Blasco Ibáñez, en el aniversario de la publicación de ‘Cañas y barro’

Hace ahora ciento diez años, aparecía publicada ‘Cañas y barro’, probablemente la mejor de las novelas regionales del Vicente Blasco Ibáñez. A medio camino entre el costumbrismo y el Naturalismo de raigambre zolesca, retrata la vida en la Albufera valenciana con un destacado componente de crítica social.

Albufera valenciana

Una vista de la Albufera valenciana, donde se desarrolla 'Cañas y barro'

Dentro del Realismo imperante en la narrativa española de finales del siglo XIX, existe una corriente que suele denominarse como Novela regional y que podría definirse como aquella que combina el hilo argumental con la presentación de los usos y costumbres de una zona concreta. Su máximo exponente es, sin duda, el cántabro José María de Pereda con obras como ‘La puchera’, ‘Peñas arriba’ o ‘De tal palo, tal astilla’. No obstante, hay otro escritor que, si bien cultiva este género, se halla en las antípodas ideológicas y estéticasde aquél.

Se trata de Vicente Blasco Ibáñez (Valencia, 1867) y, en su caso, pinta la vida en la región valenciana en obras como ‘La barraca’, ‘Arroz y tartana’ o ‘Entre naranjos’, aunque quizá la novela más lograda de esta serie sea ‘Cañas y barro’, de cuya publicación se cumplen ahora ciento diez años. Y es que, si Pereda era de ideología conservadora, Blasco militaba en las filas del republicanismo federal y participó activamente en política (fue diputado en seis legislaturas). Incluso llegó a fundar un partido con ideario propio –conocido como blasquismo-, que defendía desde la atalaya de su periódico ‘El Pueblo’.

Tan diferentes eran en lo político como en lo estético. Mientras el novelista cántabro se inscribe en el más tradicional realismo, Blasco Ibáñez es considerado por algunos como el más característico seguidor del Naturalismo de Emile Zola en España. Bien es cierto que nunca siguió el riguroso proceso de observación y documentación que propugnaba el francés pero también lo es que sus novelas regionales –además de una fuerte crítica social- presentan indiscutibles rasgos de esta tendencia como, por ejemplo, la presentación de los aspectos más degradados de la sociedad.

Basándose en la crítica radical que Blasco hizo del régimen político de la Restauración y en su gusto por mostrar las costumbres de su tierra, también ha habido algunos críticos que lo han asociado con la Generación del Noventa y ocho. Sin embargo, esta clasificación resulta un tanto forzada. Más acertado es calificar al valenciano como el último representante del Realismo decimonónico.

Monumento a Blasco Ibáñez

Monumento a Blasco Ibáñez en Valencia

Como decíamos, la mejor muestra de la narrativa regional de Blasco quizá sea ‘Cañas y barro’, ambientada –como otras novelas de este ciclo- en la Albufera levantina. Cuenta la historia de «los Palomas», una familia de antiguos pescadores que tratan de adaptarse a los cambios económicos y sociales que se produjeron a fines del siglo XIX. Pero lo realmente destacable de la obra es que pinta la dura vida de los habitantes del lugar, sometidos a un sistema de tierras casi medieval y cuya máxima ambición es poder comer todos los días. Igualmente, no faltan los elementos naturalistas, bien representados en la figura de Tonet, nieto del tío Paloma, y en su relación con Neleta.

Blasco Ibáñez, que legó una abundantísima producción, daría por finalizado su ciclo valenciano con ‘Cañas y barro’ para centrarse en otros estilos de novelar más lucrativos. Así, ganó fama internacional con ‘Los cuatro jinetes del Apocalipsis’, ambientada en la Primera Guerra Mundial y que ha sido llevada al cine en varias ocasiones. Con ésta y algunas otras narraciones, acumuló una importante fortuna que le permitió viajar por todo el planeta –memorable es su libro ‘La vuelta al mundo de un novelista’– y comprar una mansión en la Costa Azul, donde viviría hasta su muerte, aunque siempre conservó su casa en la valenciana playa de La Malvarrosa. En cualquier caso, nadie ha pintado la vida y las costumbres de la zona valenciana como él y probablemente sea en estas obras donde encontramos lo mejor de su creación literaria.

Fuente: Fundación Centro de Estudios Vicente Blasco Ibañez.

Fotos: Jaume Meneses y Visentico/Sento.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...