Guerra y paz, de Tolstoi, la novela de una época

cada periodo literario cuenta con una o varias novelas que lo caracterizan mejor que cualquier obra teórica por su calidad y amplitud. Una de ellas es Guerra y paz, de León Tolstoi, una ingente narración de la vida rusa desde las guerras napoleónicas hasta mediados del siglo XIX y que, además, muestra las inquietudes filosóficas y humanas de su autor.

Puede decirse que cada periodo literario cuenta con una o varias novelas que lo caracterizan mejor que cualquier trabajo teórico. Son narraciones de tal amplitud y calidad que constituyen verdaderas crónicas de esa etapa, no sólo desde el punto de vista de la literatura sino también en sentido histórico.

Foto de Tolstoi

León Tolstoi

Podrían citarse numerosos ejemplos, pero, por mencionar sólo algunos, el Quijote cervantino, Los miserables de Víctor Hugo, La Regenta de Clarín o Guerra y paz de Tolstoi son excelentes muestras de ello.

Por otra parte, a fines del siglo XIX, la literatura rusa alcanza su mayoría de edad. Es cuando, tras algunas figuras aisladas, aparece una generación de escritores –fundamentalmente novelistas- que producen una obra extraordinaria y muy cercana a la peculiar idiosincrasia de su país, sin por ello ser ajena a las inquietudes universales del ser humano. Hablamos de narradores de la talla de Dostoievski, el propio Tolstoi o Turgueniev.

Entre ellos, León Tolstoi (Iásnaia Poliana, Tula, 1828-1910) es, probablemente, el más cercano a la realidad social de la Rusia zarista por su condición de terrateniente con siervos a su cargo. Esta circunstancia provocó que desarrollase un ideario social cercano al ascetismo cristiano que le llevó a vivir austeramente, muy cercano a ellos, y a proporcionarles una formación.


Entre sus obras literarias, dos destacan por encima de las restantes. Son Ana karenina y Guerra y paz y, si la primera de ellas constituye un retrato de las clases altas rusas, la segunda lo es de toda la sociedad del país y una crónica novelada de su historia desde las guerras napoleónicas hasta mediados del siglo XIX.

En una obra tan amplia como Guerra y paz, resulta difícil contar un único argumento, ya que por fuerza tiene que ser complejo. Puede decirse que la historia se desarrolla a través de dos figuras –Andrei Bolkonski y Pierre Bezújov– y la maduración espiritual de ambos, especialmente del segundo, hijo bastardo de un aristócrata y por ello despreciado por los de su clase que, de pronto, se convierte en figura de moda a causa de que hereda una gran fortuna. Y, entre ellos, Natasha Rostova, que aporta el componente lírico.

Foto de portada de Guerra y paz

Una portada y contraportada de la obra

Pero en la novela también aparecen los grandes personajes de la Historia: Napoleón, pintado con caracteres ridículos, el Zar Alejandro I y el general Kutúzov, jefe de las tropas rusas. Es a través de ellos como Tolstoi expone sus reflexiones históricas y filosóficas.

Sin duda, se trata de una excepcional novela, compleja por los diferentes planos en que se superpone la acción pero que constituye una de las mejores aportaciones del Realismo ruso a la literatura universal.

Podéis leer la obra aquí.

Fotos: León Tolstoi: Performing Arts en Flickr | Portada de la obra: Bermoraca en Flickr

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