Yo, mí, me…contigo, de David Safier, una pareja muy unida

David Safier era un auténtico desconocido para el mundo literario hasta que publicó ‘Maldito karma’, una desternillante novela que obtuvo gran éxito. Y hace unos meses ha vuelto a la carga con ‘Yo, mí, me…contigo’, que narra la peripecia de una mujer atrapada nada menos que en el cuerpo de William Shakespeare.

Libro Yo, mí, me…contigo

En los tiempos que corren, no viene mal un poco de literatura de entretenimiento y humor para amenizar los momentos de ocio. Contar con un libro que nos haga reír sin mayores ambiciones, es decir, que, sin pretender pasar a la historia de las letras, nos distraiga es de agradecer. Y precisamente esto es lo que parece haberse propuesto con sus obras un escritor casi desconocido hasta hace muy poco tiempo.

Se trata del germano David Safier (Bremen, 1966), autor inédito hasta la publicación de su novela Maldito Karma en 2007 que constituyó un fenómeno de ventas en medio mundo. De hecho, hasta entonces, Safier trabajaba como guionista de series de televisión y había firmado algunas de éxito pero, para el mundo literario, era un completo desconocido.

Sin embargo, esta novela le convirtió de la noche a la mañana en un escritor popular. Cuenta la hilarante historia de Kim Lange, una famosa presentadora de televisión que se halla en la cima de su carrera pero muere en un terrible accidente: mientras está en una azotea, sobre ella cae el lavabo de una estación espacial rusa. Para triunfar ha sacrificado a su familia, a sus amigos y a todo lo que se interpusiera en su camino. Por tanto, ha acumulado mal Karma y ahora debe purgar sus culpas reencarnándose en una hormiga. Su única solución es hacer acopio de buen Karma para poder ascender en la escala de la reencarnación y volver a ser humana.

Estatua Shakespeare

Pero ello no será nada fácil y Kim encontrará mil obstáculos a cual más hilarante en su camino. No conforme con esta sátira, Safier publicó el pasado año, ‘Yo, mi me…contigo’, otra desternillante historia sobre una mujer que se ve obligada a compartir cuerpo nada menos que con William Shakespeare, que además aparece aquí como un obseso enamoradizo.

Rosa -la protagonista- se somete a sesiones de hipnosis para aliviar su corazón herido pero, durante una de ellas, se ve transportada en el tiempo y transformada en un caballero que está batiéndose en duelo. Poco a poco, descubre que se halla en el cuerpo de Shakespeare y que no podrá retornar al presente hasta que descubra la esencia del verdadero amor. Como podemos apreciar, se trata de un sugerente punto de partida que promete al lector buenos momentos de risas aunque, desde luego, no pase de ser literatura de entretenimiento. Algo que, por otra parte, no resta mérito al autor.

Fuente y foto 1: Planeta de Libros.

Foto 2: Ell Brown.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...