La historia del sastrecillo valiente

El Sastrecillo Valiente es uno de los cuentos de hadas de los hermanos Grimm y nos cuenta la historia de un sastre que debe emplear su ingenio por encima de la fuerza si quiere salir airoso de peligrosas situaciones. Gracias a su inteligencia ganará la mitad de un reino y la mano de una hermosa princesa. Como vemos, toda una lección de mano de un cuento popular.

Ilustración de Carl Offterdinger

La historia del sastrecillo valiente, pese a ser de las menos conocidas, forma parte de los llamados cuentos de hadas de los hermanos Jacob y Wilhem Grimm, reputados escritores y filólogos que se encomendaron a la noble tarea de recoger por escrito la tradición oral de las leyendas y cuentos alemanes. Gracias a ellos, los relatos han llegado hasta nuestros días de una forma más o menos originaria, permitiéndonos disfrutar del rico legado europeo en lo referente a cuentos ejemplificadores. Con ejemplificadores nos referimos a aquellas narraciones que esconden un consejo o una idea moral, sirviendo de lección y de aprendizaje vital en la época. Y más teniendo en cuenta que la sabiduría popular se trasladaba entre generaciones, siendo los oradores más mayores los más respetados.

La historia del sastrecillo valiente es sencilla pero aleccionadora. Estando el sastre dedicado a sus labores, entre costuras, agujas e hilos, fue molestado por siete moscas. Hastiado, decidió acabar con ellas cubriéndolas con un paño y golpeando sin compasión. De dió cuenta entonces que había aniquilado a todas las moscas de un plumazo, por lo que se sintió como un héroe después de una batalla victoriosa. Decidió coserse la frase «Siete de un plumazo» en el cinturón y salir al exterior para que todo el mundo conociese su proeza. Estando en el bosque se topó con un gigante, que confundió aquellas siete moscas con siete hombres y le mostró sus respetos. Sin embargo, el gigante no las tenía todas consigo. Un sastrecillo tan vulgar no podía acabar con siete hombres de golpe. Así que decidió someterlo a múltiples pruebas de las que el sastre saldría indemne gracias a su ingenio.

Una vez dejado atrás el episodio del gigante, el sastrecillo llegaría a un reino donde el monarca, incrédulo ante tal demostración de fuerza cosida en un cinturón, decidirá ponerlo a prueba mediante tres desafíos. En el primera, se le ordena que acabe con dos gigantes que atemorizan a la región. A cambio el rey le promete la mitad de su reino y la mano de su hija. Armándose de valor, y dejando de lado la fuerza bruta, el sastrecillo acabará con los monstruos gracias a su enorme inteligencia: conseguirá  que se maten entre ellos. El rey, reticente a cederle lo que le había prometido, le insta a que acabe con unicornio. El sastrecillo lo hace. Empecinado, el monarca manda que capture a un jabali gigante. El sastrecillo vuelve a tener éxito. Pero en ninguno de los casos se servirá de su fuerza física.

Como no, también existe una adaptación animada del gigante Disney

La historia del sastrecillo valiente nos transmite una lección bastante clara: la fuerza, sin inteligencia, no sirve para nada. Donde otros utilizarían sus brazos, el sastre emplea su cerebro. Las consecutivas pruebas a las que se someterá el sastrecillo, y de las que saldrá airoso, se resolverán gracias al ingenio y a la picaresca que le caracterizan. Eso sí, hay que atrubuírle un mérito más: valiente sí que lo es.

Ilustración por Carl Offterdinger en Wikipedia

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