El Pueblo Blanco, Arthur Machen

arthur-machen-el-pueblo-balnco.jpgArthur Machen (1863-1947) fue un hombre polifacético que dedicó su vida al mundo de la literatura y de la cultura. Desempeñó entre otros oficios, los siguientes: tutor, traductor, corrector de pruebas, catalogador de libros raros, actor y periodista. Este eclecticismo le acompañó toda su vida, y junto al conocimiento de las leyendas y tradiciones celtas, le inspiraron de tal forma que escribió varios relatos en los que se entremezclan las figuras etéreas de las ninfas con la «gente pequeña».

Estos cuentos se encuadran en el género de terror, pero miedo, miedo, lo que se dice miedo, no dan. Justo es reconocer que en la época en la que fueron escritos, en los años inmediatamente posteriores a la Revolución Industrial, la idea de una campana tañendo en un lejano caserío abandonado hace tiempo, puede llegar a ser aterradora. En lo que menos pensaba un campesino era en que seguramente existía una explicación racional. Baste recordar las muchas historias de aparecidos y luces extrañas que se contaban en la época, y que resultaron ser los faros de los recién estrenados automóviles, que hacían volar la imaginación de los lugareños cuando pasaban de noche por los caminos.

Este es el estilo del presente libro. En él no vais a encontrar terribles asesinos en serie, ni vengativos espíritus de aparecidos que buscan víctimas que llevarse a las entrañas de la tierra. Ni siquiera leeréis encuentros con seres horripilantes. Está más en el estilo de El Proyecto de la Bruja de Blair: no enseña nada, pero te hace pensar en lo que no ves, y la sugestión es a veces peor que la misma imagen de algo horrible. Solo que Machen no consigue aterrorizarnos en la mayoría de sus relatos.


La lectura de este volumen queda inscrita en los anales del “ni fú ni fá”. No se siente temor, pero entretiene. Es una mera curiosidad por saber cómo se asustaban nuestros bisabuelos, de qué tenían miedo y cuáles eran sus pesadillas (al menos en el territorio celta). Lo que nos enseña Machen es una serie de poderes espirituales más cerca de la naturaleza que de los hombres, también muestra los restos de un aquelarre de una especie distinta a nosotros: la «gente pequeña», que tras la llegada de los celtas tuvo que protegerse de ellos en cuevas profundas y que aún sale algunas noches a practicar sus ancestrales ritos. Encontramos los típicos “locos de horror”: gente que se ha quedado estupefacta al escuchar el sonido de una campanilla de una vaca mítica que solo sale los días de lluvia y que acompaña a las hadas (me lo acabo de inventar pero sirve como ejemplo). Lo que Machen repite en varios de sus relatos es la sensación de terror que pueden provocar unos niños que están donde no deben estar o que ríen sin cesar, etc., es encontrar la maldad en cosas cotidianas y aparentemente buenas como puede ser la infancia.

El libro se divide en diez cuentos que sirven para dar a conocer el folklore más famoso del antiguo pueblo celta, al que pertenece Machen, y que vamos a ir desgranando poco a poco:

1.- El pueblo blanco: da título al libro y cuenta cómo a través de un ajado libro verde que parece antiguo, el joven que comienza a leerlo descubre cómo una muchacha de dieciséis años, la autora del libro, ha sido introducida por su niñera en los ritos ancestrales de un pueblo que se caracteriza por la blancura de su piel. Por medio de canciones y extrañas piruetas son capaces de hacer que las personas digan siempre la verdad, etc. También nos introduce en el fenómeno poltergeist, pues explica que la niñera le enseñó a tirar platos y ollas sin moverse, y a hacer ruidos y dar golpes de manera que se asustaran los que estuvieran en la casa. La joven pasea por el bosque y va recordando las enseñanzas de su cuidadora sobre los seres extraños y diferentes que habitan las aguas.

2.- Un chico listo: Joseph Last, huérfano pero graduado en Oxford, está decidido a abrir un internado cuando recibe la propuesta de dar clases a un niño bien afincado en una mansión en el campo. Cuando el preceptor llega allí, descubre que Harry, su alumno de siete años es encantador, pero su padre y su madre no terminan de comportarse como se supone a un matrimonio convencional. El señor Last se enfrentará a los miedos irracionales y a supersticiones en su retiro voluntario al campo.

el-bosque-de-las-hadas.jpg3.- Los arqueros: es el relato de cómo San Jorge con su ejército de arqueros celestiales ayudó a ganar una batalla a los ingleses. Bill, un joven soldado de la Primera Guerra Mundial, recuerda la leyenda mientras invoca al santo en medio de una ráfaga de ametralladora. Como curiosidad contaremos que este relato de Machen fue publicado en un periódico inglés y no tardó en hacerse famoso porque la gente creyó que era cierto.

4.- El gran retorno: un periodista curioso llega a un pueblecito costero con la intención de descubrir el misterio de unas luces cuya reseña ha visto en un diario londinense. Tras entrevistarse con el párroco y con algunos habitantes, hace un descubrimiento sorprendente (con tañido de campana incluido) que le horroriza.

5.- La pirámide resplandeciente: un par de amigos se quedan perplejos al observar unos extraños objetos depositados junto a la cerca que separa la propiedad de uno de ellos del camino vecinal. Al tratar de obtener información sobre quién ha depositado tales pertenencias en ese lugar, y tras muchas peripecias, terminan por descubrir vestigios de una tribu ancestral.

6.- Los niños felices: Otra vez el periodista que protagoniza el cuarto relato vuelve para investigar otro caso extraño. Esta vez es en el nordeste del país, y unos niños juegan en la calle hasta altas horas de la madrugada. Cuando comenta el hecho al posadero, éste le mira extrañado pero no dice nada, más tarde se aclara la cuestión y al periodista se le hiela la sonrisa en la cara.

7.- De las profundidades de la tierra: Otra vez estamos ante un suceso extraño con niños que dicen palabrotas y que parecen surgir de las profundidades de la tierra y volver a ella tras interactuar con los habitantes del pueblo.

8.- La habitación acogedora: cuando terminemos de leer este relato no consideraremos en absoluto acogedora esa habitación.

9.- N: tres amigos recuerdan viejos tiempos, pero cuando uno de ellos recrea ante ellos una vieja casa, otro replica que nunca existió y la conversación se olvida. Pero tiempo después a uno de aquellos hombres le cuentan una historia extraña sobre un solar que para algunos representa una delicada alfombra de dientes de león en la que ven algunas casas de hadas.

10.- Los niños de la charca: el periodista de cuentos anteriores investiga esta vez una extraña charca de agua que parece alquitrán con flores aún más raras. Lo que encontrará no será satisfactorio en modo alguno.

Foto 1: (por lo cutre, habréis adivinado de quién es) Reina de los Mares

Foto 2: nimou en Flickr

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