La mano disecada

El cuento La mano disecada es uno de los clásicos cuentos de terror de Maupassant que se pueden descargar en la internet

Este cuento es el hermano gemelo de otro cuento memorable de Maupassant que tiene un nombre parecido: «La mano». En el caso de La Mano disecada asistimos a una puesta en escena más clásica de la trama. Los personajes se involucran más con la trama y no son espectadores que opinan sobre determinada anécdota en apariencia sobrenatural. Para leer una opinión sobre el cuento anterior se puede revisar el artículo anterior y si se desea conocer el cuento «La mano disecada» también la Internet nos ofrece la posibilidad de hacerlos descargándolo a nuestra PC.

El cuento de Maupassant es como el antecedente del cuento «La mano». En esta historia Guy de Maupassant nos relata la aventura que viven unos amigos a la manera de otro cuentista célebre Antón Chejov. La historia de los jóvenes estudiantes reunidos para celebrar un día más de sus disipadas vidas sin saber que pronto el elemento fantástico los tomará desprevenidos y cambiará su vida para siempre. La presentación de la historia atrapa, es difícil no identificarse con unos amigos tan alegres que disfrutan la vida con alegres bromas.

El detonante es Luis de Normandia, un joven huérfano que regresa a la ciudad luego de un paseo por el campo. La novedad que trae es una mano disecada. Una mano horrible, de dedos grandes y color negro. Las bromas surgen entre los amigos y luego se da por terminado el asunto. Luis se retira de la reunión con la firme decisión de utilizar la mano disecada para bromas y diversos asuntos jocosos. La mano impresiona sobremanera al narrador del cuento quién visita a su amigo Luis para saber más de aquella mano horrible. Hasta este momento estamos asistiendo a la repetición de los mismos momentos del cuento «La mano». Al igual que en la mano el narrador de l historia visita a la persona que tiene la mano. En ambos casos el poseedor de la mano la guarda como un trofeo singular. Finalmente estos últimos comparten el mismo destino trágico.

En el caso de la mano disecada, la narración de Maupassant nos lleva por un laberinto de situaciones que involucran sueños y venganza. El protagonista está intrigado por la mano horrorosa y visita a su amigo para encontrarse con una situación jocosa. El propietario del lugar donde vive su amigo le exige que saque la mano de su puerta. La mano disecada era el perfecto objeto que podría ahuyentar a los visitantes molestos, pero también era un motivo de devaluación de la propiedad para futuros alquileres. Al final de la discusión económica vence el sentido común del propietario. El intrépido Luis debe colocar la mano en la puerta de su cuarto. Sin embargo, esa no parece ser la solución puesto que inquietantes ruidos acompañaron al buen Luis la noche anterior. Tocaban su puerta con desesperación y si embargo al abrir la misma no encontró nada. Eso por supuesto no amedrentó al osado Luis, pero deje en el protagonista y en el lector la certeza de que algo malo y sobrenatural está por ocurrir.

A diferencia del cuento La Mano, en este relato el poseedor de la mano no muere al ser atacado. El ataque es similar e inexplicable, pero no tiene un desenlace fatal. Le sigue a Luis un prolongado período en una casa de enfermos mentales. Esa es la triste consecuencia del ataque de la mano: la locura. El maestro del cine Hithcock en su película Vértigo utiliza ese giro argumental del internamiento en un sanatorio luego de una experiencia traumática.

El gran villano de los cuentos acerca de la mano es el hombre mutilado. Claro se puede decir que el villano en realidad es la mano, pero en ambos cuentos la mano siempre lleva al hombre que la tenía y fu mutilado. En el cuento La mano disecada la explicación del ataque de la mano es sobrenatural. Un hombre mutilado regresa de ultra tumba para recuperar su mano y en el camino arremete y mata a todo aquel que haya utilizado su mano como trofeo o burla. La presencia de este villano nunca es contada, pero se adivina su presencia en cada momento del relato. Al ser un villano sobrenatural se crea una atmósfera de acecho. Como si el villano estuviera esperando fuera de la casa para dar el golpe mortal.

La parte final de la historia con el viaje melancólico a la casa de la infancia para rememorar al amigo perdido es también una oportunidad para que Maupassant no entregue una nueva escena de horror. El campo, las excavaciones para una tumba y el encuentro de los restos mortales de un hombre que guarda una sorpresa inesperada. El golpe final del cuento se da en ese momento. A diferencia del cuento «La mano», escrito con otros intereses más didácticos para explicar lo sobrenatural (se debe recordar que Guy de Maupassant vivía una lucha constante contra sus demonios de la locura provocados por la sífilis), en este relato Maupassant no da una explicación de los hechos. No afirma ni niega nada. Deje todo implícito para que el lector saque sus propias conclusiones.

La influencia de este clásico del terror se puede encontrar en series cómicas de horror. El popular dedos de la «Familia Adams» o en películas de horror de serie B en las que las mutilaciones forman parte de su estética del horror. Todo ello se originó en este clásico cuento que nos provoca incomodidad por la mutilación y angustia por el entorno sobrenatural que envuelve a situaciones como esa. Una mano siempre la imaginamos viva por lo que estar frente a una mano que cobra vida es algo que nuestro profundo subconsciente nos puede provocar pensar. Es la maestría de Maupassant para crear clásicos del terror.

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