Las tres hermanas, de Chéjov, visión de la peculiar Rusia de fines del siglo XIX

Sin duda, Rusia constituye una rareza social y política en la historia contemporánea, debido a un atraso secular provocado por sus propias peculiaridades. Muchos escritores lo denunciaron. Entre ellos, Anton Chéjov, quién, en Las tres hermanas, nos brinda una pesimista visión de la Rusia rural, provinciana y alienante.

Sin duda, Rusia constituye una rareza social y política dentro de la historia contemporánea europea. Cuando todos los países del viejo continente vivían la Revolución industrial y se afanaban por introducir medidas democratizadoras que integraran a todas las clases sociales en el sistema, el gigante ruso se estancaba en las viejas estructuras agrarias y cuasi feudales.

Foto de Chéjov

Anton Chéjov

Esta situación, que se inicia a principios del siglo XIX, se hizo insostenible a fines del mismo –extraordinaria muestra de ello son las narraciones de Dostoievski y Tolstoi-. Por entonces Rusia era una autocracia en la que el Zar gozaba de poderes absolutos, apoyado por una oligarquía de grandes propietarios rurales y, sobre todo, por una burocracia policial que se hallaba introducida en todas las esferas de la sociedad y lo controlaba todo.

Otro de los intelectuales que denunciaron en sus obras esta peculiar e insólita situación fue Anton Chéjov (Taganrog, 1860-1904), excepcional cuentista y dramaturgo que constituye la principal figura de las letras rusas tras los citados anteriormente.

Médico de profesión, casi nunca se dedicó a ella y sí a la literatura. Cuando sus medios se lo permitieron, adquirió una propiedad rural desde la que pudo escribir con tranquilidad y convertirse en benefactor de los campesinos. Hombre apolítico, este rasgo le permitió criticar con libertad tanto a la anquilosada sociedad de su país como a las nuevas corrientes intelectuales que trataban de derribar el régimen.


Una de sus piezas teatrales más relevantes es Las tres hermanas, estrenada en 1901 y que muestra el conflicto de las aspiraciones truncadas. Masha, Irina y Olga viven en una aburrida ciudad provinciana en la que no sucede nada, todo es mezquino y vulgar. Su ideal es Moscú, símbolo de una vida cosmopolita y feliz. En sus ociosas vidas entra Natasha, al casarse con su hermano Andrei. Ella simboliza la vulgaridad pero será lo suficientemente lista como para tratar de despojarlas de su casa.

Foto de los personajes de Las tres hermanas

Elenco de actores caracterizado para representar Las tres hermanas

En la obra, como vemos, no ocurre nada extraordinario. Y es que a Chéjov lo que le interesa es mostrarnos las anodinas vidas de los personajes, como el doctor Chebutykin, quién olvida todo lo que sabe de medicina ahogado en alcohol.

Todo ello constituye una visión muy pesimista de la Rusia rural, que aniquila las aspiraciones de sus habitantes y los embrutece. Y, al tiempo, nos presenta la dicotomía entre la esperanza en que esa situación mejore y la absoluta falta de ella basada en una escasa fe en la humanidad.

Podéis leer la obra aquí.

Fotos: Chéjov: Albertoconstante en Flickr | Personajes de Las tres hermanas: Juan Nosé en Flickr

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...