Los Tres Mosqueteros, de Alejandro Dumas (padre)

Los Tres Mosqueteros es, junto al Conde de Monte Cristo, una de las obras más trascendentes de Alejandro Dumas padre. Relata las aventuras del joven gascón D’Artagnan, llegado a París para sumarse al cuerpo de mosqueteros, y que tras un encuentro accidentado, es apadrinado por Athos, Porthos y Aramis.

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Publicada por primera vez en forma serializada en la revista Le Siècle entre marzo y julio de 1844, esta obra se basó en manuscritos hallados por Dumas en la Biblioteca Nacional y en el libro “Mémoires de Monsieur d’Artagnan, capitaine lieutenant de la première compagnie des Mousquetaires du Roi” (Memorias de señor D’Artagnan, teniente capitán de la primera compañía de los Mosqueteros del Rey) escrito por Gatien de Courtilz de Sandras (Cologne, 1700).

La novela se centra en las aventuras del joven D’Artagnan
, que siguiendo los pasos de su padre, un mosquetero retirado, deja su Gascuña natal dirigiéndose a París para ponerse al servicio del rey Luís XIII.

Debido a su carácter impetuoso y escaso tacto, en una mañana contrae tres duelos, con los mosqueteros Athos, Porthos y Aramis
(a ellos se debe el nombre de la obra, D’Artagnan sería el cuarto). Llegada la hora de batirse, los cuatro terminan enfrentándose con la Guardia del Cardenal, y la rivalidad se convierte en amistad.

Tras sus servicios a la Reina y una valerosa actuación en el asedio de La Rochelle, se suma al cuerpo de los mosqueteros, viéndose envuelto junto a sus amigos en una lucha contra los conspiradores Cardenal Richelieu y Lady de Winter, y arriesgando sus vidas para resguardar el honor de la reina Ana de Austria, a la cual el Cardenal quiere exponer en su secreto romance con George Villiers, duque de Buckingham.

La historia de D’Artagnan tiene su continuación en “Veinte años después” y “El Vizconde de Bragelonne”. Esas tres novelas de Dumas juntas son conocidas como las novelas de D’Artagnan.

Alejandro Dumas nació el 24 de julio de 1802
, en el poblado Villers-Cotterêts, en el departamento de Aisne, al noroeste de Paris, Francia.

Sus abuelos paternos eran el Marqués Alexandre-Antoine Davy de la Pailleterie, un noble francés y general de artillería en la colonia de Santo Domingo (hoy Haiti), y Marie-Cesette Dumas, una esclava liberada africano-caribeña. Su hijo, Thomas-Alexandre Dumas, contrajo matrimonio con Marie-Louise Élisabeth Labouret, la hija de un posadero. Thomas-Alexandre fue general en el ejército de Napoleón, que cayó en desgracia llevando a su familia a la pobreza.

Para la época en que nació Dumas su familia había perdido toda pretensión de riqueza, y su madre, viuda, debía hacer duros esfuerzos para brindarle una educación adecuada. El General Dumas murió en 1806, cuando Alejandro aún no tenía cuatro años, dejando a una madre cercana a la miseria que lo educase en duras condiciones. Si bien Marie-Louise no podía proveer mucho a su hijo, esto no obstaculizó el amor de Alejandro por la literatura, y leía todo aquello a su alcance.



Mientras crecía, las historias de su madre sobre los actos de arrojo de su padre durante los años de gloria de Napoleón I dispararon la vívida imaginación de Alejandro sobre aventuras y héroes. Si bien se encontraba en la pobreza, la familia aún poseía la distinguida reputación de su padre así como las conexiones aristocráticas, y luego de la restauración de la monarquía, el joven Alejandro Dumas se trasladó a Paris, donde obtuvo un empleo en el Palacio Real, en la oficina del poderoso Duque D’Orléans.

Mientras trabajaba en Paris, Dumas comenzó a escribir artículos para revistas, así como obras teatrales. En 1829, su primer obra en solitario, Henry III y su Corte, fue producida, alcanzando una gran repercusión en el público. El año siguiente su segunda obra, Christine, confirmó su momento, y como resultado de ello estuvo en condiciones financieras de dedicarse por completo a escribir.

En 1830, participó en la revolución que destituyó al Rey Carlos X
, y lo reemplazó en el trono con el antiguo empleador de Dumas, el Duque D’Orléans, el cual regiría como Louis-Philippe, el Rey Ciudadano.

Hasta mediados de los 1830, la situación en Francia aún era convulsionada con revueltas esporádicas de republicanos descontentos y trabajadores urbanos buscando un cambio. A medida que las cosas volvieron lentamente a la normalidad, la nación comenzó a industrializarse y, con una emergente economía combinada con el fin de la censura a la prensa, todo comenzó a ser muy redituable para el talento de Alejandro Dumas.

Luego de escribir más obras exitosas, volcó sus esfuerzos a las novelas. Si bien se veía atraído hacia un estilo de vida extravagante, y siempre gastaba más dinero del que ganaba, Dumas probó ser muy astuto en lo concerniente a negocios. Con una creciente demanda de los periódicos por novelas serializadas, en 1838, simplemente reescribió una de sus obras para crear su primer novela en serie. Titulada Le Capitaine Paul (El Capitán Paul), lo llevó a formar un estudió de producción que desarrolló cientos de historias, todas sometidas a su edición y dirección.

De 1839 a 1841, Dumas, con la asistencia de diversos amigos, compiló Crímenes Célebres, una colección de ocho volúmenes con ensayos de famosos criminales de la historia europea, incluyendo ensayos sobre Beatrice Cenci, Martin Guerre, Cesare y Lucrezia Borgia, e incidentes más recientes incluyendo los casos de los supuestamente asesinos Karl Ludwig Sand y Antoine François Desrues, ambos ejecutados.

Dumas también colaboró con su maestro de esgrima Augustin Grisier en su novela de 1840 El Maestro de Esgrima. La historia está escrita a la manera de una narración de Grisier en la cual repasa cómo se convirtió en testigo en los eventos de la revolución de diciembre en Rusia. Dicha novela fue eventualmente prohibida en Rusia por el Zar Nicolás I de Rusia, y ocasionó que se prohibiese a Dumas visitar Rusia hasta la muerte del Zar. Grisier es también mencionado con gran respeto en El Conde de Montecristo y Los Hermanos Corsarios, así como en las memorias de Dumas.

El 1 de febrero de 1840, contrajo matrimonio con la actriz, Ida Ferrier, cuyo nombre verdadero era Marguerite-Joséphine Ferrand, pero continuó con sus numerosas relaciones con otras mujeres, teniendo al menos cuatro hijos ilegítimos. Uno de esos niños, un varón nombrado como él en su honor, cuya madre era la costurera Marie-Laure-Catherine Labay, seguiría sus pasos, convirtiéndose también en un reconocido escritor y autor de obras de teatro. Debido a su mismo nombre y ocupación, para distinguirlos, uno es conocido como Alejandro Dumas, padre, y el otro Alejandro Dumas, hijo. Sus otros tres hijos fueron Marie-Alexandrine Dumas, que luego se casó con Pierre Petel, su hija Belle Krelsamer, Micaëlla-Clélie-Josepha-Élisabeth Cordier, nacida en 1860 e hija de Emélie Cordier, y Henry Bauer, nacido de madre desconocida.

Dumas apeló con frecuencia a la ayuda de numerosos asistentes y colaboradores, de los cuales Auguste Maquet fue el más conocido. Fue Maquet quién delineó el argumento de El Conde de Montecristo e hizo substanciales contribuciones a los Tres Mosqueteros y sus secuelas, así como en varias novelas más de Dumas. Cuando trabajaban juntos, Maquet proponía los argumentos y escribía los borradores, mientras Dumas agregaba los detalles, diálogos, y capítulos finales.

Si bien su aptitud literaria significó a Dumas una gran cantidad de dinero, solía estar sin un centavo a resultas de su derroche en mujeres y oneroso estilo de vida. La magnífica mansión de Montecristo que construyó solía estar repleta de extraños que se aprovechaban de su generosidad.

Cuando el Rey Louis-Philippe fue depuesto en una revuelta, Dumas no fue visto favorablemente por el nuevo presidente electo, Charles Louis Napoleón Bonaparte. En 1851 Dumas escapó a Bruselas, Bélgica, escapando de sus acreedores, y de allí se trasladó a Rusia, donde el francés era la segunda lengua y sus escritos eran enormemente populares.

Dumas pasó dos años en Rusia antes de comenzar a buscar aventuras y material para nuevas historias. En marzo de 1861, fue proclamado el reino de Italia, con Victor Emanuel II como rey. Por los tres años siguientes, Alejandro Dumas se vería envuelto en la pelea por una Italia unificada, fundando y liderando un periódico llamado Independiente, y regresando a Paris en 1864.

A pesar del enorme éxito de Alejandro Dumas, y sus conexiones aristocráticas, el hecho de que corriese sangre mestiza por sus venas lo afectaría toda su vida.

En 1843, escribió una novela corta, Georges, enfocada en algunos aspectos de la raza y los efectos del colonialismo. Las actitudes racistas afectaron la posición que le pertenece en la historia francesa hasta mucho tiempo después de su muerte
en Puys, el 5 de diciembre de 1870, a los 68 años de edad. Se le atribuye una cita personal hacia alguien que lo insultó por su historial de mezcla de razas:

“Es cierto. Mi padre era un mulato, mi abuela era una negra, y mis abuelos eran monos. En suma, señor, mí pedigree comienza donde el suyo termina.”

En junio de 2005, se publicó una novela inédita de Dumas, El caballero de Sainte-Hermine. Dentro de esta historia, Dumas describe la Batalla de Trafalgar, en la cual es relatada la muerte de Lord Nelson. La novela era publicada serialmente y estaba casi completa al momento de su muerte. Los dos capítulos finales fueron escritos por Claude Schopp, que se basó en las notas de Dumas.

Si bien es popularmente celebrado como novelista, Dumas obtuvo su primer reconocimiento como dramaturgo. Su obra Henri III et sa cour (1829) fue el primero de los dramas históricos románticos llevado a los escenarios parisinos, precediendo a la famosa obra de Victor Hugo, Hernani (1830). Producida en la Comédie-Française, y protagonizada por Mademoiselle Mars, la obra de Dumas fue un enorme suceso, catapultándolo su carrera. Tuvo cincuenta funciones a lo largo del año siguiente, algo extraordinario para la época.

Otros éxitos le siguieron, como Antony (1831), un drama con un héroe contemporáneo, considerado el primer drama romántico no histórico, y que fue protagonizado por la gran rival de Mars, Marie Dorval. También La Tour de Nesle (1832), otro melodrama histórico; y Kean (1836), basado en la vida del gran actor inglés recientemente fallecido Edmund Kean, interpretado por otro prodigioso actor, Frédérick Lemaître. Dumas escribió muchas otras obras, y dramatizó varias de sus propias novelas.

Dumas también fue un prolífico escritor de géneros lejanos a la ficción. Escribió artículos periodísticos sobre política y cultura, y libros sobre historia francesa.

Su célebre Grand dictionnaire de cuisine (Gran Diccionario de Cocina) fue publicado póstumamente en 1873. Es una combinación de enciclopedia y libro de cocina. Dumas fue un eximio gourmet y experto cocinero. Una versión abreviada, Petit dictionnaire de cuisine (Pequeño Diccionario de Cocina), fue publicada en 1882.

También fue conocido como un escritor de crónicas de viajes, con títulos como Impresiones de Viaje: En Suiza (1834), Un año en Florencia (1841), De Paris a Cádiz (1847), El Cáucaso (1859), Impresiones de viaje: En Rusia (1860).

Enterrado en el lugar que nació, Alejandro Dumas permaneció en el cementerio de Villers-Cotterêts hasta el 30 de noviembre de 2002. Bajo las órdenes del presidente francés Jacques Chirac, su cuerpo fue exhumado, y en una ceremonia televisada, su nuevo cofre, envuelto en un paño de terciopelo azul y flanqueado por cuatro Guardias Republicanos vestidos como mosqueteros (Athos, Porthos, Aramis, y D’Artagnan) fue transportado en una solemne procesión al Panteón de Paris, el gran mausoleo donde se encuentran enterradas las más importantes personalidades francesas.

En su discurso, el Presidente Chirac dijo: “Contigo, fuimos D’Artagnan, Montecristo, o Balsamo, cabalgando a lo largo de los caminos de Francia, atravesando campos de batalla, visitando palacios y castillos…Contigo, soñamos.”

En una entrevista a continuación de la ceremonia, el Presidente Chirac reconoció el racismo que padeció, diciendo que ahora había sido corregido al descansar los restos de Alejandro Dumas junto a los de sus colegas Victor Hugo y Voltaire.

El honor reconoció que si bien Francia ha producido una enorme cantidad de grandes autores, ninguno ha sido tan ampliamente leído como Alejandro Dumas. Sus historias han sido traducidas a casi cien lenguas, y han inspirado más de doscientos films.

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