La visión indigenista en La Serpiente de Oro

El relato que se describe en La Serpiente de oro, se conforma por una historia que fue trabajada largamente por Ciro Alegría, desde sus primeros cuentos en los que destaca uno titulado La Balsa y que luego se desarrolla mucho más en un relato de tipo corto que se titula El Marañón, y que finalmente se convertiría en la magistral obra conformada en La Serpiente de Oro.

Ciro Alegría es de Proxy, uno de los escritores más connotados y universales de la literatura peruana, seguramente muy cerca de Mario Vargas Llosa o Alfredo Bryce Echenique, Ciro fue un relator nato, un escritor magistral que no se limitó a contar mediante la palabra una buena historia, sino que entremezcló el aspecto social indígena, posición que lo llevó a ser considerado representante de un movimiento que resaltaba la visión nativa peruana frente a la poderosa influencia europea.

En 1935, el Indigenismo fue un movimiento literario que empezó a brotar no sólo en el Perú, sino que también a lo largo de toda Latinoamérica, como una forma de resaltar y reestablecer la importancia de la cultura viva y nata de cada región, se empezó entonces mediante la literatura a anunciar y, digamos, publicitar esta intención que empezó en el aspecto político y social y que terminó desembocando también en el arte de la escritura.

La intención indigenista no sólo era la de dar a conocer un pensamiento nativo, sino que además se enfocaba en denunciar la pobreza y la poca justicia que vivía el indígena de cada pueblo en su sociedad. El movimiento literario hacia notoria la mala vida del indio mediante relatos que directamente atacaban al problema o que merodeaban con sutil intencionalidad el hecho del maltrato hacia el indio.



En este movimiento indigenista en el caso peruano, se defiende la integración de los peruanos en sociedad, denunciando la miseria e injusticia social sufrida por los indios. La Serpiente de Oro presenta un temática nueva, al orientar los relatos a un sector rural, y muy especialmente a la zona andina, caracterizada por la pobreza, la indiferencia del gobierno y el poco acceso a los derechos y beneficios de un Estado.

Otro factor importante de este movimiento, es que mediante la escritura enfocada al mundo andino, existe un intento por asentar una soberanía literaria que irrumpe y le quita la corona al movimiento expresionista llegado de Europa en ese entonces.

El relato que se describe en La Serpiente de oro, se conforma por una historia que fue trabajada largamente por Ciro Alegría, desde sus primeros cuentos en los que destaca uno titulado La Balsa y que luego se desarrolla mucho más en un relato de tipo corto que se titula El Marañón, y que finalmente se convertiría en la magistral obra conformada en La Serpiente de Oro.

El relato se muestra como una historia épica, un David contra Goliat encarnado por la naturaleza, el primero, y al hombre en el segundo. Se cuenta la problemática india en dos planos, la lucha con la naturaleza y el esfuerzo por alcanzar la armonía y la sobrevivencia sin dañar ni ser dañados por un lado, y en otro plano la existente lucha contra la opresión, el abuso y el castigo del hombre de ciudad que extiende su poder sobre ellos.

Entre tanto, Ciro Alegría se toma el tiempo y las hojas precisas para describir la tradición y la cultura del pueblo, uno que vive a orillas del caudaloso y portatentoso río Marañón, el más importante de la zona. El poblado se encuentra en un valle llamado Calemar, sitio donde se desarrolla la historia.

La Serpiente de Oro se resume con sencillez, se cuenta la historia de un pueblo, y sus mil vivencias por empezar a encaminarse en el progreso, esto mediante la llegada de los hombres de la ciudad, mediante la vision moderna y aprovechadora de los recursos y la lucha por superar las malas jugadas de la naturaleza.

Durante el texto, los personajes que aparecen conforman una lista bastante larga, cada uno precisa una historia que contar, una tradición que vivir e incentivan al lector a enterarse más, a querer saber qué pasó luego. La sutileza con que Ciro alegría va entretejiendo las pequeñas historias y resumiéndolas en escenas justas que describen armoniosamente el mundo andino, resultan precisas para entender una novedad del tiempo, un mundo indígena nunca antes mostrado por la literatura.

La obra principia con una descripción amplia y candorosa del río Marañón y el significado que cada personaje tiene de éste, luego se van interpolando las experiencias que tiene la gente del valle, así se narra la llegada del ingeniero Oswaldo Martínez, hombre que busca la forma de que se pueda extraer beneficio al máximo de las riquezas naturales del valle. Oswaldo Martínez es un hombre capitalino, de ciudad y desconoce totalmente la tradición del pueblo, Lima. Para su suerte, se alberga en casa de Don Matías, quien le cuenta la forma de vida del pueblo, sus creencias y costumbres.

El anciano Don Matías vive con su esposa Melcha y sus dos descendientes, Arturo y Roger. Arturo es casado con Lucinda y tiene un hijo llamado Adán. A esa mujer la conoció en una fiesta de otro pueblo, de esas que se realizan eventualmente para congraciarse con la naturaleza, ya sea por su bondad o por su inclemencia. En esa fiesta se enamoran y el amorío se complica por una reyerta ante la falta de respeto de dos agentes policiales a la bella mujer.

La historia entonces se desarrolla  a través del ingeniero Martínez, el hacendado Juan Plaza, quien resulta un nexo para entender la vida de los pobladores del valle y por intermedio de los hijos de Don Matías, Andy y Roger.

En el enfrentamiento que se da con la naturaleza, especialmente contra el rio por el aumento de su caudal, también se dibujan cuestiones muy típicas como el mascado de la coca, la creencia en presagios y artilugios, el tipo de ley asociada al pueblo que se toma ante el aprovecho y la injusticia de los gobernadores o inclusive el del cura que intenta aprovecharse con un cobro indebido.

En un momento se cuenta que el río ha crecido demasiado, ocasionando derrumbes en el pueblo. El ingeniero Oswaldo regresa al pueblo y se hospeda en casa de Don Matías nuevamente, pero ahora se comporta como alguien de la zona, sabe mascar coca y conversa amigablemente con todo el pueblo. Se propone poner una empresa de lavado de oro en el río Marañón, a la cual le pondría de nombre La Serpiente de Oro, pues así es como se ve el río desde las alturas del cerro Campana, hecho que también da razón del nombre de la obra.

Foto: Poemas de una Dama
Foto: Wikimedia
Foto: El Universalismo

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