Un Tranvía Llamado Deseo, de Tennessee Williams

La presente obra teatral, Un Tranvía Llamado Deseo, escrita en 1947, es junto a El Zoo de Cristal, y la Gata Sobre el Tejado Caliente de Zinc, una de las obras más recordadas del autor estadounidense Tennessee Williams.

Tennessee Williams

Puedes leer aquí (previo registro gratuito) Un Tranvía Llamado Deseo, una obra teatral escrita en 1947 por el autor estadounidense Tennessee Williams, por la cual recibió el Premio Pulitzer en Drama en 1948. Fue tanto un éxito de taquilla como de crítica.

Ampliamente considerada como un juego de señales y guiños, la obra trata el choque cultural entre dos personajes simbólicos, Blanche DuBois, una pretenciosa y rara reliquia del viejo Sur, en vías de extinción, y Stanley Kowalski, un emergente miembro de la clase industrial e inmigrante.

La obra se estrenó en Broadway el 3 de diciembre de1947, y bajó el telón el 17 de diciembre de 1949, en el Teatro Ethel Barrymore. La producción de Broadway producción fue dirigida por Elia Kazan y protagonizada nada menos que por Marlon Brando, Jessica Tandy, Kim Hunter, y Karl Malden. Obtuvo dos premios Tony.

Un Tranvía Llamado Deseo fue escrita poco después del primer gran suceso de Williams, El Zoo de Cristal, de 1945.

En 1951, un film de la obra, dirigido por Elia Kazan, ganó diversos premios, incluyendo uno de la Academia a Vivien Leigh como Mejor Actriz en el papel de Blanche. En 1995, fue llevada a una opera con música de Andre Previn, y presentada en la Un Tranvía Llamado Deseoopera de San Francisco.

La obra presenta a Blanche DuBois, una madura pero aún atractiva, belleza sureña cuyas pretensiones de virtud y cultura sólo enmascaran débilmente las desilusiones de esplendor y el alcoholismo. Este equilibrio es sólo una ilusión que presenta para proteger a otras personas, pero mayormente a sí misma, y un intento por hacerse ver atractiva a nuevos pretendientes masculinos.

Blanche llega al departamento de su hermana Stella Kowalski, en el vecindario Marigny de New Orleans, en la Avenida Campos Eliseos; el medio de transporte local que toma para llegar allí incluye una línea de tranvía denominada “Deseo”. El ambiente fabril, cargado de humo y vapor, y urbano, es un shock para los nervios de Blanche.

Explicando que la plantación sureña de sus ancestros, Belle Reve (en una rudimentaria traducción de Williams al francés, significando “Bello Sueño”, si bien la frase correcta en francés es en realidad Beau Rêve), en Laurel, Mississippi, ha sido “perdida” debido a las “épicas fornicaciones” de sus antecesores, Blanche es recibida con cierto resquemor por Stella, que teme la reacción de su marido Stanley. Blanche explica a ellos que su supervisor le dijo que podía tomarse algún tiempo de su trabajo como profesora de inglés debido a sus delicados nervios, cuando, de hecho, ha sido despedida por mantener un romance con un estudiante de 17 años.



Esta resulta no ser el único juego de seducción que ha mantenido, entre otros problemas, y ha abandonado Laurel escapando. Un breve matrimonio destruido por el descubrimiento de la aventura homosexual de su marido y su subsiguiente suicidio han llevado a Blanche a vivir en un mundo en el cual sus ilusiones y fantasías se mezclan con la realidad.

El pretencioso refinamiento de Blanche contrasta con la modesta Stella, y su marido, Stanley Kowalski, una fuerza de la naturaleza: primitivo, rudo, bruto y sensual. Quien domina a Stella en todo sentido y es física y emocionalmente abusivo
. Stella tolera su comportamiento ya que es parte de lo que en primer lugar le atrajo de él, su amor y relación están fuertemente basados en una poderosa, e inclusive animal, química sexual, algo que Blanche encuentra imposible de comprender.

La llegada de Blanche altera el sistema de mutua dependencia de su hermana y cuñado. La preocupación de Stella por el bienestar de su hermana anima a Blanche a asumir una posición de poder en el departamento de los Kowalski, enardeciendo a Stanley, y llevándolo al conflicto en su relación con su mujer.

El amigo de Stanley, y pretendiente de Blanche, Mitch, queda atrapado en el enfrentamiento de Blanche y Stanley. Stanley descubre el pasado de Blanche a través de un compañero de trabajo que viaja a Laurel con frecuencia, y confronta a Blanche con los hechos que ella ha intentado dejar atrás, en parte preocupado porque su personalidad pueda dañar a las personas en su nueva casa, como ocurría en Laurel, y en parte por una aversión a ella.

La Gata Sobre el Tejado Caliente de ZincSin embargo, sus intentos de desenmascararla son predeciblemente crueles y violentos. Su inevitable confrontación final, una violación, resulta en un colapso nervioso de Blanche. Stanley hace los arreglos para confinarla en una institución mental, y en los momentos finales, Blanche dirige su última línea al amable doctor que la lleva lejos: “Siempre he dependido de la bondad de los extraños”, recordándonos uno de los factores que la ha llevado a ese punto, confiar demasiado en las atenciones de los hombres para ayudarla y rescatarla.

La referencia al tranvía llamado Deseo, es simbólica. Blanche no sólo debe viajar en una línea de tranvía llamada Deseo para llegar a la casa de Stella en los Campos Eliseos, sino que su objeto de deseo actúa como una fuerza irreprimible a lo largo de la obra, y ella puede llegar sólo hasta donde sus deseos la conducen
.

Un tema recurrente
encontrado en Un Tranvía Llamado Deseo es un constante conflicto entre realidad y fantasía, real e ideal. Blanche dice “Yo no quiero realismo, quiero magia.” Este tema recurrente se advierte más fuertemente en la caracterización de Williams de Blanche DuBois, y los trucos físicos que emplea en su persecución de lo que es mágico e idealizado: la pantalla de papel que emplea para cubrir la bombilla blanca en el living, su repaso crónico de sus últimos años en Belle Reve, las constantes cartas que finge escribir a Shep Huntleigh, y una pronunciada tendencia al consumo de alcohol.

Como escribió un crítico, “Blanche entrecierra lingüísticamente un capullo para su protección.” Blanche crea su propio mundo de fantasía a través de los personajes que interpreta, como el de la damisela, la belleza sureña, o la profesora de inglés. Ella da forma a una fachada detrás de la cual se esconde, ocultando sus secretos e intentando alcanzar su antigua gloria, y demostrando su narcisismo e inhabilidad para relacionarse con los otros de una manera normal.”

La decepción que Blanche siente sobre otros y ella misma no se caracteriza por una visión maliciosa, sino por un retrato triste y doloroso de un tiempo romántico y momentos felices antes que el desastre opacara su vida
(su amor previo, Allan Gray, cometió suicidio durante una Polka, a consecuencia de la repulsión de Blanche al descubrir que era homosexual, al encontrarlo accidentalmente teniendo sexo con otro hombre).

En la mayor parte de los cuentos de hadas las princesas o damas en apuros son frecuentemente rescatadas por un heroico caballero blanco. Un Tranvía Llamado Deseo se caracteriza por la ausencia de un protagonista masculino dotado de cualidades heroicas. Sin duda, el polo opuesto de lo que sería un héroe caballeresco literario es representado en el papel principal masculino de la obra, Stanley Kowalski.

Stanley es descrito por Blanche como un “sobreviviente de la Era de Piedra” y luego es mostrado bajo ese aspecto primitivo por numerosas acciones que realiza, modales incivilizados, comportamiento demandante y brutal, ausencia de empatía, egoísmo, y una actitud chauvinista hacia las mujeres. El reemplazo del heroico caballero por un personaje como Stanley Kowalski recalca la observación de Williams acerca de la desaparición del romántico “Viejo Sur”.

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