autobiográfico es modelado por un autor es Proust, donde el yo que enuncia la narración es ficcional o de papel. El texto es plural en sentido, parte de la intertextualidad, del paso o lectura de una obra previa o hipotexto a una obra que la desarrolla como referente, arquetipo, o variante. Esta lectura se da en el hipertexto, sin embargo como se trata de ficción es una obra nueva, y para atender a su proceso de escritura hay que recurrir a la teoría literaria para decodificarla como texto, intentando abolir la distancia entre escritura y lectura.

Roland Barthes, crítico estructuralista francés.

Roland Barthes, crítico estructuralista francés.

Cómo se lee obra y texto
Para Barthes la obra es objeto de consumo porque produce placer estético, aunque este beneficio podría variar según el lector o el autor empírico. Se podría llegar a sentir placer en el análisis literario al hallar ideas diferentes y coherentes sobre el proceso de escritura, lo que se plantea como un juego dialéctico a un lector competente, cada vez más informado de teoría literaria. Este receptor es quien se adentra con más solvencia a la aprensión del texto, o en última instancia da cuenta de la obra al pasarla a su estado de texto, el cual solicita la colaboración práctica del lector.

La obra en el texto se entiende como juego, trabajo, producción, práctica, en esta etapa se siente placer de leer y reescribir a los autores. En una analogía con el concepto de signo lingüístico, la obra está a nivel del significado medianamente simbólica, y el texto a nivel del significante radicalmente simbólico. Sabemos que los estudios culturales han considerado aspectos relevantes del autor como su cultura, estrato social para entender la obra.  El texto es un concepto que expande el de la obra, le multiplica sentidos e implicancias, pues reconoce la diversidad de lecturas según método y receptor.

"Roland Barthes en su estudio."

"Roland Barthes en su estudio."

Conclusión
El paso de la obra al texto es el de la lectura de placer a la de estudio y análisis donde se decodifican los elementos constitutivos de la ficción para reproducir el proceso de la escritura de la obra, esto no solo sucede en el caso de la teoría literaria, sino también cuando un hipotexto es desarrollado por un hipertexto, ya que la intertextualidad es fuente de sentido plural.

Imágenes:

Barthes en Marcelocoelho.folha.blog.uol.com.br

Barthes en Palavraguda

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