¡Cómo cambian los tiempos!, de Vital Aza, un manifiesto de humor poético

La poesía cómica tiene enorme tradición en la literatura española. Quevedo, Góngora o Lope se lanzaban así pullas constantes. Pero, a fines del siglo XIX nace una lírica de circunstancias basada en el humor que satirizaba a la sociedad del momento e incluso a veces al propio autor, como en el caso de ¡Cómo cambian los tiempos!, de Vital Aza.

La poesía humorística tiene una larga tradición en la literatura española. Desde tiempos inmemoriales, los poetas se lanzaban letrillas punzantes –a veces con muy poca misericordia-, en las que cada uno satirizaba los defectos de los demás, tanto literarios como incluso físicos. Con toda seguridad, el mayor exponente de ello fue el sin par Francisco de Quevedo, aunque también Lope, Góngora o Cervantes.

Foto de un monumento a Campoamor

Campoamor fue uno de los modelos de Vital Aza. En la foto, monumento a Campoamor en Madrid

Pero a finales del siglo XIX se desarrolla un tipo de poesía cómica que podría calificarse como de circunstancias. Son composiciones ingeniosas en que el autor se burlaba de personajes o situaciones del momento o incluso de sí mismo. Tal fue su éxito que llegó al teatro a través de piezas cómicas de situación que, generalmente, eran compuestas conjuntamente por dos o más autores.

Una de las principales figuras del género fue el asturiano Vital Aza (Pola de Lena, 1851-1912), hoy injustamente olvidado pues, aunque nunca tuvo pretensiones de gran literato, manejaba las técnicas poéticas con mayor maestría que otros que han pasado a los manuales de literatura.

Como autor teatral, compuso –junto a otro talento poco recordado, Miguel Ramos Carrión– comedias en la más pura tradición del sainete que reflejan las cuitas de las clases medias españolas. Títulos como Los tocayos, El señor cura, Pensión de demoiselles o El padrón municipal constituyeron grandes éxitos de taquilla.


También autor de una Historia cómica de España, su poesía sigue los mismos derroteros. Son composiciones jocosas en que Aza toma situaciones de la vida cotidiana para satirizar costumbres y personajes típicos: la viuda con hijas casaderas, el funcionario de medio pelo, el eterno opositor, o el joven militar.

Foto de Pola de Lena

Pola de Lena, villa natal de Aza

Pero en ¡Cómo cambian los tiempos! de quién se burla es de sí mismo, contándonos como en su juventud ambicionaba componer versos grandilocuentes y profundos y con el tiempo ha ido dedicando su pluma a temas más sencillos y jocosos. Podríamos decir, por tanto, que se trata de un manifiesto poético cargado de humor y tras el que se adivina una velada sátira de quiénes, sin talento para ello, pretenden ser poetas metafísicos.

Desde luego, no estaba exento Vital Aza de virtudes líricas. Perfecto conocedor de las técnicas poéticas, seguramente si hubiera emprendido una creación de más altos vuelos hoy sería mejor considerado. Pero ni él lo pretendía ni le importaba. Prefería el humor bienintencionado y sin ambiciones que las complicaciones filosóficas.

Podéis leer el poema aquí.

Fotos: Monumento a Campoamor: Emd2 en Flickr | Pola de Lena: Martius en Flickr

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