El fantasma de la Ópera, de Gastón Leroux, revisión del mito de la bella y la bestia

Hay obras literarias que alcanzan mayor popularidad que su propio creador. Es el caso, por ejemplo, de Lo que el viento se llevó. Y también de El fantasma de la Ópera, del francés Gastón Leroux, que constituye una revisión del mito de la bella y la bestia.

Algunas obras literarias alcanzan tal popularidad que desbordan a su creador, difuminando su personalidad. Generalmente, ello se debe al cine o a las artes escénicas, que adoptan el escrito y, con su gran poder de difusión, lo convierten en un clásico popular.

Todo el mundo conoce, por ejemplo, Lo que el viento se llevó. Las inolvidables interpretaciones de Clark Gable y Vivien Leigh la han convertido en leyenda. Pero pocos recuerdan que la autora de la novela fue una norteamericana llamada Margaret Mitchell que, además, no volvería a escribir nada destacable.

Foto de la Ópera de París

Teatro de la Ópera de París

Algo parecido sucede con El fantasma de la Ópera. Las películas que versionan la obra –la primera de fecha tan temprana como 1925, protagonizada por Lon Chaney– y el musical que, a partir de ella, realizase Andrew Lloyd Webber han hecho que el nombre de su autor haya caído en el olvido.

Sin embargo, Gastón Leroux (París, 1868-1927) gozó de bastante popularidad en su tiempo. Aventurero y periodista, este doble carácter le hizo cubrir acontecimientos como los inicios de la Revolución Rusa y viajar por medio mundo. Pero su mayor fama la obtuvo con narraciones de tipo folletinesco y policíaco. Entre éstas últimas, destacan las protagonizadas por el detective Joseph Rouletabille, cuyas andanzas se inician con El misterio del cuarto amarillo.


No obstante, su novela más afortunada es El fantasma de la Ópera, publicada en 1910 y que viene a ser una revisión del mito de la bella y la bestia trasladado a los subterráneos del edificio de la Ópera de París.

Eric es un hombre con una monstruosa deformación en su rostro. Vive escondido en los recovecos del citado lugar y es un excelente músico. Aunque no se muestra a nadie, entre los trabajadores del edificio se rumorea la existencia de un fantasma. Está secretamente enamorado de la joven cantante Christina Daaé y, para favorecerla, provoca que la prima donna sufra un accidente y deba ser reemplazada por aquélla, que, a la sazón, está enamorada del vizconde de Chagny.

Foto de las instalaciones del Teatro de la Ópera de París

Instalaciones del Teatro de la Ópera de París

Por fin, Erik se presenta a Christina quién, al ver la deformidad de su rostro, huye asustada. Entonces, éste la secuestra. Desde ese momento, la solución al conflicto se resolverá entre los tres personajes principales: el fantasma, la bella cantante y el vizconde.

La obra, que se presenta como basada en un hecho real, cuenta con todos los ingredientes del folletín: triángulo amoroso, bella protagonista, misterio y acción. Quizá por ello, desde el punto de vista literario, es considerada una obra menor.

Podéis leer la obra aquí.

Fuente: Gastón-Leroux.

Fotos: Edificio del Teatro de la Ópera de París: Omar Omar en Flickr | Instalaciones del Teatro de la Ópera: Trodel en Flickr.

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