Retatro del verdugo de Lorca

Quién mató a García Lorca es un misterio que sigue soin resolverse. Sin embargo, sí se conoce la identidad del hombre que lo detuvo y se lo entregó al Gobierno Civil para que fuera ejecutado: Ramón Ruiz Alonso. Un hombre al que Ian Gibson da a conocer en el libro ‘El hombre que detuvo a Gracía Lorca’ editado por Aguilar.

¿Quién mató a García Lorca? La identidad del que fuera verdugo de uno de los poetas más importantes de la literatura española y también uno de los más queridos y llorados de nuestra literatura sigue siendo un misterio pero cada vez son más los detalles que se conocen en torno a las últimas horas del literato.

En ‘El hombre que detuvo a García Lorca’, Ian Gibson, el biógrafo del poeta, nos acerca a la figura de Ramón Ruiz Alonso, el diputado de la CEDA que el mes de agosto de 1936 detuvo a Federico García Lorca. Él es el hombre al que señalan la mayor parte de las apuestas como el  responsable de la muerte de Lorca y uno de los pocos de los que se conoce claramente su implicación.

Portada del libro editado por Aguilar

Corpulento, violento, bravucón, atrevido, machista, maniqueo, gran orador y ultracatólico son solo algunos de los calificativos Gibson utiliza para describir a Ruiz Alonso, un hombre al que pudo entrevistar en 1967.
En aquel encuentro, reconoció haber llevado a García Lorca desde la casa de los falangistas Rosales, donde el poeta se había refugiado, al Gobierno Civil, aunque siempre negó haber sido él quien interpuso la denuncia que llevó a la detención. “Siempre me dijo que obedecía órdenes y eludió el término ‘detenido‘”, recuerda el especialista. “Él sabía quién había acusado a García Lorca y quién era el responsable, pero me dijo que se llevaría el nombre a la tumba porque tenía unas profundas creencias católicas y no podía delatarlo”.

Ruiz Alonso afirmó también que no había tenido nada que ver con lo que le sucediío al poeta después de su detención. “Tampoco estaba dispuesto a asumir responsabilidad alguna por lo que le ocurrió al autor de Bodas de sangre a partir del momento en que lo dejó, acompañado de uno de los hermanos Rosales, en el Gobierno Civil”, explica Gibson en el anota preliminar de la obra.

Pero, ¿por qué detener a Lorca? ¿Qué hizo que se azuzase tanto odio contra el poeta? Simple y llanamente, el rechazo a las ideas de la República, a sus leyes, a sus planteamientos y todos aquellos que, como hacía Lorca públicamente, los apoyaban.
Para extirpar a las sanguijuelas que chupan la sangre noble de los trabajadores, se unió a él una legión obrera diseminada por toda España; también a Granada llegó el conjuro de su grito de guerra”, escribía Ruiz Alonso en un documento que Gibson aporta en el libro.

No sabemos si Lorca era “una de esas sanguijuelas” a las que el obrero de la CEDA quería exterminar, pero lo que sí es cierto es que la obra de Gibson intenta arrojar un poco de luz sobre las circunstancias que rodearon a la muerte de Lorca. Un libro muy bien escrito y documentado que no defraudará a los que están interesados en conocer un poco mejor cómo se desenvolvieron los acontecimientos previos a la muerte del poeta.

Fuente: Editorial Aguilar

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