‘Nunca ayudes a una extraña’, de José María Guelbenzu

Un nuevo caso de la juez Mariana de Marco, el personaje que ha dado popularidad al autor después de una larga trayectoria literaria.

Libro Nunca ayudes a una extrana

La novela policíaca vive una etapa espléndida, con abundancia de autores y obras de calidad a los que se está incorporando una nueva generación muy prometedora. Tal es el auge del género que incluso novelistas consagrados y de larga trayectoria se han dedicado últimamente a él. Uno de ellos es José María Guelbenzu (Madrid, 1944), quien debutó en la narrativa hace casi cincuenta años con ‘El mercurio’, obra que resultó finalista del Premio Biblioteca Breve allá por 1967.

Perteneciente, por edad, a la misma generación que Eduardo Mendoza o José María Merino, su trayectoria literaria, sin embargo, ha sido muy personal, siempre alejada de las tendencias mayoritarias y caracterizada por una prosa enormemente trabajada y de excelente calidad.

Quizá por ello, recibió premios como el de la Crítica por ‘El río de la luna’ o el Plaza & Janés por ‘La tierra prometida’ pero nunca había sido un autor de masas. Justamente empezó a serlo cuando apareció su primera novela de asunto policíaco. Fue ‘No acosen al asesino’ y en ella aparecía por vez primera el personaje que estaba destinado a protagonizar su serie detectivesca: la juez Mariana de Marco. Mujer de especial atractivo y con un pasado algo turbulento a sus espaldas, desde entonces y entre otros casos, ha tenido que encontrar al asesino de un colega (en la citada novela), al autor del extraño crimen de una ex-modelo erótica en ‘El hermano pequeño’ o a la desaparición de una dama durante un crucero por el Nilo en ‘Muerte en primera clase’.

Y ahora nos llega un nuevo caso de la magistrada en ‘Nunca ayudes a una extraña’. Todo comienza a bordo de un tren. En éste coinciden el periodista Javier Goitia, al que acaban de despedir y se dirige a visitar a un amigo y la propia Mariana (aunque entonces él no la conoce). Al cabo de unos días y mientras Goitia fuma a la puerta de un bar, es testigo de la agresión de un hombre a una mujer. Persigue al agresor y se pelean pero llega la policía y los detiene a ambos en tanto que la víctima ha desaparecido.

Una vez en comisaría, las declaración del periodista contrasta con la del otro individuo y, ante la dificultad de saber quién miente, ambos pasan a disposición de la juez Mariana de Marco, la mujer que lo había fascinado en el tren. Se trata, en suma, de una magnífica novela que, al habitual enredo policíaco, añade la calidad literaria de Guelbenzu.

Vía: Web oficial del escritor.

Foto: Ediciones Destino.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...