El misterio de Market Basing de Agatha Christie: Suicidio por móvil de honor

El cuento ‘El misterio de Market Basing’ de Agatha Christie presenta la complicación de la manipulación del escenario para que el detective Poirot tenga problemas en dar con la verdad. Pese a todo, la inteligencia, observación y ética de este personaje lo llevan a la verdad del caso, evitando inculpar a inocentes.

El detective Poirot investiga el caso

El detective Poirot investiga el caso

Lo que nos fascina de los cuentos policíacos es la dificultad para llegar a la verdad y resolver los móviles de los crímenes. Para mantener el nudo del relato hasta el final, un buen narrador presenta personajes sospechosos que representan un rompecabezas de variantes, ninguna de ellas desdeñable por un lector interesado.

Agatha Christie nos entrega en ‘El misterio de Market Basing‘ un cuento donde el tema policial no solo exhibe el cerebral ajedrez del detective Hercules Poirot, sino su voluntad ética de no inculpar a inocentes.

En este relato, el suicido del oficial de marina Wendover, quien debido a estar comprometido con la explosión de un crucero, cambió su nombre a Protheroe, se debe a un móvil de honor, que fue chantajeado por un tal Parker para divulgar este caso penoso de su pasado. Tres días después Wendover se suicida disparándose con su mano izquierda, pero su ama de llaves, Miss Clegg, quien lo conocía de niño, cambia el arma a la mano derecha para sembrar dudas en la policía e inculpar a Parker por motivar su suicidio.

La prueba de la manipulación de la evidencia
Wendover siempre dormía con la ventana abierta, la noche de su suicidio fumó más de 20 cigarrillos, pero su habitación no olía a tabaco porque cuando Miss Clegg llega ya se había disipado. Ella cierra la ventana y Poirot descubre la manipulación por la ausencia de olor. El ama de llaves quería eliminar el ambiente cotidiano de la habitación de Wendover para que la policía sospeche una intrusión de asesinos en su dormitorio. Solo un vagabundo había sido testigo de la pelea entre Wendover y el chantajista Parker.

En muchos cuentos de Agatha Christie, la pena de muerte es la horca, pues esta estuvo extendida mucho tiempo en Europa, y al mismo tiempo fue un castigo común a varios tipos de delincuentes. El chantajista no tenía una pena capital, las sospechas caían en él porque Miss Clegg además de manipular la escena, colocó un gemelo roto de Parker en el lugar del crimen. Poirot guarda el deber ser del detective, pues no quiere condenar a un tipo vil, aunque le caiga mal, sino que espera que los hechos lleguen a la verdad.

En este cuento interesa mucho el afán de Poirot por llegar a la verdad, basado en la observación minuciosa de la evidencia en el lugar del crimen. Miss Clegg, ama de llaves de Wendover, quiere inculpar a Parker, el chantajista que movió a su patrón al suicidio, sin embargo ella desiste y Poirot le aconseja esclarecer los hechos para cumplir con la justicia.

Podéis leer la obra aquí

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