‘Las estrellas, mi destino’, un clásico de la ciencia ficción

La mejor novela del norteamericano Alfred Bester, primer ganador del Premio Hugo, tiene como protagonista a una suerte de conde de Montecristo interestelar.

las-estrellas-mi-destino-37

Con todos los magníficos autores y las grandes novelas que han aparecido en la ciencia ficción de las últimas decadas, una obra escrita en los años 50 del pasado siglo tiene que ser muy buena para que continúe hablándose de ella y reeditándose. Ha de ser todo un clásico y de ello son buenos ejemplos ‘2.001: Una odisea del espacio’ de Arthur C. Clarke, ‘Fahrenheit 451′ de Ray Bradbury, ‘Dune’ de Frank Herbert o ‘Tropas del espacio’ de Robert A. Heinlein.

A tan selecto grupo pertenece igualmente ‘Las estrellas, mi destino’ del norteamericano Alfred Bester (Nueva York, 1913-1987), un título que no ha dejado de reeditarse desde su publicación en 1956 y que, en nuestro país, se halla por ejemplo en el catálogo del sello Gigamesh, especializado en el género fantástico.

Si bien comenzó a publicar a finales de los años 30, fue en los 50 cuando Bester saltó a la fama al ser el primer ganador del Premio Hugo por su novela ‘El hombre demolido’, una historia futurista sobre viajes espaciales, colonias en otros planetas y que especula con la posibilidad de comunicarse mediante la telepatía. Por tanto, ya aparecía en ella uno de sus temas recurrentes: la existencia de capacidades sobrehumanas, que también encontramos en muchos de sus relatos, agrupados por cierto en títulos como ‘El lado oscuro de la Tierra’, ‘La fantástica luz’ o ‘Irrealidades virtuales’. A éstos hay que unir, para completar su escasa producción, un puñado de novelas como ‘Carrera de ratas’, ‘Golem 100′ o ‘Los impostores’.

Pero, sobre todo, ‘Las estrellas, mi destino’, quizá la mejor de todas ellas. Nos lleva al siglo XXV, la Humanidad ha colonizado todo el Sistema Solar y se halla envuelta en una guerra -como siempre- de carácter económico. En este contexto, un científico llamado Jaunte descubre la teletransportación mental. Pero el verdadero protagonista de la obra es Gully Foyle, un astronauta perdido en el espacio al que encuentra la nave ‘Vorga’. Pero, contra todo pronóstico, no le auxilia sino que le deja abandonado a su suerte.

Este hecho, provocará un cambio radical en él: el deseo de venganza empuja a este ser mediocre a salvarse y convertirse en un hombre dotado de poderes sobrehumanos así como enormemente rico. Esta suerte de conde de Montecristo de las estrellas es uno de los grandes aciertos de la novela, un personaje poderoso, imbuido de una perversa pasión, y junto a él una serie de logrados secundarios. En suma, ‘¡Tigre, Tigre!’ (como también se ha titulado) es una novela llena de emociones y plagada de elementos originales. Por ella no pasa el tiempo y siempre es una magnífica lectura.

Vía: ‘Sitio de Ciencia Ficción’.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...