La novela del Oeste, un género olvidado

Dentro de la narrativa de aventuras, la novela del oeste, es decir, aquélla que se ambienta en las llanuras norteamericanas durante la expansión del país, fue una de las más populares. Sin embargo, ha caído en el olvido y ello a pesar de que fue cultivada por excelentes escritores. Aquí repasamos el género.

La narrativa juvenil suele tener como ingrediente principal la aventura, ya sea ésta en tierras exóticas a cargo de piratas como en el caso de Emilio Salgari o en mundos imaginarios como el del famosísimo Harry Potter. Sin embargo, hoy tienden a olvidarse algunos géneros que, en un pasado muy cercano fueron muy populares y que aficionaron a la lectura a varias generaciones. Esto ocurre con la novela del Oeste, hoy injustamente olvidada pero que, como sucede en todos los géneros, también tuvo muy estimables autores.

Podríamos definirla como aquélla que narra aventuras en el lejano oeste americano en tiempos de la expansión nacional de los Estados Unidos -durante la segunda mitad del siglo XIX- y que tiene como intención el entretenimiento, sin mayores aspiraciones estéticas. Claro que, cuando quién la escribe tiene talento literario, se aprecia en sus obras. O, dicho de otro modo, dentro del género conviven buenas novelas con otras bastante malas.

Foto de un poblado del Oeste

Reproducción de un viejo poblado del Oeste

En suma, vendría a ser a la literatura como el western al cine y, a juzgar por algunos de sus cultivadores y el éxito posterior que obtuvieron en otros géneros, no debería haber caído en el olvido. Porque podemos considerar precursores del mismo a James Fenimore Cooper con ‘El último mohicano’, a Washington Irving con sus ‘Western Journals’, a Francis Bret Harte o al mismísimo Mark Twain.

Sin embargo, el verdadero iniciador del género es Owen Wister, autor de ‘El virginiano’, novela que alcanzaría popularidad en el cine y con la que comienza a gozar de difusión ya a comienzos del siglo XX. Tras él vendrían Stewart Edward White –el mejor para muchos aficionados- y el mítico Zane Grey, un antiguo jugador de béisbol que se enamoró del oeste durante una expedición para cazar pumas y al que se debe la gran popularidad que la narrativa del Oeste alcanzaría en los años siguientes, en buena medida gracias a las primeras adaptaciones cinematográficas.

Tan conocido se hizo el género que saltó el océano y llegó a Europa. España fue uno de los países donde mejor acogida obtuvo. Y pronto surgió una verdadera pléyade de autores. Entre ellos, es imprescindible mencionar a José Mallorquí, creador del Coyote, a Marcial Lafuente Estefanía y, sobre todo, a un escritor que ha hecho carrera posteriormente en el mundo de la literatura: Francisco González Ledesma, finalista del Premio Planeta en 1984 con ‘Crónica sentimental en rojo’, creador del comisario Méndez y que firmaba sus novelas del Oeste con el seudónimo de Silver Kane.

Fuente: Articles Tutorial on Line.

Foto: Nicksarebi.

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