‘Los cuerpos extraños’, de Lorenzo Silva

Un nuevo caso de los entrañables guardias civiles Bevilacqua y Chamorro, esta vez enfrentados a la corrupción política en el Levante español.

Lorenzo Silva

La corrupción galopante que se ha apoderado de buena parte de los países de Europa, incluyendo España, al menos para los escritores ha tenido algo bueno. Y es que en ella han encontrado un filón temático. Magnífica, por ejemplo, es ‘Crematorio’ de Rafael Chirbes, que también retrató la crisis subsiguiente en la no menos buena ‘En la orilla’. Pero, como es lógico, donde mejor encaja esa línea argumental es en la narrativa policíaca.

Y si de ésta hablamos, uno de los autores más populares es Lorenzo Silva (Madrid, 1966) con sus personajes Rubén Bevilacqua y Virginia Chamorro, la pareja de guardias civiles que protagonizan buena parte de sus novelas y cuyo último caso, ‘Los cuerpos extraños’, acaba de llegar a las librerías.

Es ya la octava entrega de las andanzas del escéptico brigada y la sensata y un punto idealista sargento. Los conocimos en ‘El lejano país de los estanques’, cuando aún no habían alcanzado esos grados e investigaban el asesinato de la glamurosa Eva Heydrich, quien había aparecido muerta de forma bastante más prosaica en el chalet mallorquín de su amiga Regina, convertida inmediatamente en sospechosa. Tras esta novela, llegaron ‘El alquimista impaciente’ (Premio Nadal), ‘La reina sin espejo’ o ‘La marca del meridiano’, ésta última ganadora del Premio Planeta. No obstante, con anterioridad, Lorenzo Silva ya se había hecho un nombre en el mundo literario con obras como ‘La flaqueza del bolchevique’, que narra la obsesión de un hombre maduro por una joven.

Como decíamos, ‘Los cuerpos extraños’ trata sobre la corrupción político-económica en la zona levantina y constituye una a modo de trilogía sobre el tema junto a las dos premiadas que hemos citado. En esta ocasión, aparece el cadáver de una alcaldesa hallado en la playa por unos turistas. Era una joven promesa de su partido que se había comprometido a terminar con las viejas y corruptas maneras de hacer política de sus compañeros.

Sin embargo, cuando Bevilacqua y Chamorro se hacen cargo del caso, ya se ha recogido el cuerpo y, por tanto, el escenario del crimen está contaminado. En medio de presiones políticas y personales de todo tipo, tendrán que aclarar quién es el autor del asesinato. Tras la historia, subyace un mensaje claro, desvelado por el propio autor: aunque los ciudadanos no tenemos poder para evitar la corrupción, sí podemos rebelarnos contra ella y hacer “pequeñas cosas” para combatirla como hacen los protagonistas, dos personajes entrañables que ya forman parte del imaginario colectivo.

Vía: Web oficial del escritor.

Foto: J. J. Merelo.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...