Narciso de Mújica Laínez, la importancia de la belleza exterior

Dentro del llamado ‘Boom’ de la narrativa hispanoamericana, hay autores peculiares, que se alejan de los rasgos de aquél. Uno de ellos es el argentino Manuel Mújica Laínez, cuya obra es pura orfebrería artística y evidencia un importante componente clásico y europeo. El relato Narciso es buena muestra de ello.

Dentro del llamado ‘Boom’ de la narrativa hispanoamericana también hubo escritores que se desmarcaron de la tendencia predominante. Si ésta presenta un esencial componente autóctono, entendiendo como tal la peculiar idiosincrasia del continente y sus habitantes, igualmente se dan casos de autores marcadamente europeos.

Foto de Mújica Laínez

Manuel Mújica Laínez

Uno de los más evidentes es el de Jorge Luis Borges y también hay algo de ello en Julio Cortázar. En estos narradores se conjuga la admiración por el viejo continente -por su arte y su cultura- con una gran erudición. No obstante, ello no significa que dejen de lado sus raíces. Muy al contrario, lo americano también se encuentra en sus obras pero de un modo menos marcado que en otros autores como, por ejemplo, García Márquez.

En la misma línea de los anteriores debe inscribirse la obra del también argentino Manuel Mújica Laínez (Buenos Aires, 1910-1984), aunque en éste se aprecia un menor componente filosófico. Crítico de arte de marcado gusto clasicista, gran conocedor del Renacimiento y hombre de amplísima cultura, sus principales narraciones vienen a constituir un sentido homenaje a aquél periodo histórico y a sus manifestaciones artísticas.

El mejor ejemplo de ello es su novela Bomarzo, publicada en 1962 y en la que, con la excusa de la figura del aristócrata Francesco Orsini, creador de los jardines que dan nombre a la narración, realiza un sentido homenaje al arte renacentista nacido en Italia y, en términos generales, a la cultura europea.


En la línea de sus admirados Proust y ‘Azorín’, en sus obras la trama es lo de menos. Lo más relevante es el análisis de conceptos artísticos y, sobre todo, una profunda reflexión sobre la belleza y sus manifestaciones exteriores.

Foto de Buenos Aires

Una vista de Buenos Aires, ciudad natal de Mújica Laínez

Buena muestra de ello es el breve relato titulado Narciso, en el que su protagonista vive obsesionado con su apariencia externa. Un espejo constituye todo su mobiliario y, al modo del Dorian Grey de Oscar Wilde, vive para contemplarse en él, abandonando incluso su salud. Pero el final del relato alberga un desenlace sorprendente y que no deja de producir ternura.

La extraordinaria prosa de Mújica Laínez lo preside todo. Impecable desde la perspectiva formal, constituye por sí sola una manifestación artística que convierte la narración en algo que merece leerse con independencia del argumento. Cargada de resonancias cultas y sencilla al tiempo, despierta en el lector el goce estético de la lectura.

Podéis leer la obra aquí.

Fuente: Biografías y vidas.

Fotos: Mújica Laínez: Aleposta en Wikimedia | Buenos Aires: Horacio Arévalo en Picasa.

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