Don Segundo Sombra, de Ricardo Güiraldes

Don Segundo Sombra, de Ricardo Güiraldes, es protagonizada por el gaucho homónimo, el cual presencia casi imperceptiblemente los acontecimientos históricos de la Argentina.

Puedes leer gratis el libro Don Segundo Sombra, publicada en 1926 por el autor argentino Ricardo Güiraldes. Como el Martín Fierro de José Hernández, está protagonizada por un gaucho. Sin embargo, a diferencia del poema de Hernández, Don Segundo Sombra no brinda una figura romántica del gaucho, simplemente examina el personaje como una sombra a través de la historia argentina.

Güiraldes nació en Buenos Aires, Argentina. Fue el segundo hijo de una familia acomodada, perteneciente a la aristocracia terrateniente
. Su madre fue Dolores Goñi, descendiente de Ruiz de Arellano, quien fundó el poblado de San Antonio de Areco en 1730. Manuel Güiraldes, su padre, que con el tiempo sería intendente de la ciudad de Buenos Aires, fue un hombre culto, con una excelente educción, y entendido en el arte. Ricardo heredó dicha predilección; en su juventud solía volcar al óleo escenas rurales y de la vida campestre.

Cuando Güiraldes contaba con sólo un año de edad, viajó a Europa con su familia, viviendo cuatro años en Paris cerca de la Rue Saint-Claude. A los seis años, hablaba no sólo español sino también francés y alemán. Obviamente, el francés era su primer lengua, y la literatura francesa dejaría una fuerte marca en su estilo literario y gustos.

La infancia y juventud de Güiraldes estuvieron divididas entre la estancia familiar, llamada La Porteña, ubicada en San Antonio de Areco, y Buenos Aires. En San Antonio se puso en contacto con el mundo de los gauchos, los cuales figuraría prominentemente en sus novelas Raucho y Don Segundo Sombra; allí, también, conoció a Segundo Ramírez, en quién se basó el personaje que da título a su posterior obra. Amaba la vida de campo, pero padecía de asma, lo que en ocasiones limitaba su actividad física, si bien generalmente daba una imagen de importante vigor físico.



Fue educado por diversas maestras femeninas y, luego, por un ingeniero mexicano, Lorenzo Ceballos, que reconoció y estimuló sus ambiciones literarias. Estudió en varios institutos, y completó su bachillerato a los 16 años. Güiraldes era un alumno brillante, en el Colegio Lacordaire, el Instituto Vertiz y el Instituto Libre de Segunda Enseñanza, estudió arquitectura y derecho, pero no ejerció nunca ninguna de las dos profesiones.

Incursionó en el mundo de los negocios en diversas oportunidades, pero nunca logró buenos resultados. En 1910 viajó a Europa acompañado por su amigo Roberto Leviller, posteriormente viajó junto a otro amigo, su futuro cuñado Adán Deihl, con quien visitó Italia, Grecia, Constantinopla, Egipto, Japón, China, Rusia, India, Ceylán, y Alemania antes de asentarse en Paris, (luego que su padre decidiese que ya había tenido suficiente de costear la ociosidad de su hijo). Se alojó con el escultor Alberto Lagos (a quien luego le dedicaría Xaimaca), y donde decidió convertirse en un escritor.

A pesar de tal decisión, Güiraldes se sumergió en la acelerada vida social parisina, prácticamente abandonando sus ambiciones literarias. Pero un día, al acomodar los borradores de historias que había escrito sobre la Argentina rural, se sentó a trabajar. Esto eventualmente se convertiría en sus Cuentos de muerte y de sangre.

Leyó las historias a sus amigos, quienes lo animaron a publicarlas. Aún los borradores primitivos mostraban un estilo individual y distintivo.

Finalmente, al asumir un real compromiso con la literatura, regresó a Buenos Aires en 1912, para formar parte del círculo de Alejandro Bustillo. El 13 de octubre de 1913 contrajo matrimonio con Adelina del Carril, también perteneciente a una de las familias más importantes de la capital argentina, a la cual había conocido en 1905.

En 1913–1914, publicó varias historias en la popular revista Caras y Caretas; en 1915, estas y otras fueron publicadas como Cuentos de muerte y de sangre; antes ese mismo año había publicado un libro de poesía, El cencerro de cristal.

Fue alentado en su escritura por su mujer y por el autor Leopoldo Lugones, pero cuando estos libros no alcanzaron un público receptivo, Güiraldes los sacó de circulación, reuniendo las copias que no habían sido vendidas y lanzándolas en un aljibe. De alguna manera su mujer pudo rescatarlas, estas copias que sobrevivieron dañadas por el agua, hoy en día son buscadas por los coleccionistas de libros.

Sobre el final de 1916, la pareja viajó a Cuba, y Jamaica, donde
escribió la obra teatral El reloj, la cual nunca se publicó.

Estos viajes eventualmente llevarían a su novela de 1923 Xaimaca, pero mucho antes de eso, en 1917, llegó su primer novela Raucho, seguida en 1918 por una novela corta, Un idilio de estación, en la revista de Horacio Quiroga El cuento ilustrado; esta eventualmente sería revisada y publicada como un libro en 1922, con el nuevo título de Rosaura, siendo muy bien recibida por el público.

En 1919, con su mujer, Güiraldes viajó otra vez a Europa. En Paris estableció contacto con muchos escritores franceses y frecuentó salones literarios y librerías; allí, también, comenzó Don Segundo Sombra. Se lo ha descrito como fuertemente influenciado por su amigo Valéry Larbaud, pero el traductor al inglés de Güiraldes, Harriet de Onís cree que esa influencia ha sido sobreestimada.

Güiraldes regresó a la Argentina, para luego volver a Europa en 1922
, donde además de regresar a Paris pasó cierto tiempo en Puerto de Pollensa, Mallorca, donde alquiló una casa.

En este período experimentó un cambio intelectual y espiritual. Comenzó a interesarse en la teosofía y la filosofía oriental, buscando la paz espiritual, esto se ve fuertemente reflejado en su poesía tardía
.

Al mismo tiempo, la obra de Güiraldes comenzó a tener más aceptación en Buenos Aires, donde se convirtió en una especie de apoyo para los escritores de avanzada, con su experiencia y enseñanzas al grupo Florida.

En 1924, junto a Brandán Caraffa, Jorge Luís Borges, y Pablo Rojas Paz fundó la efímera revista Proa, la cual no fue particularmente exitosa en su país de origen pero tuvo una gran recepción en el resto de América Latina. Güiraldes también cofundó el Frente Único, opuesto al pomposismo (el uso de lenguaje académico pomposo en la escritura), y colaboró en la publicación de la revista Martín Fierro.

Tras el cierre de la revista, Güiraldes se enfocó en la finalización de Don Segundo Sombra, el cual concluyó en marzo de 1926.

En 1927, intentando regresar a India por su creciente interés en el hinduismo, Güiraldes viajó una vez más a Francia, dirigiéndose primero a Arcachon, donde se descubrió que padecía del Mal de Hodgkin. Fue llevado a Paris en ambulancia, donde se encontró con su mujer, muriendo en la casa de su amigo Alfredo González Garaño. Su cuerpo fue llevado a Buenos Aires, y finalmente a San Antonio de Areco.

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