‘Un gran chico’, de Nick Hornby

Las parejas literarias formadas por un adulto y un niño que se relacionan y el segundo termina por hacer cambiar a mejor al primero siempre han tenido gran éxito. Y en este cliché se apoya Nick Hornby para retratarnos la metamorfosis del despreocupado Will Freeman tras conocer a Marcus, en ‘Un gran chico’. Éste es un solitario muchacho, hijo de una de sus conquistas y, si en principio saca de quicio a Will, terminará por transformarlo en una persona mejor, en un proceso excelentemente narrado.

Desde tiempos inmemoriales, han tenido gran éxito las parejas literarias formadas por un adulto y un niño que se conocen casualmente, acaban siendo amigos ante la insistencia del muchacho –el adulto, en principio no quiere saber nada de él- y cuya relación culmina con el cambio de la forma de ser del adulto, siempre para mejor.  A este cliché literario recurre Hornby en Un gran chico.

Hugh Grant, protagonista de la versión cinematográfica de la novela

Hugh Grant, protagonista de la versión cinematográfica de la novela

Nick Hornby (Maidenhead, Inglaterra, 1957) es un novelista de éxito, algunas de cuyas obras –como ésta- han sido llevadas al cine. Antes de escribir narraciones, se dedicó al periodismo y a la enseñanza de inglés para extranjeros. Su primera obra fue Fiebre en las gradas, que retrata su pasión por el fútbol y, muy especialmente, por el Arsenal británico.

Después vendrían Alta fidelidad, Cómo ser buenos y algunas obras más, hasta llegar a En picado, que creemos es, hasta ahora, su última novela. Todas ellas muestran historias sentimentales de la vida cotidiana, protagonizadas por treintañeros vitalmente desorientados y con amplias dosis de humor.

Así ocurre en Un gran chico, que ahora reedita la Editorial Anagrama. Will Freeman es un solterón de treinta y ocho años que vive ocioso gracias a los réditos que le proporcionan los derechos de autor de una canción navideña que compuso su padre. Su mayor anhelo es coleccionar conquistas, sin mayores complicaciones.


Un día, descubre que haciéndose pasar por padre soltero tiene un filón en sus manos para seducir a madres también sin pareja. Además, éstas son, para él, las relaciones ideales, pues cree que sólo buscan desahogarse sin compromisos.

Poniendo en práctica esta argucia conoce a Fiona y ahí empiezan sus desgracias, ya que Marcus, el hijo de ésta, comenzará a perseguirle con objeto de descubrir sus verdaderas intenciones hacia su madre.

Universidad de Cambridge, donde estudió Hornby

Universidad de Cambridge, donde estudió Hornby

Will, que en principio huye de él como de la peste, acabará intimando y apreciando al solitario muchacho, quién, por su parte, conseguirá transformar al frívolo solterón en una buena persona.

Está muy lograda la figura del muchacho. Marcus es, como decíamos, un niño solitario y triste que necesita una figura paterna y que, con su agudeza mental, consigue desorientar al hasta entonces despreocupado Will.

Como vemos, el relato no está exento de ternura. Y es que, al lado de un humor amable, ésta es otro integrante fundamental en la obra de Hornby, quién, por otra parte, es un muy estimable escritor y un buen cronista de la vida cotidiana.

Fotos: Hugh Grant: Busillis en Wikipedia | Universidad de Cambridge: Richie en Wikimedia

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