Mira cómo actúa tu cerebro cuando abres un libro de papel

Descubre los beneficios que vas a tener cuando abres y comienzas a leer un buen libro de papel

Los libros de papel le hacen bien a tu cerebro

Con las pantallas no nos proponemos leer como tal, solo ojeamos. Y esto afecta a nuestro cerebro. Terminamos perdiendo capacidad crítica y hasta la empatía. La neurocientífica Maryanne Wolf tiene muchísimo tiempo estudiando todo esto.

Ahora que con el confinamiento por el covid-19 tienes más tiempo para leer un libro de papel: Descúbrelo por ti mismo, estamos seguros que ya no solo ojearás, sino que vas a leer y leer y te encantará.

Para muchos, el hecho de tocar las páginas o el peso del libro de papel entre las manos es una parte irrenunciable de la experiencia lectora. No hay e-book, tableta ni smartphone que puedan reemplazar esa sensación.

Según el último barómetro de hábitos de lectura, expuesto en el año 2018 por la Federación de Editores, solo el 40% de los lectores lee únicamente en libros de papel. Realmente, los datos no hacen más que ratificar nuestros propios hábitos.

Pero más allá del impacto que el libro digital ha tenido en el negocio editorial, pocos se han detenido a pensar en cómo afecta a nuestra capacidad lectora el soporte que escogemos para disfrutar de un ensayo, una novela o un libro de autoayuda.

Leer en libros de papel es mucho mejor

Una de estas personas es la neurocientífica cognitiva Maryanne Wolf, especialista en el cerebro lector y es también profesora de la Universidad de California en Los Ángeles, donde administra el Centro de Dislexia, Estudiantes Diversos y Justicia Social.

Autora de más de 170 artículos académicos y del libro Cómo aprendemos a leer, publico también” Lector, vuelve a casa: cómo afecta a nuestro cerebro la lectura en pantallas (Deusto Ediciones)”.

Escrito como un repertorio de cartas dirigidas a sus lectores, Wolf medita sobre el impacto que las pantallas están teniendo en el análisis crítico, en la lectura profunda, y hasta en nuestra capacidad de ser empáticos con el prójimo.

Entrevista con Maryanne Wolf

En una entrevista con esta especialista, surgieron varias interrogantes, por ejemplo: ¿Y cuándo se dio cuenta de que con las pantallas no se daban todos estos procesos?

“Invertí siete años en escribir mi primer libro, Cómo empezamos a leer. En 2007, cuando estaba a punto de entregar el último borrador, me di cuenta de que leer se estaba convirtiendo en algo diferente, en otra cosa”.

“Y de que ni siquiera yo era inmune al hecho de estar ocho, nueve o diez horas al día leyendo frente a una pantalla

¿Cómo afectan las pantallas al proceso de lectura profunda?  A lo que respondió: “La pantalla es un gran mecanismo de defensa contra la ingente cantidad de información con la que nos bombardean a todas horas. Los seres humanos nos hemos convertido en grandes espumaderas”.

“Tenemos que serlo. Si tuviéramos que hacer una lectura profunda de todo lo que leemos a lo largo del día, no podríamos hacer otra cosa. Ojear es el modo dominante a lo largo de nuestro día. La pantalla nos ayuda a avanzar más rápido. Pero ojear también es el mayor enemigo de la lectura profunda”.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...