Felicidad Clandestina, de Clarice Lispector

Felicidad Clandestina, de Clarice Lispector es un cuento que muestra la infancia como etapa de preparación de nuestras aficiones y modos de vida, lo que nos fuerza a soportar pruebas y obstáculos para no detener nuestras empresas, aquí la actividad privilegiada es la lectura que se vuelve cotidiana en la niña amante de los libros y le da fuerzas para vencer la envidia de la hija del librero y obtener el libro prometido.

Silencio, otra de las obras destacadas de Lispector

Silencio, otra de las obras destacadas de Lispector

Clarice Lispector (Ucrania, 1920-1977) fue una narradora brasileña, con diversos registros para expresar los dramas, desencuentros y esperanzas de la condición humana. Si bien en su cuento Amor, el descubrimiento de la piedad para Ana es un evento que la sacude hasta la náusea existencial, siendo una mujer adulta; en su relato Felicidad Clandestina, se mezclan la esperanza de una niña inocente y la envidia de su compañera de escuela, perversa, quien la hace sufrir por ser bella.

La heroína infantil quiere leer El reino de Naricita, de Monteiro Lobato (Brasil, 1882-1848), pasa varios días yendo en vano a casa de la niña gorda mala, hija del dueño de la librería. Esto sucede hasta que la madre de la niña mentirosa pone orden a las cosas entregando el ansiado libro. En la voz de la narradora, ella deja de ser una niña con un libro para volverse una mujer con su amante, por el placer de la lectura que la hace flotar, ya que ella caminaba dando saltitos en la calle por su alegría y esperanza.

El libro se hace premio y amigo
La narradora cuenta que la niña gorda ni siquiera leía los mejores libros, pues más se ocupaba en comer caramelos. Hay además mención a las clases sociales; la hija del librero vive en casa y las niñas delgadas y bonitas en departamentos. Lispector retoma la idea de que el ser humano refleja su alma por su físico, al menos en situaciones extremas, donde una niña es capaz de jugar con la esperanza de otra solo porque está resentida por la belleza que no tiene por naturaleza.

La aventura libresca sucede entre lo cotidiano, sin cosas espectaculares de por medio. La niña protagonista se juega la reproducción de su modo de vida: al amor por la lectura, al punto de soportar la humillación de su compañera. Ella logra que la madre de la mentirosa le dé el libro todo el tiempo que quiera, así puede saborear sus líneas, sin prisa, hasta apropiárselas, haciendo pausas para su refrigerio, como una forma de recargar energías y volver en pos de la lectura de un libro que ama a primera vista.

La niñez es en este cuento una etapa de exploración y descubrimiento, pero también una edad para afirmar y consolidar nuestros hábitos, como la pasión por la lectura, la que no siempre está libre de vallas. Una de ella es la carencia económica, la escasez material, pero esto se supera con constancia y dedicación, con la fortaleza que da la firmeza en la decisión de leer un libro para apropiárselo.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...