‘La fierecilla domada’, de William Shakespeare

William Shakespeare es el mayor literato inglés de todos los tiempos. A pesar de ello, es poco lo que se sabe de él con certeza. Incluso se duda de que sean suyas algunas de las obras que se le atribuyen. En cualquier caso, lo mejor de su producción son las grandes tragedias, sin menospreciar por ello las comedias que escribió, como ‘La fierecilla domada’, en las que destaca la vis cómica de las situaciones y los diálogos.

Es indiscutible que William Shakespeare (1564-1616) es la figura por excelencia de la Literatura Inglesa y una de las más grandes de la Literatura Universal. Sin embargo, su vida, estudiada en miles de ocasiones, sigue presentando numerosos enigmas. No obstante, se sabe que fue actor, director de una compañía y escenógrafo, y que, en sus últimos años, alcanzó un cierto desahogo económico. También se conoce que se casó y tuvo varios hijos.

William Shakespeare

William Shakespeare

Otro tanto sucede con su obra literaria, hasta el punto de que algunos estudiosos han llegado a poner en duda la autoría de muchas de sus creaciones –hay quién las atribuye a Francis Bacon o a Christopher Marlowe-, argumentando que un plebeyo rural de aquella época no podía tener la cultura que traslucen sus obras. Tal ha sido la polémica que ha llegado a nuestros días.

Shakespeare –sea este apellido un seudónimo o el nombre verdadero- es fundamentalmente un trágico. Lo realmente destacado de su creación son sus tragedias, que presentan situaciones y, sobre todo, personajes de una altura trágica que los convierte en arquetipos del género. Baste citar ejemplos como los de ‘Otelo’, ‘Macbeth’ o ‘El Rey Lear’ para hallar caracteres únicos en la literatura universal.

No obstante, sus comedias tienen también su encanto, pues se encuentran repletas de enredos y situaciones cómicas, como, por otra parte, era costumbre en la época y se aprecia de modo evidente en nuestros grandes autores del Siglo de Oro.


Así, ‘La fierecilla domada’ es una hilarante comedia que nos presenta a dos hermanas, Catalina y Blanca. La primera, la mayor, tiene un humor terrible que ahuyenta a cuantos hombres se le acercan. La segunda, por el contrario, es dulce y tiene numerosos pretendientes. Además, su padre, Bautista, es rico, lo que hace aumentar el interés de aquéllos.

Recreación del Teatro del Globo, donde Shakespeare estrenó sus obras

Recreación del Teatro del Globo, donde Shakespeare estrenó sus obras

El problema se plantea porque, según la costumbre, Bautista se niega a que Blanca se case hasta que no lo haga su hermana mayor, quién, dado su fiero carácter, es difícil que se despose. La esperanza cunde entre los pretendientes de Blanca cuando llega a la ciudad Petrucchio, un joven calavera que busca esposa rica y está dispuesto a cortejar a Catalina. A través de una serie de enredos y diálogos cómicos, la situación se resolverá felizmente.

En suma, se trata de una obra menor de Shakespeare, no comparable a sus grandes tragedias, pero que hará pasar un buen rato divertido a quién se acerque a leerla, tanto por la comicidad de las situaciones como por lo ingenioso de sus diálogos.

Fotos: Shakespeare: Fernando en Wikimedia | Teatro del Globo: M. Manske en Wikimedia

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