Yo acuso, de Emile Zola, una sociedad en tensión prebélica

Francia y Alemania han sido enemigos seculares. Pero ello se agudizó tras la Guerra Franco-prusiana de 1870. En este contexto, estalló el caso Dreyfuss, una acusación de espionaje dentro del ejército francés. Emile Zola, entonces ya una figura nacional, terció en la polémica con su artículo Yo acuso, ejemplo de la implicación del intelectual y que le costaría ser condenado a un año de cárcel.

Francia y Alemania han sido enemigos durante mucho tiempo. Ambas pugnaban por la supremacía en la Europa continental –la de los mares pertenecía irremisiblemente a Inglaterra– y los mismos intelectuales de uno y otro país atizaban virulentamente estas diferencias con sus escritos – Hegel o Nietzsche, por una parte o Víctor Hugo o Zola, por otra.

Foto de un retrato de Zola

Retrato de Emile Zola

Desde la Guerra Franco-prusiana de 1870, en la que, tras aplastar a Francia, nace el Imperio Alemán, las diferencias entre ambos países se agudizaron. Las injustas condiciones impuestas por el vencedor, apoderándose de los territorios galos de Alsacia y Lorena, crearon en Francia un caldo de cultivo que alimentaba las ansias de revancha.

En este contexto se produce en este último país el Caso Dreyfuss. Dentro de un ambiente un tanto paranóico, se descubre un caso de espionaje a favor de los germanos en el interior del ejército francés. El pueblo clama castigos ejemplares para los culpables y, en unos tiempos en que el antisemitismo campaba a sus anchas por todo el continente, se encuentra un perfecto cabeza de turco en el capitán Alfred Dreyfuss, un judío alsaciano de treinta y cinco años que es condenado a cadena perpetua en la isla del Diablo.

Pero el proceso ha estado lleno de irregularidades y, ante el afán del ejército por tapar el asunto, intelectuales de tendencia izquierdista comienzan a reclamar una revisión del caso. El diario Le Figaro se sitúa a la cabeza de estas reivindicaciones.


En estos momentos interviene Emile Zola (París, 1840-1902), ya considerado una figura magistral en la cultura francesa y cuyas opiniones sentaban cátedra en la conciencia de buena parte del pueblo. Publica una carta dirigida al Presidente de la República, Félix Faure, titulada Yo acuso.

Foto del artículo de Zola

Portada de L'Aurore con el artículo de Zola

Con un estilo directo y durísimo, Zola denuncia todas las irregularidades cometidas y acusa directamente a todos los responsables, incluidos el Ministro de la Guerra y todos los jefes del Estado Mayor del ejército. El texto produjo una polémica como nunca se había visto en Francia. La sociedad se dividió entre partidarios y enemigos de Zola, que fue inmediatamente procesado y condenado a un año de cárcel y a una altísima multa.

Pero la fama del escritor sirvió para que el caso adquiriese dimensiones internacionales. Después de años de intensas polémicas –incluso de choques violentos-, el juicio a Dreyfuss fue declarado inválido y se celebró uno nuevo que volvió a condenarlo, aunque con atenuantes. Pero el Presidente de la República indultó al reo.

En cualquier caso, Yo acuso ha quedado para la Historia como una valiente muestra del compromiso del intelectual con la sociedad de la que forma parte, sin atender a las consecuencias que ello pueda acarrearle.

Podéis leer Yo acuso aquí.

Fotos: Retrato de Zola: Y. Flórez, L. Delacruz y E. Hurtad en Flickr | Portada de L’Aurore con Yo acuso: Schutz en Wikimedia

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...