Hernani, de Víctor Hugo, batalla por el Romanticismo

A lo largo de la historia de la literatura, cada vez que una escuela entra en decadencia y aparece otra para sustituirla, siempre se ha producido un conflicto entre los partidarios de la primera y de la segunda. Pero esto ocurrió con especial virulencia con la llegada del Romanticismo, que desencadenó toda una batalla de la que fue buena muestra el estreno de Hernani, de Víctor Hugo, una obra que se inscribe netamente en el movimiento.

Cuando una corriente literaria entra en decadencia y aparece otra, suele suceder que se produzca un choque entre los partidarios de la primera y los de la segunda. Generalmente, estos enfrentamientos no pasan de la mera disputa teórica. Pero en el caso de un movimiento tan belicoso como el Romanticismo esa transición no podía, por fuerza, ser pacífica.

Foto de Víctor Hugo

Víctor Hugo

El choque se escenificó –nunca mejor dicho, ya que donde la polémica alcanzó mayor virulencia fue en el teatro– de forma más evidente en Francia que en ningún otro sitio. Durante unos años, cada estreno dramático constituía una verdadera batalla campal entre partidarios y detractores de la nueva escuela.

El estreno de Anthony, de Alejandro Dumas, el genial creador de Los tres mosqueteros y otras narraciones memorables, supuso que una pléyade de jóvenes se peinase y vistiese como el protagonista, al igual que sucede hoy con los actores y cantantes.

Pero el verdadero escándalo llegó con la puesta en escena de Hernani, del no menos genial Víctor Hugo, autor de Los miserables y Notre Dame de París. Por una parte, los clasicistas se organizaron para presentarse en el teatro y abuchear la obra y, por otra, un verdadero ejército de levantiscos románticos organizados por el propio autor los esperaba en la platea. La batalla era inevitable.


Sin embargo, Víctor Hugo (Besançon, 1802-1885) distaba mucho de ser un rebelde. Dotado de una prodigiosa fuerza para la literatura, este monstruo de las letras era más bien un burgués. Con tan sólo catorce años ya había mostrado su vocación, al pronunciar su famosa frase «seré Chateaubriand o nada», y, a lo largo de su vida, cultivó con profusión todos los géneros.

El drama Hernani posee todos los ingredientes del teatro romántico: ambientación en la España medieval, un héroe oscuro y trágico –el bandido es uno de los personajes preferidos por esta escuela, en tanto ser marginal-, asesinatos y lucha contra el poder, y un final melodramático.

Foto de la casa de Hugo

Casa en que vivió Víctor Hugo durante su exilio en Guernesey (Inglaterra)

Cuenta la disputa entre el protagonista, el bandolero Hernani, y don Carlos por la mano de doña Sol. Tras hacerse pasar por noble, el primero logra casarse con su amada pero, ante la persecución que sufren por parte de sus enemigos, deciden quitarse la vida envenenándose.

Como quiera que fuese, la obra supuso un gran éxito –uno de los primeros del teatro romántico- y, con él, la consolidación de la nueva escuela literaria. Más tarde, el gran compositor Giuseppe Verdi la utilizaría como libreto para una de sus óperas.

Podéis leer la obra aquí.

Fuente: Hugo online.

Fotos: Víctor Hugo: Apper en Wikimedia | Casa en Guernesey: Channel Islands 2006 en Picasa.

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