Un drama verdadero

Uno de los cuentos de Maupassante en los que el autor expresa su punto de vista sobre la literatura. Se puede descargar desde el enlace

Uno de los cuentos clásicos de Maupassant que se pueden descargar de la web es un drama verdadero. Lo podemos bajar a nuestro ordenador uno de los mejores cuentos de Maupassant, también podemos conocer un poco más de su opinión acerca de las corrientes literarias.

El cuento «Un drama verdadero» tiene la peculiaridad de introducirnos en el pensamiento de Maupassant acerca de las discusiones literarias sobre trama, peripecias o novelas descriptivas realistas. En este texto queda clara la posición de Maupassant. Es un escritor que se inclina por lo extraordinario, aquello que merece contarse es lo que llama la atención, lo irrepetible.

Muchos son los que se inclinan por relatos «más artísticos» en los que las descripciones de asuntos comunes conducen a grandes reflexiones sobre la vida. En algunos casos esas grandes reflexiones son la nada, pero precisamente de eso trata la vida para ciertos autores. No podemos discrepar con ellos porque en seguido nos tildan de bárbaros e incapaces de reconocer el verdadero arte.

Pero si la memoria es selectiva y solo nos permite recordar algunos momentos porque cierta literatura quiere ir en contra de eso. Recuerden a Funes el memorioso y los peligros de prestarle atención a los acontecimientos sin importancia de nuestra vida. Pero siempre existen ese tipo de personas. Sin embargo, hay que preguntarse que es verosímil para una persona. Quizás una persona de posición acomodada considere algo normal y cotidiano viajar a Florencia o Sumatra. Los paseos del fin de semana en el mediterráneo, navegando en un bote blanco es un clásico imprescindible de todos los años. Los vuelos por todo Europa y Asia en primera clase disfrutando de una película de reciente estreno en la pantalla del avión es tan repetitivo que ya se desearía poder hacer otra cosa en los aviones. Pero esta misma realidad debe estar en el reino de lo fantástico para una persona que debe buscar empleo diariamente y junta el dinero que tiene para poder comer diariamente. A los aviones solo los ve si pasa por el aeropuerto y la playa es ese acantilado al que puede bajar de vez en cuando, sin ropa de baño obviamente ya que están muy caras para alquilar siquiera una. El terreno de lo cotidiano y lo verosímil depende de quién lo viva. Para algunos la vida de los privilegiados del planeta debe corresponder a una vida de ciencia ficción. Un mundo raro.

Al respecto me encontré, una vez que me visité una galería de arte en Lima, con un hecho sorprendente. Se estaba preparando una muestra de arte sobre robótica y demás tonterías. Los talentosos muchachos artistas habían decidido construir un robot con forma de tacho basurero (esos recipientes que se ponen en las calles para que uno arroje los papeles o el resto de basura que generamos al momento de pasar por la calle). Una idea simpática e intrascendente que para mi sorpresa derivó en un acto delictivo. Los artistas en cuestión decidieron que lo mejor era ir a la calle y serruchar un recipiente de basura puesto por la municipalidad o el gobierno local de la ciudad. A vista de todo el mundo serrucharon y se llevaron ese imprescindible elemento del ornato urbano. Transportaron el objeto robado a la galería y lo terminaron de implementar para su muestra robótica.

Obviamente los artistas estaban de lo más felices por su maravillosa audacia, pero otros estábamos sorprendidos de su descaro. ¿Tenían alguna idea esos tíos de que el basurero que acababan de robar lo pagaban todos los limeños con sus impuestos? En otras palabras les estaban robando a todos. Como si algún artista tuviera la infeliz idea de cortar una parte de la puerta de tu casa para armar una instalación de arte. Pero eso no era lo peor. Lo que más indignaba era que la muestra era financiada por la compañía telefónica que operaba en el país. En otras palabras lo que pagaban los usuarios de telefonía se utilizaba en parte para pagarles a estos desubicados artistas que robaban y maltrataban el ornato de la ciudad. En otras palabras, como si con tu dinero le estuvieras pagando al artista para que destruya tu parte y la use en su muestra de arte.

Como era de suponerse se mandaron cartas a los medios de comunicación para que se castigue a esos artistas que no entendían el por qué de la molestia de la gente. En opinión de los artistas los bárbaros no entendían el arte. Claro ninguno de ellos tenía que trabajar y pagar sus impuestos por lo que se podía decir que vivían en otro planeta. Para desgracia del resto de los mortales estos muchachos tenían una desconexión total de la realidad. Así que la pregunta era y es ¿Qué es lo verosímil? Quizás sea un concepto que solo puede ser aplicado a determinados grupos.

Este tipo de historias si se ponen en el papel parecen irreales, pero son ciertas. Maupassant reflexiona sobre ello en el relato que cuenta. Una boda sangrienta, un crimen perfecto que no es descubierto por 20 años de pronto da un giro espectacular al unir a la familia al acusador del asesino (sin que nadie lo sospeche o busque). La vida sorprende como una magnífica creadora de tramas.

Una noticia real que muchos literatos evitarían tomar por temor a ser calificados de pobres creadores de fantasías inverosímiles. Olvidando que la vida es más grande que el arte.

Reflexiona Maupassant que esa trama magnífica es más real que aquellas que tanto combaten los defensores del realismo. La vida es una paradoja y un misterio que no se puede pretender resumir en propuestas literarias. El más grande cuentista de todos los tiempos ya emitió su opinión hace tiempo y lo explico con un notable relato. No podía ser de otra forma tratándose de Maupassant. Un verdadero clásico de la literatura.

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