Lección de cosas, Jorge Edwards repasa la narrativa chilena

Jorge Edwards es, hoy, uno de los más pretigiosos novelistas hispanoamericanos. Considerado un referente intelectual, escribió también numerosos ensayos. Uno de ellos es esta Lección de cosas, donde analiza el devenir de la narrativa chilena desde principios del siglo XX.

Durante el siglo XX, la novela hispanoamericana evolucionó de modo fundamental: desde unos inicios en que perviven las técnicas realistas de contenido social y, sobre todo, indigenista hasta el ya mítico Realismo mágico.

Se trata, además, de una evolución presidida por novelistas de extraordinaria calidad como Rómulo Gallegos, Miguel Ángel Asturias o Alejo Carpentier. Todos ellos sientan las bases sobre las que después edificarán su obra Mario Vargas Llosa y Gabriel García Márquez, entre otros.

Foto de La Habana

Una vista de La Habana, donde Edwards fue embajador

Por todo ello, siempre es interesante un texto que repase este desarrollo, aunque se circunscriba a la narrativa chilena. Y, precisamente, sobre este tema trata el breve ensayo de Jorge Edwards (Santiago de Chile, 1931) titulado Lección de cosas, cuya importancia es aún mayor por estar escrito por uno de los novelistas más destacados de su país.

Diplomático de profesión, Edwards ha sabido siempre mantener una independencia intelectual que le ha granjeado respeto internacional y numerosos galardones como el Premio Cervantes en el año 2000.

Famoso es su enfrentamiento con Fidel Castro durante su estancia como embajador en La Habana que terminaría con su expulsión del país y la posterior publicación de su obra Persona non grata, donde narra estas vivencias.

Y también su oposición al régimen de Augusto Pinochet, que censuró sus escritos y le obligó a exiliarse en Barcelona, ciudad, junto con París, donde trabaría relación con otras figuras del Realismo mágico como el citado Vargas Llosa o Cortázar.

La narrativa de Edwards toma como escenario los ambientes urbanos y la problemática social está presente en ellos pero, como tantos otros autores hispanoamericanos, se centra fundamentalmente en los problemas del individuo.

Así sus protagonistas son, generalmente, criaturas solitarias y descentradas que poseen un anhelo de realización personal que casi nunca logran. Así sucede en El peso de la noche y Los convidados de piedra, en la que, además, critica a la burguesía chilena.

Pero Edwards es también un excelente ensayista, autor de una premiada biografía sobre Pablo Neruda y de numerosos artículos periodísticos. A éstos pertenece Lección de cosas, donde –como decíamos- realiza un repaso a la narrativa chilena del siglo XX.

Según él, en un principio se cultivaba una novela de tipo criollo, al margen de las vanguardias que representaban Joyce o Faulkner. Pero éstas también llegarían a Chile, dando lugar a lo que califica como “surrealismo articulado” y, después, los novelistas tratarían de buscar su propio camino.

Fruto de ello fue que “Latinoamérica recomienza la literatura europea” pero la modifica introduciendo elementos autóctonos tales como el contenido parabólico o la atemporalidad.

Se trata, en suma, de un lúcido texto que compendia muy bien la trayectoria de la novela chilena del último siglo.

Podéis leer el artículo aquí.

Fuente: Memoria Chilena.

Foto: La Habana: Samuel Negredo en Flickr.

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